inicio
Paco March - 24/09/2015

Fueron las dos últimas tardes de toros en la Monumental de Barcelona, las dos últimas corridas en una Catalunya cuyo Parlament había concedido un año de gracia hasta hacer efectiva la prohibición de julio de 2010.

Morante, Manzanares y El Juli el día de la patrona y Juan Mora, José Tomás y Serafín Marín en la del cierre y las lágrimas.

Cuatro años en los que el pulso taurino en Cataluña (correbous al margen) se mantiene pese a olvidos y traiciones. Se mantiene porque aún quedan irreductibles dispuestos a que aquella ILP (luego convertida en otra cosa) impulsada por el recordado Luis Mª Gibert al frente de la Federación de Entidades Taurinas de Catalunya sea algo más que un sueño voluntarista y romántico.

A esos irreductibles, el sector ( los taurinos), les sigue mirando entre el desprecio y la superioridad. Nada nuevo, por cierto, porque ese mismo desprecio, esa misma conmiseración, esa fatuidad, están también en la intrahistoria de la infamia cometida. Años de luces rojas encendidas que avisaban de lo que se gestaba contra la Catalunya taurina que fueron desatendidas por quienes mucho podían hacer por cambiar, paliar o frenar la deriva y que, llegados al momento decisivo, apenas fueron capaces de movilizarse dejando al pairo a una afición tan resistente como admirable que, ella sí, lloró con lágrimas del alma y rabia contenida (como lo hizo la tarde antes con Morante, Manzanares y Juli) esa anochecida del 25 de septiembre de 2011 cuando Juan Mora, José Tomas y Serafín Marín salía por la puerta grande de la Monumental que, tras ellos, se cerró al toreo.

Cuatro años y un recurso ante el Tribunal Constitucional cuyo fallo nunca llega. Y, si llega ( dicen, parece, se rumorea que es inminente) quizás sea demasiado tarde.

El proceso catalán hacía la independencia, que toca a rebato el próximo domingo, no es el escenario ideal en el que aplicar la presumible resolución del Alto Tribunal favorable al regreso por Ley de las corridas de toros a una Comunidad Autónoma que parece decidida a emprender el viaje a ninguna parte, hacia un limbo político-administrativo-económico-legal en el que los toros no pasarían a ser más que un molesto forúnculo a combatir con dudosos procedimientos terapéuticos con los habituales componentes de mentiras y manipulaciones. Pese a ello, nadie piense que esos irreductibles antes referidos están dispuestos a bajar los brazos. Al contrario.

Pero necesitarán de todos, incluidos aquellos, tantos, muchos, que nunca movieron un dedo.

El empeño lo vale.
 

  Votar:  
Resultado: 4,8 puntos4,8 puntos4,8 puntos4,8 puntos4,8 puntos   19 Votos

Próximos eventosmás eventos
Desde Hasta
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic

Email: redaccion@burladero.tv Tel. Redacción: 911 412 917 ext. 1
Email: administracion@burladero.tv Tel. Administración: 911 412 917 ext.2 Fax: 91 141 21 33
Publicidad: publicidad@burladero.tv


Prohibida la reproducción y utilización, total o parcial, de los contenidos en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización,
incluyendo su mera reproducción y/o puesta a disposición con fines comerciales, directa o indirectamente lucrativos.