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Paco Delgado - 22/12/2016

Una de las muletillas más comunes de este tiempo es el pico. La utilización del pico de la muleta como medio para desplazar al toro y que para no pocos es una triquiñuela tendente a rebajar el peligro para el diestro.

Una matraca que tuvo su origen hace ya más de cuarenta años y a José Fuentes como protagonista. Se enfrentaba el gran torero de Linares en Las Ventas, en plena feria de San Isidro de 1970, a un toro de El Torero, sin emoción ni gracia alguna, cuando desde el tendido del siete comenzaron a escucharse voces que le acusaban de torear con el pico, considerando aquello como un truco ventajista para provocar la embestida del toro y reduciendo el riesgo para el torero. Fuentes, muy enfadado, se fue para las tablas y pidió a su mozo de espadas una navaja, rasgando a la vista del público el dichoso pico que, desde entonces, está en boca de todo aquel que se considera aficionado de postín y entendido al que no se le escapa una.

En la colocación del torero está la clave de la autenticidad de lo que se hace ante el toro. No son pocos quienes afirman que para que esa verdad exista el diestro ha de enfrentarse en su toreo al natural con los dos pitones, mientras que en la actualidad y con mucha frecuencia se hace solo frente al izquierdo, con tendencia a solo vérselas con el costillar del toro al final del muletazo, fuera de cacho, con la suerte descargada y además con el pico de la muleta. Es decir, según quienes mantienen esta teoría, el toro persigue el pico de la tela, lejos del torero, y cuando el brazo describe la curva del muletazo, los pitones del toro ya han pasado, la pierna de salida escondida sólo puede chocar con el lateral del astado y la distancia con la que el torero aleja al animal, embebiéndole con el pico de la muleta, deja un espacio por el que, dicen, "cabe otro toro".

Enrique Ponce, en cambio, y algo sabrá de esto, cuando su hoja de servicio arroja unos datos extraordinarios y lleva casi treinta años siendo una primerísima figura del toreo, argumenta a favor del pico, y así lo hacía en unas declaraciones publicadas en La Divisa: "No se torea con la panza de la muleta. Es imposible torear con la panza. Se torea con el pico, porque es la única manera en la que se vacía el toro. Y esto, es otro de los tópicos absurdos, que es torear con el pico. La gente del pico, no tiene ni idea de lo que es torear con el pico. Torear con el pico, es desplazar al toro por fuera y que el toro te pase a dos metros de tu cuerpo. Eso es torear con el pico, porque estás toreando por fuera. Pero, no se puede torear con la panza, porque no se puede vaciar la embestida del toro. Salvo excepciones, en las que el toro realmente embista ya de por sí, por fuera. Y tenga que ser al revés, que tú tengas que meterlo, un poquito para adentro. Lo normal es que se toree, de media muleta para el pico, y la otra media va por dentro. No se puede torear de otra manera, o esa es la forma de torear. Todo depende, en como tú coloques el brazo y como vacíes. Una cosa, es colocar el brazo echando al toro para afuera, y otra es torear con el brazo metido en el cuerpo. Donde el ajuste y la unión, entre el torero y el toro, es máxima. Pero, sólo se puede torear de media muleta para afuera, se torea realmente con el pico de la muleta. Míralos, como torea todo el mundo, porque es por donde se vacía la embestida del toro. Entonces, esto son solamente tópicos absurdos, que están ahí y que habla la gente cuando no sabe, pues habla del pico".

¿Pico sí? ¿Pico no? Para pico, Picó. Don Francisco, decano de los periodistas taurinos de la Comunidad Valenciana y a quien dedico, con admiración y cariño, estas líneas.

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