inicio
José Luis Rodríguez García - 27/11/2016

Tenía 7 años cuando murió Manolete y lo que me interesaba por aquel entonces era la colección de cromos de animales salvajes, que semana a semana adquiría en un quiosco armado con cuatro tablas pintadas de verde guardia-civil, en el que para alcanzar el mostrador me subía en un cajón,  a modo de peldaño, que contribuía a dar prestancia al quiosquero rodeado de tebeos, chufas, cacahuetes, altramuces, barritas de regaliz…

Los cromos eran un poco más grandes que aquellos sellos de correos dentados y se vendían en sobres sorpresa. Pero el rey de la selva, el león, sorprendía pocas veces. Era la estampa más deseada.

El día 29 de agosto de 1947 abrí el sobre esperando me saliera, por fin, el león y… no me salió. A mi desilusión se unió la conmoción social de las personas mayores por el trágico suceso taurino. Todo el mundo hablaba del torero que en la tarde anterior, al estoquear al toro  Islero, de Miura, lo había corneado mortalmente.

A algunos aquel hecho les parecía imposible, otros admitían la cogida como consecuencia de la arriesgada lidia que practicaba y decían que no se podía ir más allá de Belmonte. Otros contestaban que lo había logrado en quietud  y en distancia.

La muerte de Manolete fue una de esas noticias que causan "estado" en la opinión.

Las imágenes eran escasas pero Canito, fotógrafo taurino, consiguió obtener la foto para la historia que pocos españoles no habrán visto en alguna ocasión.

En 28 de Agosto de 1947 Manolete ya era leyenda y en Linares fue elevado a mito.

Tras su muerte todo lo relacionado con este luctuoso episodio fue objeto de un inusitado interés: Las circunstancias que se dieron el día de la corrida, los toros, el sorteo, el desarrollo de la lidia, la actitud de los compañeros de cartel, el comportamiento del público, la asistencia médica de urgencia prestada, la cuadrilla, los amigos del torero, quienes ofrecieron su sangre; absolutamente todo fue objeto de examen y de curiosidad.

Yo culminé, tiempo después de este desgraciado acontecimiento, mi colección de cromos al lograr hacerme con el león, a cambio de un montón de "repes". Y se seguía hablando de Manolete.

Ya de mayor he leído entrevistas, biografías; reportajes, he visto filmaciones, he contemplado en Córdoba las esculturas esculpidas en su memoria y he conocido opiniones fundadas sobre su toreo.

Manolete fue uno de esos toreros de estirpe taurina que nacen para la historia de la tauromaquia.

Han trascurrido 69 años desde su muerte y sigue en el imaginario español. Su gloria refulge como torero epónimo de la posguerra.

Su arte y entrega la valoró el público al que proporcionó emociones en aquella época gris, de racionamiento, Auxilio Social, salvaconducto, estraperlo…

Manolete fue un oficiante verdadero, símbolo de absoluta quietud en el rito de los tercios. Torero al que hubiera pintado El  Greco. Artista serio en la plaza, ojeroso y triste en Linares.

Se ha escrito mucho sobre este IV Califa de Córdoba y se seguirá escribiendo, a pesar de que poco se  pueda añadir.

El año próximo, el día 4 de Julio de 2017, se cumplirá el centenario de su nacimiento en Córdoba.He leído, no sé dónde, que algunas voces se han alzado discordantes sobre cómo debe ser la conmemoración. La ingratitud les hará más chicos.

          

        

 

  Votar:  
Resultado: 4.9 puntos4.9 puntos4.9 puntos4.9 puntos4.9 puntos   13 Votos

Próximos eventosmás eventos
Desde Hasta
SPC C2C Soluciones Integrales SPC C2C Soluciones Integrales

Email: redaccion@burladero.tv Tel. Redacción: 911 412 917 ext. 1
Email: administracion@burladero.tv Tel. Administración: 911 412 917 ext.2 Fax: 91 141 21 33
Publicidad: publicidad@burladero.tv


Prohibida la reproducción y utilización, total o parcial, de los contenidos en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización,
incluyendo su mera reproducción y/o puesta a disposición con fines comerciales, directa o indirectamente lucrativos.