inicio
Carlos Bueno - 14/07/2015

Parece que los referéndums se van a poner de moda. Muchos de los políticos que ahora nos gobiernan tienen la intención de consultarnos las cuestiones más controvertidas. Algunos se atreven a disfrazarlo de transparencia, pero en el fondo se trata inseguridad y de pretender contar con la excusa de “la voluntad popular” en caso de que el desenlace no sea el esperado. ¿A qué se debe destinar una determinada inversión, a un mercado o a un asilo? Esta es una pregunta real que en breve planteará un ayuntamiento a sus ciudadanos. La verdad, me parece increíble. ¿Para qué les hemos votado entonces? Si se presentaron a las elecciones y fueron elegidos fue para tomar decisiones, para valorar qué es lo más conveniente en cada momento y en cada área. Y luego, cada cuatro años y a tenor de sus dictámenes, de sus aciertos y de sus errores, les volveremos a votar o a desterrar del poder. Pero que no eludan sus responsabilidades, porque eso sólo es un acto de cobardía, nunca de solvencia.

Entre las preguntas más sorprendentes que se tiene intención de formular me llama la atención una que ha propuesto Izquierda Unida en la ciudad valenciana de Xàtiva y que se refiere a la pervivencia o eliminación de la figura de la Reina de la Feria, un cargo muy criticado por las fuerzas progresistas por la imagen que se ofrece de la mujer. ¿A qué imagen se refieren? ¿A la de una ciudadana tratada con honores aristócratas? ¿A la de una muchacha ilusionada y feliz por representar a su localidad? ¿A la de una chica vestida de gala y más reluciente que un sol? Si ellos piensan que esa imagen denigra a la mujer es que tienen un problema mental. Que inviertan en psicólogos y no en referéndums. Denigrante es que una concejala de Pamplona se levante la camiseta y saque sus pechos para que su amiga se los mordisquee ante la mirada de miles de transeúntes. Denigrante es que una exhibicionista que orina con orgullo en medio de la calle represente al ayuntamiento de Barcelona y, por ende, a sus vecinos. Eso sí que es mala imagen para la mujer.

Y estos mismos políticos cuya intención es plantearnos mil y una consultas, pretendían en principio prohibir la tauromaquia. En el mismo consistorio de Xàtiva esgrimieron como argumento que allí no había tradición taurina (cuánta osadía provoca el desconocimiento). Al enterarse de que ya en el siglo XIII se daban toros en la ciudad, los gobernantes optaron por convocar un próximo referéndum. Así se lavarán las manos, como hizo Poncio Pilato. No es lógico eso de pasar a votación cuestiones legales, democráticas y constitucionales. Por la misma razón se podría proponer que decidiésemos si debe haber Fallas, Castellers o Feria de Abril, si pueden continuar abriendo los asadores o sólo los restaurantes vegetarianos, si nuestros políticos merecen ir en coches oficiales de alta gama o en utilitarios medios.

Todas estas cuestiones son tan frívolas como las que ellos proponen quizá para distraer la atención de asuntos verdaderamente importantes que todavía no han tratado. No sé si finalmente nos pasaremos la legislatura votando memeces de tal calibre. Lo que parece evidente es que estamos subyugados a su voluntad, y si deciden que tenemos que depositar la papeleta no cabrá otra opción que la obediencia. En ese caso será fundamental que vayamos a votar en masa. Total participación, están en juego nuestros derechos. Se equivocan quienes piensen que los toros tienen la batalla ganada por ser algo tradicional. Las costumbres no computan, cuentan los votos, aunque quienes planteen las consultas muestren sus tetas en público y meen en las calles.

  Votar:  
Resultado: 4,2 puntos4,2 puntos4,2 puntos4,2 puntos4,2 puntos   5 Votos

Próximos eventosmás eventos
Desde Hasta
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic

Email: redaccion@burladero.tv Tel. Redacción: 911 412 917 ext. 1
Email: administracion@burladero.tv Tel. Administración: 911 412 917 ext.2 Fax: 91 141 21 33
Publicidad: publicidad@burladero.tv


Prohibida la reproducción y utilización, total o parcial, de los contenidos en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización,
incluyendo su mera reproducción y/o puesta a disposición con fines comerciales, directa o indirectamente lucrativos.