inicio
Paco March - 28/03/2016

A cuenta de Morante se reparten carnés de aficionado; a cuenta de Morante el arte del descabello convertido en suerte fundamental del toreo; a cuenta de Morante el que aplaude es "sólo" público; a cuenta de Morante, la Maestranza transmutada en plaza de pueblo; a cuenta de Morante…a cuenta de Morante el Domingo de Resurrección convertido en entierro de tercera para una Fiesta a la deriva.

Y no, no es esto. Creo.

Y creo que no es esto entre otras cosas porque el tema ya viene viciado de origen y así, claro, difícil es la ecuanimidad. Viciado porque, en Sevilla especialmente, el que José Antonio Morante Camacho se ausentara de los carteles de la Maestranza en los dos últimos años se tomó como una afrenta. Digo yo que cada cual, en cualquier ámbito, debería ser muy libre de hacer de su capa un sayo y tomar las decisiones, profesionales y no sólo, que le plazcan, en el bien entendido que asume las consecuencias, favorables o no, que se deriven.

Morante decidió, en su día, no torear en Sevilla y ahora (con un cambio sustancial en quienes rigen los destinos de la Maestranza) dijo sí, cinco tardes nada menos.

A algunos, oído lo oído, leído lo leído, ya les pareció mal que el público (ojo al dato -que diría aquel-, el público) lo sacara a saludar una ovación roto el paseíllo. Tal vez esperaran lluvia de improperios.

No voy a repetir aquí lo que cuentan las crónicas pues ya estamos todos al cabo de la calle. La cosa está en que a Morante le devolvieron un toro al corral. Y fue trending tópic, además. No lo fue, claro, por esta o aquella verónica; la convicción y magisterio para que surgieran como por birlibirloque (¡ay!, esa presentación por la mañana, tan desaprovechada) redondos y naturales imposibles (al toro-buey); o un cambio de mano con desplante; el valor (Lili en la enfermería por cornada traicionera) para asentar las zapatillas y calmar el corazón acelerado del artista…No, no fue por  todo eso y más sino, ya digo, porque sonaron los tres avisos del oprobio.

La historia del toreo (esa que tanto gustan de desempolvar algunos para interpretarla a conveniencia) recoge a cientos, a miles, tal circunstancia, llegada por avatares y caminos tan diversos como: inhibición, incapacidad, impericia, chulería, miedo…Y si algún matador se cortó la coleta tras el trance,  así lo hizo como reconocimiento a la señal definitiva de que había llegado el momento del adiós que su peripecia profesional aconsejaba. No parece, desde luego, el caso de Morante de la Puebla.

A Morante le tocaron los tres avisos por una faena (en sentido estricto muletazos, lances como fogonazos) necesariamente larga (como acertadamente ha escrito Álvaro Acevedo) por el empeño del torero. A Morante le tocaron los tres avisos porque, como consecuencia de ello, el toro-buey sólo le permitió cazarlo como buenamente pudo -a la primera, conste en acta- y luego se dio un garbeo barbeando tablas antes de pararse ante el matador que no mató, con la gaita por la nubes, tapando una muerte sobre la que la cruceta percutió una docena de veces sin encontrarla. Tres avisos, toro apuntillado por Lebrija desde un burladero y aquí paz y después gloria.

Pues no. Ni paz ni mucho menos gloria. Y es que a algunos les ha dado por sumar afrentas y a la del toro al corral añaden la de salir al tercio para agradecer los aplausos de quienes así querían premiar lo visto antes del desaguisado final.

Los que aplaudían, público. Quienes amostazaron el gesto, afición conspicua, último reducto para la salvación de la Fiesta y olé.

La misma mañana del Domingo de Resurrección, el Diario de Sevilla publicaba un revelador artículo de Víctor J. Vázquez , "Creer en el toreo", del que traigo aquí una de sus lucidas reflexiones: "Es artista aquel que, más allá de la destreza en el hacer cree en la trascendencia de lo que hace".

Tal que Morante ayer. 

  Votar:  
Resultado: 4,2 puntos4,2 puntos4,2 puntos4,2 puntos4,2 puntos   24 Votos

Próximos eventosmás eventos
Desde Hasta
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic

Email: redaccion@burladero.tv Tel. Redacción: 911 412 917 ext. 1
Email: administracion@burladero.tv Tel. Administración: 911 412 917 ext.2 Fax: 91 141 21 33
Publicidad: publicidad@burladero.tv


Prohibida la reproducción y utilización, total o parcial, de los contenidos en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización,
incluyendo su mera reproducción y/o puesta a disposición con fines comerciales, directa o indirectamente lucrativos.