inicio
Carlos Bueno - 07/07/2015

Preocupaciones, miedos y también lamentos. ¿Qué pasará con la Tauromaquia? Pero mucho ruego y poco mazo. Vamos, que ningún colectivo taurino se ha puesto manos a la obra para contrarrestar la ofensiva que se anuncia contra los toros. En algunas ciudades no ha sido un simple anuncio sino una ejecución fulminante. ¡A la porra las corridas! Y entretanto quienes se juegan el parné en esto de brazos cruzados; al menos de forma visible.

Internet está plagado de artículos y opiniones -generalmente de periodistas y aficionados- defendiendo la Tauromaquia y exponiendo todo tipo de datos y argumentos que avalan su existencia y pervivencia. Gran parte de ellos esgrimen las mismas razones desde diferentes enfoques -es lo que hay-, pero está por verse que los profesionales se rebelen antes de que sea demasiado tarde.

La minoría antitolerante gana terreno. Gran parte de la culpa la tiene/tenemos la prensa, muy dada al sensacionalismo. Era más vendible contar que veinte tías en pelotas embadurnadas de rojo y otros veinte de parecida guisa gritaban a las puertas de una plaza consignas a favor de los pobrecitos animalitos y en contra de sus congéneres, que relatar que un torero había salido por la Puerta Grande ante 24.000 personas. Lo que no sale en la televisión no existe, y los triunfos no salían, ni los desvelos de los ganaderos por dar vida a los animalitos. Y claro, el pópulo tomó parte por el discurso fácil y sensiblero, lo único que escuchaba y veía. ¡Pobrecitos animalitos! ¡Qué crueles los taurinos!

En la mayor parte de los medios de comunicación no quedó ni rastro de la mínima explicación de la dureza que conlleva sacar adelante una ganadería, ni un documental sobre la pasión misteriosa que lleva a un ser humano a jugarse la vida ante un astado. Nada de promoción, cero pedagogía taurina. La clientela no creció sino que se redujo a los que éramos hace años, cuando la Fiesta salía en las pantallas. Desde que dejó de hacerlo el número de aficionados se estancó, y aunque siguen siendo muchos nadie toma las riendas para defender sus derechos.

Y en eso se debe basar la defensa de los toros, en los derechos de los ciudadanos, en el amparo constitucional que ha de tener todo aquel que actúa dentro del marco de la ley. Y el toreo es legal, constitucional y democrático. No en vano dos leyes aprobadas en el Parlamento reconocen la Tauromaquia como elemento integrante del Patrimonio Cultural del Pueblo Español que hay que proteger y promocionar. No respetarlo es un delito, una violación de la justicia que no se puede consentir. Lo ha dicho la Asociación Internacional de Tauromaquia que además se ha ofrecido a prestar ayuda a todo aquel que quiera denunciar a autoridades, alcaldes y concejales dictadores que vulneren estos preceptos. ¿A qué esperan los interesados? ¿A que lo haga la afición?

Una ligera brisa trae hasta mis oídos que ahora sí, que los profesionales han hablado y van a unirse de verdad. Es fundamental, la unión hace la fuerza. Pero que se den prisa porque si tardan un poco más ya no habrá nada que defender. Espero que la brisa pronto sea un huracán y que no suceda como con la infortunada CAPT -Confederación de Asociaciones Profesionales Taurinas-, aquel intento de alianza que hace años se quedó en agua de borrajas. ¡Huracán ya, por favor!

  Votar:  
Resultado: 4,5 puntos4,5 puntos4,5 puntos4,5 puntos4,5 puntos   8 Votos

Próximos eventosmás eventos
Desde Hasta
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic

Email: redaccion@burladero.tv Tel. Redacción: 911 412 917 ext. 1
Email: administracion@burladero.tv Tel. Administración: 911 412 917 ext.2 Fax: 91 141 21 33
Publicidad: publicidad@burladero.tv


Prohibida la reproducción y utilización, total o parcial, de los contenidos en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización,
incluyendo su mera reproducción y/o puesta a disposición con fines comerciales, directa o indirectamente lucrativos.