inicio
Carlos Bueno - 15/09/2015

La cuestión taurina ha entrado en debate general y está en entredicho. Lo han conseguido los antitaurinos. A lo largo de la historia la tauromaquia ha sufrido intentos de prohibición y supresión que nunca lograron acabar con ella. Pero todo indica que en esta ocasión el asunto es diferente. No sólo porque la interrelación mundial e instantánea a través de las redes sociales ha permitido que los grupos antitaurinos se unan para diseñar campañas comunes y así ejercer mayor presión social y política, sino porque detrás de ellos hay fortísimas multinacionales con intereses económicos que respaldan financieramente tales estrategias en su propio beneficio, nunca pensando en el animal como hacen creer.

Se ha confirmado que desde Centroeuropa llegan anualmente cientos de miles de euros para subvencionar los ataques contra la Fiesta. Se trata de organizaciones perfectamente estructuradas con trabajadores dedicados en exclusiva a diseñar los ataques que los toros vienen sufriendo durante los últimos años. Es decir, gente que estudia al milímetro el mejor plan para poner de su parte a cuanta más gente mejor y, por supuesto, a los mandatarios. Las últimas noticas corroboran que, además, el creciente negocio de las mascotas se alía con los antis. Las inversiones en investigación alimenticia y farmacológica para los animales de compañía se sitúan ya por encima de las realizadas para los seres humanos y, sólo en España, ya gastamos más de 1.000 millones de euros anuales en alimentar a perritos y gatitos, una cifra que va in crescendo.

Las grandes multinacionales del sector quieren sensibilizarnos con los animales, es evidente, y un espectáculo en el que la realidad de la vida y la muerte conviven, inteligencia y fuerza luchan, hombre y bestia se enfrentan, no interesa. Es mucho más producente otorgar derechos a los irracionales y hacernos creer que todos los animales son tiernos como Bambi, que lloran ante la ausencia de su mamá, que sufren depresiones y que viven preocupados por si no pueden pagar la hipoteca. Claro que saben que nadie en su sano juicio se comería a su perro ni pasearía con un charolés por el centro de la ciudad. Claro que distinguen que cada animal tiene una función diferente, pero eso no les vale para seguir haciendo caja.

Nos enfrentamos a profesionales que planifican sus métodos y técnicas a la perfección, y contra eso no vale actuar al tuntún ni a bote pronto. No se les puede contrarrestar de cualquier modo. No valen concentraciones realizadas sin apenas preparación, sin eslóganes estudiados y sin un fondo cultural sólido. Que a una manifestación a favor de los toros no acudan miles de personas es contraproducente. La batalla está ganada en las plazas, no hace falta jugársela en terreno hostil, en la calle sin toros de por medio y rivalizando con un abanico de ofertas de ocio contra la que es imposible competir.

Que la afición acuda y llene los tendidos es la mejor manera de hablar. Luego, dentro del coso, se pueden leer manifiestos y hasta realizar tifos al estilo futbolístico, por qué no. La imagen podría ser impactante, que es lo que buscan los titulares de prensa. Es primordial que el mundo taurino estudie bien las estrategias a seguir. Y lo mejor es ofrecer un espectáculo íntegro y atrayente que concite el interés general. Frente a eso no pudieron reyes ni papas. Que el torero vuelva a ser considerado un héroe es el secreto.

  Votar:  
Resultado: 4,4 puntos4,4 puntos4,4 puntos4,4 puntos4,4 puntos   12 Votos

Próximos eventosmás eventos
Desde Hasta
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic

Email: redaccion@burladero.tv Tel. Redacción: 911 412 917 ext. 1
Email: administracion@burladero.tv Tel. Administración: 911 412 917 ext.2 Fax: 91 141 21 33
Publicidad: publicidad@burladero.tv


Prohibida la reproducción y utilización, total o parcial, de los contenidos en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización,
incluyendo su mera reproducción y/o puesta a disposición con fines comerciales, directa o indirectamente lucrativos.