FERIA SAN MIGUEL 2025

Alternativa con sello propio en una tarde sin trofeos para la terna

Toros de Núñez del Cuvillo para Morante de la Puebla, Roca Rey y Javier Zulueta que toma la alternativa
domingo, 28 de septiembre de 2025 · 13:13

La última corrida de la Feria de San Miguel en la Real Maestranza de Sevilla dejó momentos de calidad pese a la escasa colaboración del encierro de Núñez del Cuvillo. La expectación estaba centrada en la alternativa de Javier Zulueta, quien dejó una notable impresión pese a no cortar orejas. El sevillano recibió a “Lanudo” con verónicas de buen trazo y un elegante quite por chicuelinas. Brindó emotivamente a su padre y dejó pasajes templados, especialmente al natural. Sin embargo, un pinchazo y los fallos con la espada frustraron el premio. Ovación. Con el sexto, “Berlanguillo” , manso y deslucido, volvió a mostrar madurez, compromiso y firmeza, en una labor seria y digna. Silencio. Morante de la Puebla se encontró con un lote desigual. El segundo, “Violeto”, fue un manso sin opciones. Silencio. En cambio, con el cuarto, “Ganador”, protagonizó los instantes más inspirados de la tarde. Recibió de rodillas y bordó el toreo de capa. En la muleta, dejó naturales de cartel, plenos de arte y entrega, aunque sin redondear por el acero. Ovación con saludos. Por su parte, Andrés Roca Rey lidió un lote complicado. El tercero, “Sombrerero” , fue devuelto por lesión. Su sobrero, “Juguetón”, permitió una faena de poder, temple y dominio, que no alcanzó premio por el desacierto con la espada. Silencio. Con el quinto, “Ponderado”, toro sin clase ni entrega, fue arrollado en una arriesgada apertura de rodillas, pero se repuso con firmeza. Su esfuerzo quedó sin recompensa. Silencio.

1º Nº 31. “Lanudo”. Colorado. 564 kg. 11/20.  Javier Zulueta, que tomaba la alternativa, saludó a su oponente con un ramillete de verónicas ceñidas y templadas, de corte clásico, que calaron hondo en los tendidos. Sevilla se entregó de inmediato al prometedor debut del toricantano. El sevillano refrendó su depurada técnica con el capote al ejecutar un lucido quite por chicuelinas al paso, toreando con suavidad para llevar al toro al caballo. Desde el primer momento se mostró sereno, centrado y con una madurez que no dejó entrever la presión del compromiso.

Tras la emotiva ceremonia de alternativa, cargada de simbolismo -no faltaron las lágrimas en el tendido-, Zulueta brindó su primer toro a su padre. La Maestranza respondió con una ovación rotunda, reconociendo el gesto y el momento. Con la muleta, Javier hilvanó dos tandas por el pitón derecho llenas de armonía, elegancia y temple. A pesar de que el astado parecía más claro por ese lado, fue al natural donde el nuevo matador dejó los pasajes de mayor calado. Con la muleta muy dormida y embarcando largo, logró una serie limpia y de gran mérito. La Banda del Maestro Tejera acompañó con el pasodoble mientras Zulueta toreaba al natural, cosiendo los muletazos con ritmo y profundidad. De vuelta a la mano diestra, remató la faena con dos tandas más, pausadas, personales y de notable expresión artística. Cerró su actuación con pases de la firma llenos de naturalidad, pero un inoportuno pinchazo arriba truncó la posibilidad de premio. Se atascó con la espada y perdió el trofeo que ya había merecido por su notable y torera labor. Javier Zulueta dejó una grata impresión en su debut, mostrando elegancia, naturalidad y una sorprendente madurez ante un noble y colaborador ejemplar de Cuvillo que abrió la tarde. Ovación con saludos.

2º Nº 51. “Violeto”. Negro mulato. 586 kg. 01/21. A la postre un manso sin opciones para Morante. El segundo que salió al ruedo muy distraído, sin mostrar celo ni fijeza en los primeros compases. Apenas prestó atención al capote de Morante de la Puebla , quien no pudo lucirse pese a varios intentos por fijarlo. Ante la falta de acometividad del astado, fue el banderillero Juan José Domínguez, ‘Plata de Ley’, quien terminó por recibirlo, evocando tiempos pasados en los que los hombres de plata abrían faena. José Antonio tanteó al toro con suavidad, sin mayor exigencia, evidenciando ya las escasas posibilidades del animal. “Violeto” recibió dos varas, pero sin emplearse en ninguna. Su condición de manso quedó patente desde el inicio, y durante la lidia mostró un comportamiento errático, sin entrega, lo que no auguraba nada bueno para el último tercio.

Morante lo probó por ambos pitones en una breve tanda inicial, pero el toro se desentendió pronto, negándose a embestir. Confirmó así su falta de raza y colaboración. El maestro de La Puebla no se entretuvo en justificarse: viendo la nula condición del toro, lo despachó con brevedad, sin opción alguna para el lucimiento. Silencio.

3º Nº 41. “Sombrerero”. Negro mulato. 545 kg. 11/20. El tercero de la tarde, saltó al ruedo con una evidente herida en el anca izquierdo, lo que provocó inmediatas protestas en los tendidos. A pesar de ello, Roca Rey dejó algunas verónicas con cadencia. Tras la suerte de varas y ante el aumento del descontento, el presidente Pepe Luque sacó el pañuelo verde y devolvió al toro, acertadamente, por su visible merma física.

3º (Bis) Nº 50. “Juguetón”. Colorado chorreado. 598 kg. 11/20 El tercero bis, fue el toro de mayor volumen del encierro y mostró brusquedad de salida, lo que dificultó el saludo capotero de Roca Rey, que apenas pudo lancear a la verónica. Destacó el tercio de varas, donde José Manuel Quinta picó en el sitio en ambas entradas. El toro empujó con fijeza y bravura, y el picador bordó la suerte. En el quite, el joven Javier Zulueta se lució con expresivos delantales y una media de gran estilo. También brillaron Antonio Chacón y Paco Algaba, que saludaron montera en mano tras firmar dos soberbios pares de banderillas. Ya con la muleta, Roca Rey comenzó exigente desde la primera tanda. El de Cuvillo , que embestía con la cara suelta, pronto acusó el poder del peruano. Dos tandas con la diestra, mandonas y de gran precisión, terminaron por templar al astado. Parte del público protestó incomprensiblemente a la figura mundial, aunque acabó rindiéndose tras una soberbia serie al natural. La faena fue una lección de inteligencia y dominio ante un toro que se vino a menos tras un exigente tercio de varas. Roca Rey lo sostuvo por ambos pitones con temple y firmeza, girando sobre los pies y sacando muletazos de gran mérito. Lamentablemente, el fallo reiterado con la espada emborronó lo que pudo ser una faena de premio. Silencio.

4º Nº 11. “Ganador”. Colorado. 500 kg. 10/20. El cuarto fue recibido por Morante de la Puebla con una tijerilla de rodillas en el interior del tercio que desató la locura en la plaza. A continuación, unas chicuelinas lentas como un atardecer encendieron la pasión en los tendidos. Fue un saludo magistral del genio sevillano, que bordó el toreo de capa y puso en pie a toda la Maestranza. Juan José Domínguez , muy atento en la lidia, se lució en su cometido. Tras la primera vara, Morante dejó dos auténticas joyas: una verónica y una media a pies juntos, ambas de cante grande. El toro, más claro por el pitón derecho, se metía por dentro en el izquierdo, complicando la lidia. Pero en la primera serie, Morante se arrebató y dibujó el toreo soñado. En la segunda, el animal se le metió y lo miró con las de Caín, pero el maestro ni se inmutó. Encajó un natural que hizo crujir los cimientos de la Maestranza: un regalo para los sentidos, digno de colgarse en las galerías de los mejores museos del mundo. Un pasaje imborrable. Morante insistió por ese pitón, a pesar de no ser el más claro. Pisó un terreno comprometido, obligando al toro a embestir por donde no quería. Y cuando ya parecía todo hecho, se puso a la retranca. Fue un esfuerzo mayúsculo, cargado de valor, naturalidad y torería. Morante dictó una auténtica lección de toreo majestuoso. Ovación con saludos

5º Nº 155. “Ponderado”. Castaño bragao. 560 kg. 11/20. Andrés Roca Rey recibió al quinto con un ramillete de verónicas de buen trazo, a pesar de que el toro salió algo distraído de chiqueros. El hispano-peruano manejó el percal con sabor, compostura y torería, dejando detalles de categoría en el saludo. El toro recibió dos varas justas, sin demasiadas apreturas, que dieron paso a un lucido tercio de banderillas. Destacó Francisco Javier ‘Viruta’, quien saludó montera en mano tras clavar dos pares de gran ejecución. En los primeros compases de la faena de muleta, el toro mostró su condición: desentendido, sin querer pelea, más pendiente de marcharse que de embestir. Fue un animal suave, sin clase ni entrega, que no se metía en los engaños. A pesar de ello, Roca Rey arrancó la faena con una tanda de rodillas en los medios, gesto de valor que culminó con una voltereta sin consecuencias. La faena se desarrolló entre intentos sinceros del diestro y la nula colaboración del astado. Roca Rey lo intentó todo: temple, firmeza, variedad y actitud, pero el toro nunca rompió hacia adelante. Pasaba por la jurisdicción del torero sin decir nada, con una embestida incierta y cargada de guasa, incómodo y sin humillar. Pese a las dificultades, Andrés Roca Rey se mantuvo firme y dispuesto, hasta rubricar su esfuerzo con una estocada. Silencio

El cierraplaza mostró desde su salida claras señales de mansedumbre. “Berlanguillo” fue el último en saltar al ruedo y desde los primeros compases dejó entrever su intención de huir del compromiso. Se desentendió del capote de Zulueta, que poco pudo lucir ante la nula colaboración del astado. La tónica se mantuvo durante toda la lidia. El toro se dejó pegar sin celo ni entrega, y llegó al último tercio sin ofrecer garantía alguna. Desde el inicio de la faena de muleta, embistió sin clase: sin humillar, a media altura, con la mirada distraída y sin entrega. Un toro complicado, de esos que llevan el peligro por dentro, con ese tipo de guasa que no siempre se ve, pero que exige máxima atención. Javier, tras brindar la faena a su madre y a su hermana, se plantó con firmeza ante un enemigo deslucido, como si se tratara de un toro bueno. Con actitud y serenidad impropias de su juventud, firmó una labor seria, comprometida, y llena de raza. No se vino abajo ante la adversidad y dio una auténtica lección de responsabilidad y madurez. Fue una actuación profesional y valerosa, digna de un torero con galones. Sevilla tiene en él a un nuevo hijo torero que no se guarda nada y que lo da todo, incluso cuando el toro no ayuda. Silencio.

El cierraplaza mostró desde su salida claras señales de mansedumbre. “Berlanguillo” fue el último en saltar al ruedo y desde los primeros compases dejó entrever su intención de huir del compromiso. Se desentendió del capote de Zulueta, que poco pudo lucir ante la nula colaboración del astado. La tónica se mantuvo durante toda la lidia. El toro se dejó pegar sin celo ni entrega, y llegó al último tercio sin ofrecer garantía alguna. Desde el inicio de la faena de muleta, embistió sin clase: sin humillar, a media altura, con la mirada distraída y sin entrega. Un toro complicado, de esos que llevan el peligro por dentro, con ese tipo de guasa que no siempre se ve, pero que exige máxima atención. Javier, tras brindar la faena a su madre y a su hermana, se plantó con firmeza ante un enemigo deslucido, como si se tratara de un toro bueno. Con actitud y serenidad impropias de su juventud, firmó una labor seria, comprometida, y llena de raza. No se vino abajo ante la adversidad y dio una auténtica lección de responsabilidad y madurez. Fue una actuación profesional y valerosa, digna de un torero con galones. Sevilla tiene en él a un nuevo hijo torero que no se guarda nada y que lo da todo, incluso cuando el toro no ayuda. Silencio.

FICHA:

Real Maestranza de Caballería de Sevilla (Sevilla).- Tercera de la Feria de San Miguel. Corrida de Toros de Núñez del Cuvillo para Morante de la Puebla, Roca Rey y Javier Zulueta que toma la alternativa. Noveno cartel de "No hay billetes" de la temporada, tercera de la Feria. 

Morante de la Puebla, Silencio y Ovación con saludos;

Roca Rey, Silencio y Silencio;

Javier Zulueta, Ovación con saludos y Silencio;

Incidencias: Después del paseíllo, los tres toreros saludaron una ovación. El picador José Manuel Quinta fue ovacionado después del tercio de varas al tercero y el banderillero Antonio Chacón y Paco Algaba se desmonteraron en banderillas. Hizo lo propio Viruta en el quinto. 

Sorteo:

 

 

Ya se ha realizado el sorteo de los toros de Núñez del Cuvillo que esta tarde se lidiarán en el tercer festejo de San Miguel en Sevilla. El cartel lo componen Morante de la Puebla, Roca Rey y Javier Zulueta (alternativa). La corrida de toros comienza a las 18.30 horas.

ORDEN DE LIDIA

1º Nº 31. LANUDO. Colorao. 564 kg. 11/20
2º Nº 51. VIOLETO. Negro mulato. 586 kg. 01/21
3º Nº 41. SOMBRERERO. Negro mulato. 545 kg. 11/20
4º Nº 11. GANADOR. Colorao. 500 kg. 10/20
5º Nº 155. PONDERADO. Castaño bragao. 560 kg. 11/20
6º Nº 110. BERLANGUILLO. Negro mulato bragao. 535 kg. 11/20

SOBREROS

1º Nº 50. JUGUETÓN. Colorao chorreao. 598 kg. 11/20
2º Nº 98. NENITO. Castaño. 555 kg. 11/20

 

CUADRILLAS
 
MORANTE DE LA PUEBLA
 
Banderilleros
CURRO JAVIER (Berenjena y azabache)
JUAN JOSÉ DOMÍNGUEZ (Negro y azabache)
JOSÉ Mª AMORES (Azul azafata y azabache)

Picadores
ÁNGEL RIVAS (Turquesa y oro)
AURELIO CRUZ (Azul y oro)

Mozo de espadas: JUAN CARLOS MORANTE
Ayuda: JUAN M. 'PISTOLA'


ROCA REY
 
Banderilleros
FCO. DURÁN 'VIRUTA' (Azul marino y azabache)
ANTONIO CHACÓN (Visón y azabache)
PAQUITO ALGABA (Corinto y azabache)

Picadores
JOSÉ M. QUINTA (Azul y oro)
SERGIO MOLINA (Gris perla y oro)

Mozo de espadas: MANUEL LARA 'LARITA'
Ayuda: CURRO PUYA


JAVIER ZULUETA
 
Banderilleros
MANUEL REYES ORTEGA (Verde y azabache)
DANIEL DUARTE (Azul y plata)
JUAN A. MAGUILLA (Azafata y azabache)

Picadores
CAMPOS CARIOCA (Sangre de toro y oro)
PEDRO MORALES 'CHOCOLATE' (Azul marino y oro)

Mozo de espadas: ALONSO SÁNCHEZ
Ayuda: 'LEBRIJA'


EQUIPO PRESIDENCIAL

Presidente:
José Luque Teruel

As. Artístico:
Luis Arenas

Veterinario:
Rafael Fernández-Daza Centeno