JEREZ

Triple Puerta Grande para el inicio de feria

Los tres jinetes salieron a hombros tras desorejar al segundo toro de sus respectivos toros
jueves, 16 de mayo de 2019 17:30

Nilo, cuatreño que dio un peso en la báscula de 510 kilos, abrió la plaza en la primera tarde de la Feria del Caballo. Algo más de media plaza para ver la tradicional corrida de rejones, que contaba con un cartel de lujo: Andy Cartagena, Diego Ventura y Lea Vicens. 

Brindó Cartagena este su primer toro al público. El astado salió veloz de chiqueros y desde un primer momento hizo por el caballo. Cartagena  cuajó un rejón de castigo, y aunque llegó a tomar un segundo, optó por cambiar el tercio. Dejó una primera banderilla en su sitio, precedida por un buen quiebro. Con las banderillas largas, se metió al público en el bolsillo, que se enfrió un poco al errar con las banderillas cortas. El toro mostraba buenas condiciones, destacando la repetición. Fue entonces cuando el rejoneador de Benidorm tomó de nuevo un par de banderillas largas. Le quitó las riendas al caballo, decisión característica de Ventura (que actuaría tras de él) y dejó un gran par a dos manos. El fallo con el rejón de muerte le privó de premio. Pinchó tres veces, y a la cuarta fue la vencida. Saludó ovación.

 

 

Andy Cartagena tuvo a Senador, de 495 kilos, como el segundo de su lote. Dejó un rejón de castigo trasero, y el primer tercio fue discreto. Intentó levantar a los tendidos con la primera banderilla, pero el toro mostró poca movilidad desde un primer momento. Cartagena le dio distancia y tiró de recursos estéticos para tratar de levantar la recién comenzada faena. Y funcionó, pues el toro comenzó a hacer más por el caballo tras la segunda banderilla. Tuvo que cambiar de caballo antes de la tercera banderilla ya que el toro llegó a alcanzar su lomo. Una banderilla con el toro en tablas y montar al caballo sobre dos patas en un par de ocasiones le sirvieron para meter al público de nuevo en la faena. Ya con las banderillas cortas, el toro comenzó a protestar. Tomó entonces el rejón de muerte. El astado se rajó y se fue a la querencia. Se le complicó la ejecución del rejón de muerte, que solventó con habilidad y efectividad. Dos orejas y puerta grande para Cartagena.

 

 

Ventura brindó su primero, Brioso (530 kilos), al maestro jerezano Juan José Padilla. Este gesto de compañerismo y respeto fue fuertemente aplaudido desde los tendidos. Padilla recibió después del brindis una cariñosa ovación de sus paisanos. El rejoneador, tras tantear a su antagonista, le colocó el rejón de castigo esperándolo en tablas, dándole ventaja al toro. La primera banderilla vino precedida de una vuelta al ruedo con el toro muy pegado, que arrancó los primeros aplausos para el rejoneador de La Puebla del Río. Destacó la tercera banderilla larga, con un ajustadísimo quiebro. Finalizó las banderillas largas con una quinta muy pegado a tablas, casi sin sitio para reacción a la embestida del toro. Una genialidad. 

Las tres banderillas cortas, colocadas al violín, terminaron de rubricar la excelsa faena que acababa de cuajar Ventura. Al tomar el rejón de castigo, se escuchó desde la grada el primero de los cantes de la Feria. Le siguió otro desde el tendido de sombra, de una calidad suprema. Tras una faena de cante y solera, el fallo con el acero primero y luego el descabello le privó de un premio que podría contener la llave de la Puerta Grande. Palmas en el arrastre para el toro y ovación para Ventura, que saludó desde el tercio.

 

 

Recibió Ventura a Quitaamores (490 kilos) colocándole  con mucha destreza el rejón de castigo en la primera arrancada del animal nada más salir de chiqueros. Antes de colocar la primera banderilla, de nuevo se hizo el cante desde la grada. "Jerez huele a romero", cantaba el artista. La faena conectó desde el inicio con los tendidos. Las banderillas tuvieron en su mayoría una gran colocación, intercaladas con recortes apurados y desplantes en la cara del toro muy aplaudidos. El toro se pensaba embestir, pero Ventura tiró de él y supo armar una notable actuación con las banderillas largas.

Era de esperar. Ventura replicó y le quitó las riendas a su caballo y colocó un magistral par de banderillas a dos manos. Pasó entonces a las banderillas cortas, cuya ejecución fue magnífica. Un cierre de faena a la altura de la misma. Medio rejón de muerte, que no fue suficiente. Tomó la muleta y tras un par de muletazos, acertó con el descabello. Se cumplió la profecía que se escuchó en forma de cante desde el tendido: "Jerez huele a romero". Dos orejas de peso, puerta grande, palmas a compás y un niño que le echaba desde la grada un ramillete de romero para que lo paseara Ventura.

 

Burgalés, de 490 kilos, fue el primero del lote de Lea Vicens. La rejoneadora francesa actuaba por segunda vez en el coso de la calle Circo. La primera, la de su presentación, fue en 2016. La primera banderilla cayó baja, pero se desquitó en la segunda y tercera, que tuvieron una buena colocación. El astado mostraba un comportamiento similar a sus antecesores, aunque embestía con la cabeza más alta. Antes y después de la cuarta banderilla larga, llevó al toro por gran parte de la plaza muy ajustado, lo que arrancó los aplausos desde los tendidos. Colocó la sexta banderilla larga con un bonito quiebro sin carrera. Ya el toro se mostraba algo apagado cuando tomó Vicens las banderillas cortas, que tuvieron buena colocación. El rejón de muerte no fue efectivo, y tomó el descabello, con el que falló. El fallo con los aceros le privó de premio. Saludó ovación.

 

 

Tras la muerte del astado, se regó el piso de una manera muy particular: con dos burros y el agua saliendo de una bota de vino portada por los animales. De lo más curioso.

 

El segundo del lote de Lea Vicens, Zurrón, fue el más pesado de la corrida con 569 kilos. Salió con mucha fuerza el toro, pero Lea Vicens supo templarlo con una suavidad exquisita. Vicens consiguió cuajar una buena faena ante un astado que no brindó facilidades, con una embestida algo incierta al entrar a banderillear. Además, tuvo poco movimiento el toro. Aún así, la rejoneadora puso de su parte y logró sacar a flote la faena. Las banderillas largas, en su mayoría, estuvieron muy bien colocadas. Con las banderillas cortas fue distinto: no logró acertar con la primera, que acabó cayendo al albero, y la segunda quedó trasera. El rejón de muerte quedó también algo trasero, aunque el descabello fue efectivo. Dos orejas y la terna al completo salió por la puerta grande.

 

 

Ficha del festejo:

Plaza de toros de Jerez.- Primera de feria. Toros de Fermín Bohórquez para Andy Cartagena, Diego Ventura y Lea Vicens,

Andy Cartagena, saluda ovación y dos orejas

Diego Ventura, saluda ovación y dos orejas

Lea Vicens, saluda ovación y dos orejas

 

Fotos: Héctor Rey Prada @hector_reyprada 

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