Un inmenso Talavante abre la Puerta del Príncipe en Sevilla
Oreja para un gran Castella y oreja para un titánico Luque. Buen encierro de Victoriano del Río, con cuatro toros de gran juego, uno de ellos, el 2º, "Dalia", marcado con el nº 15, premiado con la vuelta al ruedo
Oreja para un gran Castella y oreja para un titánico Luque. Buen encierro de Victoriano del Río, con cuatro toros de gran juego, uno de ellos, el 2º, "Dalia", marcado con el nº 15, premiado con la vuelta al ruedo. Toro éste de una gran nobleza y una enorme clase, embistiendo siempre por abajo hasta el final. El 1º también tuvo nobleza, obediencia y calidad; el 3º fue muy exigente y encastado, y el 5º sacó muy buen fondo en el tercio final. El 4º y el 6º fueron imposibles, muy desrazados. Alejandro Talavante cuajó una actuación redonda, muy inspirada, firmando dos faenas llenas de temple, de gusto, de expresión a la hora de torear. Soberbio el extremeño, que culminó sus dos obras de forma acertada con la espada, sufriendo una voltereta al entrar a matar al segundo de la corrida. Daniel Luque se la jugó sin cuento ante el encastado tercero, tragándole miradas y parones, para conseguir un trasteo de un peso específico magnífico. Por su parte, Sebastián Castella anduvo muy metido y templado ante el primero y muy voluntarioso con el cuarto, intentándolo por los dos pitones. Una gran tarde para abrir San Miguel, de esas que hacen afición por el buen toreo de las tres figuras en liza y por el juego de los toros.
1º “Dakar” Un bonito toro de hechuras que acudió a cada burladero pero sin terminar de humillar. Castella -genuflexo- interpretó la verónica con estilo y parsimonia. El francés (muy sevillano) paso a paso, lance a lance conformó un saludo lleno de armonía y belleza donde el capote viajó con temple y mucho gusto. Dos medias de empaque y la Maestranza jaleó con ahínco el saludo de Castella. Dos varas muy medidas y templado quite por chicuelinas de Talavante en los medios. Rafael Viotti lidió con suavidad al primero y José Chacón junto a Luis Blázquez realizaron un buen tercio de banderillas que les obligó a saludar montera en mano. Un Castella -firme, dispuesto y muy metido- comenzó por estatuarios sin inmutarse y muy ceñidos. Un cambio por la espalda y uno de pecho de pitón a rabo hizo explotar a Sevilla. La segunda tanda más allá de las rayas del tercio le dio fiesta Sebastián -le apretó- por abajo exigiendo y ligando a derechas un pasaje que hizo arrancar la música. Fue a más el toro pero justo ahí perdió esa ímpetus y comenzó a aflojar su transmisión. Castella prosiguió toreando con verticalidad y haciendo alarde de un exquisito temple y trazo sin que nunca le topará el toro la pañosa. Un faena de amplia nota y mucho contenido donde Sebastián Castella ha tejido series de gusto y estética. Una labor profunda pero sin terminar de explotar del todo por la reducción de poder de su noble y colaborador astado. Espadazo y oreja.
2º “Dalia” Otro astado muy bien presentado -sin estridencias- pero con bonita morfología al que Talavante pasajeó sin llegar a estirarse del todo. Un saludo a la verónica sin calar arriba por la sosería del conjunto armónico. El caballo fue un puro trámite reglamentario sin apretarle en sus dos entradas. Quite de Luque por chicuelinas -en los medios- que gustó mucho por su cadencia y reunión. Algo acelerado -por doblones- comenzó Alejandro pero tras esa serie durmió el engaño y forjó una serie si natural -redondos- por su hondura y longitud. Tremendo el extremo que hipnotizó a “Dalia” con muletazos sentidos e interminables por su viaje y temple. El segundo tuvo más clase que una universidad y Talavante fue el mejor profesor para impartir un máster de toreo sobre el albero maestrante. Se emborrachó de torear con extrema facilidad por ambos pitones y su obra alcanzó lo sublime. Un Alejandro sorpresivo, cautivador, variado y mágico se rompió con el segundo fiel a su toreo lleno de temple y ligazón. Una delicia de faena que remató de espadazo. Dos orejas para el extremeño y vuelta al ruedo para “Dalia”.
3° “Despreciado” También lució percha el tercero que mostró temperamento en el capote del sevillano. Luque soltó los brazos con dominio ante uno que empujaba por dentro y no terminaba de salir del capote. Un saludo de toma y daca entre ambos. Irregular resultó la suerte de varas en sus dos entradas. Cumplió sin más. Juan Contreras lidió profesional e Iván García se desmonteró tras un gran tercio. Lo empujó pa’lante con la pierna genuflexa en una primera tanda impositora de Luque. La siguiente embistió con frenándose a mitad del viaje lo que hizo que Daniel pulseara y corrigiera ese hándicap en cada muletazo. Un sevillano dominador con enorme capacidad ante un toro con muchas teclas y demasiado anómalo en su viaje. Luque dictador del asunto hizo claudicar a su oponente gracias a una bragueta titánica ante dos puñales y muchas miradas al cuerpo. Se puso -enterró- los tobillos como si los pies estuvieran anclados e hizo que “Despreciado” se rindiera a su imperial torero. Luque se la jugó sin trampa ni cartón, sin alardes, sin gesticular a la galería y con una descomunal seguridad. Arrimón de verdad -por momentos recordó al maestro Ojeda- y además cuando el tercero le dejó le ligó algunos a regañadientes. Faena de figura comprometida que defendió su estatus a base de tragar, consentir y mucha testiculina. Labor colosal de amplio tonelaje por contenido y resolución que fue premiada con una solitaria oreja tras aviso. Después de levantar al público varias veces en su quehacer el premio fue corto pero el reconocimiento a Daniel Luque ha sido de faenón de Puerta Grande. Tremendo el de Gerena. Oreja arrancada de muchísimo peso y dimensión.
4º “Cochabamba” Salió abanto el cuarto -parejo de hechuras a sus hermanos- al que Castella lanceó con solvencia ante la irregular embestida de su antagonista. Soltó la cara en la tela rosa. Un tercio de varas sin demasiado castigo. Se midió bien. Quite de Castella por chicuelinas muy ceñidas en los medios con prestancia. Gustó ese instante. Afanosa fue la lidia de Chacón que brilló en su quehacer mientras el toro se ponía a receloso. Brindó Castella en los medios. El segundo del lote tuvo una falsa y rebrincada movilidad en el último tercio con el que Sebastián tuvo que pechar sin que el oponente se redujera nunca. Muy dispuesto el francés que planteó una labor -como si fuera bueno- pero en ningún momento su antagonista le regalara una embestida. Castella lo intentó todo y en todos los terrenos pero su gran esfuerzo no tuvo recompensa artística. Una pena pero su ilusión se estrelló ante tanta falta de casta. Silencio.
5º “Quitaluna” Más abierto de sienes y algo corniveleto el segundo del lote del extremeño. Talavante con eficiencia lo trató con suavidad en el saludo pero aquello no rompió del todo ante una embestida desclasada. La puya de puro trámite reglamentario. Javier Ambel y Manolo Izquierdo saludaron tras grandes pares. Talavante brindó al respetable en los medios. Un tanteo inicial para tomar posesión de la embestida -soltaba la cara- e inmediatamente después a ligar a derechas. Dos tantas de compás y armonía que gustaron mucho por ese pitón pero aún se elevó más a izquierdas con un humillador toro por ahí. Talavante lo pulseó con despaciosidad y mucho pulso. Técnica y elegancia en perfecta unión. Un toreo de muñecas rotas donde nunca soltaba la embestida de su oponente que por entonces había entregado la cuchara. El natural resultó como un circular sin solución de continuidad. Magnífico. Un toro que de inicio se quedaba cruzado y quería la muleta en el hocico para provocarlo. Lo desfondó Alejandro que toreó para él como si estuviera en la intimidad del campo. Otra faena de mucho calado y parangón del extremeño que dosificó y tecleó las embestidas del quinto para sacarle un fondo que nadie presagiaba. Un Talavante sensacional volvió a cautivar a Sevilla con su arrolladora personalidad y tauromaquia hechicera. Estocada y oreja que le abre la Puerta del Príncipe.
6º “Misigato” Más despegado del suelo el sexto y más abierto de pitones que los anteriores. El sevillano lo recibió con prontitud pero no le dejó componer el saludo que pretendido. Efectividad con el capote. Este tampoco recibió jabón en varas y además no llegó con garantías al último tercio. Un toro anodino que no decía nada por su insulsa acometida. Con esto, Daniel se fajó buscando la compostura y las alturas oportunas además de los terrenos. Le buscó las vueltas y lo intentó por todos sitios para que su toro rompiera para adelante pero fue imposible cualquier lucimiento. Ovación con saludos.
Real Maestranza de Caballería de Sevilla (Sevilla).- Primera de la Feria San Miguel 2024. Corrida de Toros de Victoriano del Río y Cortés para Sebastián Castella, Alejandro Talavante y Daniel Luque. Lleno en tarde calurosa. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Paco Camino y Pepe Luis Vázquez.
Ficha del festejo:
Sebastián Castella, Oreja y Silencio;
Alejandro Talavante, Dos orejas y Oreja;
Daniel Luque, Oreja Y Ovación con saludos;
Fotos: Arjona