inicio
Paco Delgado - 07/05/2015

De siempre ha sido el mundo de los toros algo aparte, distinto, único y especial. Con sus propios códigos y reglas, muchas de ellas no escritas, pero respetadas y seguidas por todos cuanto viven en él.

Y una de estas normas es la de recompensar lo que de verdad lo merece. Aunque hace algún tiempo que en este negocio parece haberse relajado algo el estricto cumplimiento de este deber y mandato, en buena medida por los intereses creados por las -cada vez más escasas- empresas y emporios empresariales que manejan el cotarro y a las que parece que moleste el que aparezcan en el panorama nuevos nombres a los que dar sitio y cabida.

De siempre se ha tenido a gala el que los triunfos sirvan. Que un éxito en una plaza o feria importante tuviese su repercusión y sirviese para aumentar el número de contratos de quien lo lograse y que su protagonista fuese tenido en cuenta a la hora de confeccionar ferias posteriores. Recuérdese aquí el caso, para no irnos muy atrás en el tiempo, de Manili, El Boni, Javier Vázquez, etcétera, triunfadores en su momento en San Isidro y que, gracias a ello, tuvieron luego ocasión de torear en muchas otras plazas. Que esa oportunidad fuese o no aprovechada es cuestión aparte. Algo que sí hizo Paco Ojeda, tras una sensacional actuación agosteña en Las Ventas. O el mismo Espartaco, después de cuajar al toro “Facultades”
en la Maestranza.

Pero, al margen de su trayectoria posterior, de lo hecho mejor o peor tras el éxito detonante, lo bien cierto es que se le tuvo en cuenta y recibieron el justo trato a lo conseguido.

Sería muy de aplaudir y alabar que se tuviese ahora la misma consideración con dos toreros que triunfaron a lo grande hace unos días en Madrid. Jesús Martínez Barrios, Morenito de Aranda en los carteles, disfrutó de una tarde histórica el pasado día 2 de mayo en la Corrida Goyesca con que se festeja el día de esta Comunidad autonómica, saliendo a hombros por la puerta grande tras cortar las dos orejas a un toro de Montealto con el que firmó una faena tan valiente como solvente. En terrenos comprometidos, con temple y mando en derechazos y naturales, algunos de una hondura infinita y matando, recto y por derecho, con eficacia y prontitud.

Y lo mismo hay que pedir y desear para Alberto López Simón, que no pudo acompañarle en su salida en triunfo porque abandonó la Monumental madrileña en ambulancia y con una cornada grave sufrida al ser volteado al entrar a matar a su primero, del que ya le concedieron una oreja. Y en vez de ponerse en manos de los médicos, y consciente de la gravedad de su herida, hizo que le practicasen un torniquete y pidió permiso, a su compañero -Ángel Teruel ya hacía un ratito que estaba en la enfermería al ser cogido por su primero- y a la autoridad para cambia el orden de lidia y poder él matar a su segundo toro antes de que, debido a la hemorragia y lo feo de la cornada, no tuviese más remedio que irse al hospital. Y sangrando abundante y visiblemente se fue al toro y firmó un trasteo suave, reposado, armonioso y capaz que le valió otra oreja que no pudo pasear pues, ahora sí, lo llevaron corriendo al quirófano.

Gestos así, hechos como estos, merecen su recompensa y no sólo ser pagados con que se les apunte para alguna sustitución o volver a Las Ventas en verano. La temporada no ha llegado ni a su ecuador y muchas son las ferias que quedan por confeccionar. En ellas deberían tener un puesto si, de verdad, hay justicia taurina. La civil y ordinaria no da abasto con tanto caso de corrupción y choriceo y la divina suele llegar tarde.

 

  Votar:  
Resultado: 5 puntos5 puntos5 puntos5 puntos5 puntos   12 Votos

Próximos eventosmás eventos
Desde Hasta
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic

Email: redaccion@burladero.tv Tel. Redacción: 911 412 917 ext. 1
Email: administracion@burladero.tv Tel. Administración: 911 412 917 ext.2 Fax: 91 141 21 33
Publicidad: publicidad@burladero.tv


Prohibida la reproducción y utilización, total o parcial, de los contenidos en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización,
incluyendo su mera reproducción y/o puesta a disposición con fines comerciales, directa o indirectamente lucrativos.