inicio
Paco Delgado - 23/03/2017

Se ha vuelto a demostrar que a muchos el cargo les viene grande. La  política española -central y periférica- ha llegado a un punto en el  que es difícil encontrar a alguien -aunque los hay, por supuesto, ya  lo creo que existen- con dos dedos de frente y sentido común. Que es  lo primero que se debe pedir a una persona que va gestionar la cosa  pública, por menor que sea su cometido.

Pero no acertamos. O no elegimos bien a nuestros representantes o  estos no hacen buen uso de nuestra confianza y designan a cualquiera  para ocupar puestos de responsabilidad. Desde hace unos años, ya  muchos, desgraciadamente, parece ser que el único mérito que se debe  acreditar para estar en una poltrona es haber estado en el partido  correspondiente durante una serie de años e ir sumando trienios,  puntos y favores, desde simple chico para los recados, miembro de sus  juventudes -nefasto invento este, el de viveros de alevines de  políticos que llegan a las mas principales esferas de la  Administración sin haber tenido contacto alguno con la realidad de la  calle y con el único propósito de vivir de las cuentas del Estado-,  concejal de algún municipio, pertenecer a una comisión, adscrito al  grupo tal en las Cortes o el Congreso, bien sea nacional o  autonómico, o hasta europeo, y así sucesivamente hasta alcanzar las  más altas cotas de la miseria, que dirían los geniales Marx.

Y en ese proceso nos encontramos con que el delgado del gobierno en  Valencia (en este caso perteneciente al Partido Popular, pero este  dato es intercambiable, en todos cuecen tontos) no tiene mejor idea  que autorizar, en plenas fallas, una manifestación antitaurina... ¡en  la misma puerta de la plaza de toros!. Y, claro, pasa lo que tiene  que pasar. Durante esa manifestación ante la plaza de toros de  Valencia, un repartidor de Avance Taurino, la publicación que se  entrega en la plaza de toros a los asistentes a las corridas, fue  agredido por varios de los manifestantes. Estos se mostraron en todo  momento agresivos y amenazantes, intentando incluso impedir el acceso  a la plaza de los aficionados, acabaron por agredir a uno de los  repartidores de Avance Taurino cuando llevaba a cabo su trabajo y al  intentar evitar que se llevaran los fardos de periódicos preparados  para su distribución en la plaza. Al ser defendido por un miembro de  la Unión Taurina de la Comunidad Valenciana, una de las chicas que se  manifestaban desaforadamente se le encaró y le espetó, tras aclararle  que era médico, que ojalá no cayese en sus manos, porque le iba a  hacer lo mismo que ellos -refiriéndose a los aficionados en general-  le hacían a los toros. Lamentable y de locos.

Convocada por “Repulsa Internacional Contra el Maltrato Animal”, la  marcha fue autorizada por la Delegación del Gobierno, aún sabiendo y  habiendo sido advertida por la Unión Taurina de la Comunidad  Valenciana del riesgo que ello suponía al haber en ese momento miles  de aficionados a los toros en el mismo punto.

No se pide que no se autorice, faltaría más, todo el mundo tiene  derecho a expresarse líbremente, y ahí tenemos en televisión, a todas  horas, a grupos de anormales dando vergüenza ajena con sus  mamarrachadas y estupideces. Pero una cosa es respetar el derecho de  unos y otra es negárselo a otros, porque los aficionados tienen el  mismo a disfrutar pacíficamente de un espectáculo legalmente  autorizado y protegido que los antitaurinos a despotricar contra él.  Pero no en el mismo sitio y al mismo tiempo, hombre. Que mira que  Valencia es grande.

Esta decisión, que provocó una alteración del orden público -que,  afortunadamente no tuvo mayores consecuencias por el civismo y buen  criterio de los toristas, ojo-, no puede ser interpretada -y más  después de que se advirtiese de lo que podría suceder- sino como una  clara muestra de incompetencia. O como tomada por alguien que no sabe  lo que se lleva entre manos. Porque si lo sabe, entonces da miedo.

  Votar:  
Resultado: 4,7 puntos4,7 puntos4,7 puntos4,7 puntos4,7 puntos   10 Votos

Próximos eventosmás eventos
Desde Hasta
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic

Email: redaccion@burladero.tv Tel. Redacción: 911 412 917 ext. 1
Email: administracion@burladero.tv Tel. Administración: 911 412 917 ext.2 Fax: 91 141 21 33
Publicidad: publicidad@burladero.tv


Prohibida la reproducción y utilización, total o parcial, de los contenidos en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización,
incluyendo su mera reproducción y/o puesta a disposición con fines comerciales, directa o indirectamente lucrativos.