LA VOZ DE LA ALTANERÍA

Andy Younes: La elegancia francesa que busca su plaza en la historia

Por Aitor Vian
miércoles, 12 de noviembre de 2025 · 14:32

En el crisol de Arles, ciudad francesa de profundas raíces taurinas, nació Andy Younes, un matador que simboliza la vitalidad de la Fiesta al norte de los Pirineos. Su tauromaquia es un diálogo entre la sobriedad del Sur de Francia y la chispa de la juventud, un estilo que se asienta en la firmeza y se adorna con una estética limpia.

Andy Younes fue un novillero precoz y triunfador, abriendo puertas grandes en plazas clave de Francia y España. Su momento cumbre llegó en su alternativa, en septiembre de 2017 en Nimes, donde se doctoró de forma triunfal, abriendo la Puerta de los Cónsules en un acto de fe y ambición. Este inicio fulgurante parecía lanzarle directamente a la órbita de las figuras jóvenes.

Sin embargo, el camino del matador recién doctorado es a menudo una travesía por el desierto de las oportunidades. Younes se ha encontrado con la dura realidad de un escalafón que privilegia la inercia, relegando a quienes, a pesar de su solvencia y buen corte, no entran en la baraja principal de las grandes ferias.

La tauromaquia de Younes es la de un torero que domina el oficio sin perder la frescura. En su muleta se percibe el deseo de ligar y la capacidad de entender al toro, cualidades esenciales para el lidiador completo. No es un torero de ademanes huecos; es la verdad de su entrega y la corrección en el trazo lo que le distingue.


El matador francés representa un argumento poderoso para el resurgir de los toreros de la generación intermedia que, tras unos años de inactividad o de lidia esporádica, buscan con ahínco su consolidación. Es un error estratégico para la Fiesta que talentos como el de Andy Younes permanezcan subutilizados. Su presencia en carteles de responsabilidad es una inyección de competencia y un puente esencial entre las figuras y las nuevas promesas.

Andy Younes es la elegancia francesa que busca su sitio en la historia grande del toreo. Merece que las puertas de las plazas se abran con más regularidad para que su arte, depurado en la exigencia del Sur de Francia, encuentre el clamor unánime de la afición española. Solo la continuidad le dará la soltura y la fortuna necesarias para ascender al lugar que su concepto merece.