MARÍA DEL MAR SANTOS

"Jugarte la vida delante de un toro es lo más grande que hay"

La joven novillera natural de Olivenza busca hacerse un hueco en el escalafón haciendo frente con valor al problema que supone el escaso número de novilladas que se celebran y a su condición de mujer
sábado, 7 de diciembre de 2019 10:40
sábado, 7 de diciembre de 2019 10:40

Empecemos por lo más reciente, la cogida el pasado mes de septiembre en Mejorada del Campo, ¿cómo te encuentras actualmente?

Me encuentro bien, recuperada ya y entrenando fuerte para la próxima temporada. Con ganas de afrontar nuevos retos.

Entraste en sustitución de Víctor Hernández, cuéntanos cómo se desarrolló la novillada y cómo fue el percance.

Sí, al final entré en sustitución de él, la novillada fue de la ganadería de El Pilar, para mí una fecha muy importante, poder estar en una feria como Mejorada del Campo, una de las novilladas más fuerte que he toreado. Sé que fallaron cosas técnicas pero me sentí cómoda y aunque se quedaron muchas otras en el tintero me gustaría poder volver y demostrar el tipo de torera que soy y que quiero ser... La cogida es lo de menos, eso está claro que puede pasar.

Tu trayectoria viene marcada por aquella novillada en Olivenza el año pasado donde viviste las dos caras más amargas de este mundo, el éxito de hacer el paseíllo en una gran feria y una nueva cogida...

Torear en Olivenza para mí era un sueño y aunque las cosas no acabaron con el triunfo que me hubiera gustado fue un día bastante bonito e importante porque creo que la gente pudo ver o intuir algo del tipo de torera que soy y que quiero ser.

Hizo un día bastante malo, hacía mucho viento y llovía, las condiciones meteorológicas no eran las mejores para el triunfo incluso llegué a resbalarme delante de la cara del toro por el estado del piso, pero me sentí firme y segura e intenté hacer las cosas como yo siempre las he sentido de verdad.

Y me gustaría que este año me volviesen a poner y poder expresar y demostrar todo lo que siento y llevo dentro en mi tierra. Este año me encuentro más preparada que nunca y espero que la empresa se porte y me den la oportunidad que creo que me gané.

Es frustrante prepararte durante tanto tiempo para una gran tarde y que se esfume todo en un segundo? ¿Qué te hace mantener la ilusión como el primer día?

No, creo que todo en esta vida sucede por algo y como yo digo todo es mala suerte o buena suerte. Olivenza vio que soy una novillera que no vuelve la cara y que quiere funcionar, que se perciba eso para mí es fundamental. Lo demás son cosas que escapan a mi control.

¿Por qué quisiste ser matadora de toros?

Quería serlo desde que tenía ocho años y la verdad es que no pude elegir una profesión en la que me sintiera más plena y llena cuando la realizo. Creo que jugarte la vida delante de un toro y poder hacer arte de eso es lo más grande que hay, luego llega el que la gente pueda reconocértelo. No todos tienen la suerte de hacer lo que desean en la vida y yo me siento afortunada por poder realizar esta profesión que cada día está más difícil, pero que a mí me sigue llenando como el primer día, en la que disfruto tanto de las etapas de invierno, de las temporadas, de las personas que tengo cerca y me ayudan. Aunque no toreo todo lo que me gustaría, disfruto del día a día que vivo dentro de mi profesión y eso me hace feliz.

 

 

María de Mar, es difícil abrirse hueco en el mundo de las novilladas dado que cada vez se celebran menos, ¿cómo lo estás afrontando? ¿Qué llamamiento harías a las empresas para que dieran más novilladas?

Es muy difícil torear, hay muchos conflictos de intereses y si no tienes contactos fuertes e importantes pues no toreas o toreas muy poco. Luego está el tema de los apoderados, si eres el torero de un apoderado independiente pues lo tienes mucho más difícil, al que lo apodera una empresa y juega con los cambios tiene más posibilidades; o si eres un novillero que lleva toreado muy poco y no eres de los primeros del escalafón hacer currículum es muy difícil, muchas ferias piden que seas de los primeros del escalafón para entrar... pero si no toreas eso es imposible.

Es inevitable preguntarte por las dificultades que tiene una mujer para triunfar en un mundo de hombres, tan poco permeable a los cambios...

La verdad es que las dificultades a la hora de ponerme delante del toro son las mismas para mí que para cualquier otro, pero sí que es cierto que hay una cierta desconfianza a la hora de darle el puesto a una mujer por el hecho de creer que no van a poder con la novillada por grande o por dura.

Y yo entiendo que algunas veces ha habido algunos casos de mujeres que han toreado y no han podido con aquello, pero no se deberían de generalizar para todas las toreras porque como cada torero es distinto cada torera también lo es, no todas somos iguales.

¿Se te han cerrado puertas por eso? ¿Son más las trabas desde dentro del mundo del toro o desde fuera?

Bueno depende de a qué llamemos trabas... creo que por experiencia sí puedo contar que cuando llamo a alguna feria en las que hay novilladas importantes, nunca me encuentro ninguna puerta abierta o fácil de abrir. Muchos empresarios desconfían en principio en ponerme en una novillada de esas características, siempre escucho por delante "es muy fuerte". Y yo soy una novillera capaz como cualquier otro, no estoy aquí para pegarme un roneo sino para funcionar y estar en el circuito de novilladas como cualquier hombre.

Imagino que 2019 lo has cerrado con pocas oportunidades, haznos un breve repaso de la temporada.

Han sido pocas pero tal y como está el sistema es lo que hay. Disfruté de la temporada y pude entrar en ferias como Mejorada del Campo y Valencia de Alcántara a las que espero volver.

No tienes apoderado aún, ¿cómo afrontas la temporada 2020?

No, apoderado no, sí tengo algunas personas buenas que quieren ayudarme desinteresadamente solo porque confían en mi y eso en este mundo en los tiempos que corren es muy de agradecer.

 

 

En el horizonte, la alternativa. ¿Cuándo sabe un novillero que ha llegado el momento de tomarla? ¿Te sientes preparada ya?

Pues no lo sé, yo sé que estoy disfrutando de mi etapa como novillera con picadores y que la alternativa es un sueño que por ahora no está próximo. Claro que me gustaría tomarla y funcionar como matadora, pero todavía me queda bastante rodaje en el escalafón de novillero, tampoco me gusta marcarme metas a largo plazo.

Para el gran público que aún no te ha visto, ¿cómo definirías tu toreo?

No me gusta definirme a mí misma, pero creo que María del Mar es una torera con mucho que dar, que siempre da la cara en todo momento aunque se la partan. Le gusta hacer las cosas por derecho dando el frente y siempre con serenidad y asiento, poniendo sentimiento, coraje, raza y corazón.

¿Qué le dirías con lo vivido ya a esa niña que soñó un día con ser torera?

Pues que gracias por la decisión que tomó en su día de empezar en este maravilloso mundo y difícil como es el del toro. El toro me ha enseñado valores que a día de hoy hacen que sea la persona que soy.

Por último, ¿un deseo para el año nuevo?

Poder seguir haciendo lo que me apasiona y con eso poder entrar en ferias de novilladas incluido el valle. Que me den la primera oportunidad las demás no tendrán que dármelas me las ganaré yo. Y como deseo poder hacer el paseíllo en Las Ventas.

 

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