inicio
José Luis Rodríguez García - 14/03/2016

A lo largo de la vida uno conoce a muchas personas y las hay que te dejan huella. 

En la Facultad de Derecho coincidí con un estudiante que sostenía que con la lectura de la jurisprudencia del Tribunal Supremo se aprendía más que con el mejor manual, y con otro que era hijo de notario que decía que él estudiaba la carrera con un único libro. El primero se convirtió en un afamado asesor fiscal, al segundo, con su Libro Gordo de Petete, lo perdí de vista en tercero; era un muchacho reservado e inteligente que me decía: ¡Tú te lees las notas a pie de página del Albadalejo!¡Perderás la vista!

Algo de razón si tenía…

Me viene lo escrito a la memoria porque en materia de responsabilidad por encierros, vaquillas, recortes, capeas, corre bous, etc. existe numerosa jurisprudencia dictada en todos órdenes jurisdiccionales, que nos enseña que en éstas, como en muchas otras actividades lúdicas, el riesgo se funde con la diversión de los participantes y asistentes.

Aquel estudiante que ponía su afán en la jurisprudencia no estaba equivocado, porque a la postre son los jueces quienes sucedido el evento dañoso, deben discernir si hay responsabilidad imputable a alguien en concreto y hasta en el grado en el que pudo contribuir la propia víctima.

​Suele observarse que los promotores que organizan los festejos, incluidos los Ayuntamientos, no toman a veces todas las medidas de seguridad y control que requieren este tipo de actividades, lo que suele acrecentar el potencial peligroso que de por sí ya tienen, a lo que contribuye la eufórica actitud del público, entre el que no faltan inexpertos que se "lanzan al ruedo". Tipos, que los hay, que buscan notoriedad ante las reses bravas y a los que tan compasiva como milagrosamente San Fermín de guardia les salva, no sin revolcón con paliza incluida.

Pero desgraciadamente lo que empieza bien no siempre termina de la misma manera en los toros, en carreras de coches, alpinismo…

Acaecido el siniestro comienza, como suele decirse, el papeleo: Atestado policial, reclamación en vía administrativa, denuncia, querella, demanda civil…

¿Existe el caso fortuito?

No es fácil responder a esta pregunta si hablamos de actividades con riesgo cierto, previsible.

​Los sucesos desgraciados suelen terminar con sentencia en la que se fija indemnizaciones a cargo de los organizadores, intervinientes responsables de los actos, propietarios de los animales y de las Cías Aseguradoras, según resulte del clausulado de las Pólizas.

​La Póliza, como diría el castizo es la madre del cordero porque es el contrato por el que se obliga el asegurador, mediante cobro de una prima para asumir el riesgo, dentro de los límites pactados.

​Este concepto de límite debe ser estudiado concienzudamente al firmar la Póliza. 

​Mi amigo el estudiante, lector de  jurisprudencia, hubiera traído a colación la siguiente exoneración parcial de responsabilidad citando el siguiente párrafo de una resolución judicial:

"(…) La segunda cuestión a dilucidar es si la entidad aseguradora de la empresa organizadora del evento taurino cubre o no el siniestro objeto de este procedimiento, con respecto a ello la Sala tras examinar la correspondiente póliza (…) y en concreto el pliego de condiciones particulares (…) llega al convencimiento de que dicho espectáculo si se encontraba asegurado (…) sentado ello también es necesario hacer constar que dicha póliza solo cubre los gastos por fallecimiento y por invalidez permanente, quedando sin cobertura los día de incapacidad, baste comprobar el folio 142, por ello dicha aseguradora solo responderá por el citado concepto(…)"

​Hay que leer las Pólizas antes de firmarlas y estar seguro de la cobertura que amparan, una manera de evitar "largas cambiadas".

 

  Votar:  
Resultado: 3,9 puntos3,9 puntos3,9 puntos3,9 puntos3,9 puntos   9 Votos

Próximos eventosmás eventos
Desde Hasta
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic

Email: redaccion@burladero.tv Tel. Redacción: 911 412 917 ext. 1
Email: administracion@burladero.tv Tel. Administración: 911 412 917 ext.2 Fax: 91 141 21 33
Publicidad: publicidad@burladero.tv


Prohibida la reproducción y utilización, total o parcial, de los contenidos en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización,
incluyendo su mera reproducción y/o puesta a disposición con fines comerciales, directa o indirectamente lucrativos.