inicio
Paco Delgado - 22/01/2015

Sumidos en el marasmo provocado por los sangrientos sucesos de París -que dejan, además de varios muertos y mucho miedo, la sorpresa de ver como se criticaban posibles medidas contra el fanatismo o posturas que se postulan contra su connivencia; la perplejidad de leer y escuchar manifiestos en pro de la libertad de expresión por parte de quien ha censurado, vetado y despedido por ejercer su libertad a decir lo que se pensaba; y la certeza de que se siguen mezclando churras con merinas, confundiendo la gimnasia con la magnesia y tratando de sacar provecho de la desgracia ajena-, el tiempo, implacable, seguía su marcha y, a lo lejos, suenan ya clarines y timbales.

En esas estábamos cuando en Madrid se presentó la FIT (Fusión Internacional por la Tauromaquia), nuevo grupo empresarial formado por Alberto Bailleres, Simón Casa y José Cutiño y de una potencia incuestionable: controla las plazas de Valencia, Málaga, Zaragoza, Córdoba, Olivenza, Badajoz, Alicante, Almendralejo, Zafra, Don Benito, Nimes, las mejicanas de Aguascalientes, Guadalajara, Monterrey, León, Ciudad Juárez, Irapuato, Acapulco o Mérida y toreros como Morante de la Puebla, Talavante o Hermoso de Mendoza.

Velar por el futuro de la Tauromaquia, dignificarla y trabajar por el interés general del sector. Esta idea es la columna vertebral de la FIT. Y asumir la responsabilidad de dar a conocer a las nuevas generaciones la grandeza de este espectáculo, desarrollarlo con toda su pureza e integridad y utilizar toda la fuerza del grupo en la mejora del toreo, sus objetivos. Fenomenal. A priori, otra oportunidad espléndida para relanzar la tauromaquia. Ojalá funcione.

Y ¿por qué no tendría que funcionar?

A mediados de los años sesenta del pasado siglo se dio, en el ámbito de la música popular, el fenómeno de lo que se llamó “súpergrupos”, bandas formadas con las estrellas de otros combos que se juntaban y unían en una nueva formación esperando que sólo con sus nombres llegase los éxitos y el dinero, pues la fama ya estaba conseguida. Fue el caso de Cream, Blind Faith, Humble Pie y tantos otros... que no llegaron a cumplir con aquellas expectativas creadas en torno suyo. El ego de los artistas -Clapton, Bruce, Stills, Frampton...- hizo imposible la conexión necesaria para que aquello funcionase y cada cual siguió por su lado al cabo de poco tiempo.

En el mundo del toro, tradicionalmente alejado de técnicas de marketing o publicidad, siempre se ha suspirado por la aparición de un fenómeno para revitalizar el negocio y el espectáculo, incapaces sus dirigentes de planteamientos modernos, eficaces y positivos, mucho más dedicados -yo diría que casi exclusivamente- al compadreo, chalaneo y, en no pocos casos, vivir del cuento.

Ahora, a falta de nuevos valores del toreo que lleven gente a las plazas y llenen los tendidos, aquí está este súpergrupo. Bailleres, segunda fortuna de su país y, por lo que me cuentan, una de las personas más influyentes en Méjico y no es por casualidad que ha creado un emporio; Simón Casas, que, no lo olvidemos, hizo de la fiesta algo extraordinario en Francia y es hombre imaginativo y genial; y Cutiño, que a la chita callando, sin alharacas pero con paso firme y serio se ha hecho un nombre y una reputación muy a tener en cuenta. Los tres, ahora, en comandita, tienen medios, ocasión y oportunidad para revitalizar un espectáculo que, por muchos factores, atraviesa un momento delicado.

Quiera el destino que esta iniciativa, mucho más decidida y firme que tantas otras acometidas sólo sobre el papel, cumpla con lo que de ella se espera, que no es poco. Tampoco está de más recordar lo que decía Groucho acerca del éxito, algo que sólo se consigue con mucho esfuerzo, sacrificio, trabajo, arrimar el ascua a tu sardina y... mucha, mucha suerte.

Pues eso, suerte, mucha, mucha suerte. Que falta nos hace. 

  Votar:  
Resultado: 5,0 puntos5,0 puntos5,0 puntos5,0 puntos5,0 puntos   24 Votos

Próximos eventosmás eventos
Desde Hasta
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic

Email: redaccion@burladero.tv Tel. Redacción: 911 412 917 ext. 1
Email: administracion@burladero.tv Tel. Administración: 911 412 917 ext.2 Fax: 91 141 21 33
Publicidad: publicidad@burladero.tv


Prohibida la reproducción y utilización, total o parcial, de los contenidos en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización,
incluyendo su mera reproducción y/o puesta a disposición con fines comerciales, directa o indirectamente lucrativos.