SEVILLA
Rafael Serna protagonista en la Tertulia Espartaco del Hotel Meliá Colón
La Tertulia Taurina Espartaco, una de las más emblemáticas del panorama andaluz, celebró este lunes su reencuentro tras el paréntesis veraniegoLa ciudad de Sevilla, cuna de toreros y epicentro espiritual de la tauromaquia, fue nuevamente testigo de una velada cargada de emoción, reflexión y torería. La Tertulia Taurina Espartaco, una de las más emblemáticas del panorama andaluz, celebró este lunes su reencuentro tras el paréntesis veraniego. El escenario, como es habitual, fue el señorial Hotel Meliá Colón, enclave taurino por excelencia, y el protagonista de la jornada, el matador sevillano Rafael Serna.
En un ambiente de cercanía, Serna compartió con los asistentes un repaso sincero y sereno de su atípica temporada 2025. El joven torero ha vivido un año marcado por la brevedad -solo tres festejos-, pero con momentos de notable importancia. Dos de esas comparecencias tuvieron como escenario la exigente plaza de toros de Las Ventas, en Madrid. Fue allí, el pasado 29 de mayo, en plena Feria de San Isidro, donde Rafael Serna logró cortar una oreja a un astado de la ganadería de El Torero, actuación que devolvió su nombre a la conversación taurina nacional.
Ante una concurrencia compuesta por numerosos aficionados y miembros habituales de la tertulia, con José González-Barba presidiendo el acto y el maestro Juan Antonio Ruiz "Espartaco" como anfitrión de excepción, Serna se expresó con claridad, sin esconder la dureza del momento que atraviesa su carrera.
“Fui a Madrid dispuesto a irme si no pasaba algo importante. Por suerte, esa oreja cortada me dio muchos ánimos para el futuro, aunque ciertamente no ha tenido mucho eco en cuanto a contrataciones durante la temporada”, confesó el diestro.
La frase, contundente, resonó entre los asistentes como una llamada de atención a la inestabilidad que afrontan muchos toreros jóvenes en un panorama cambiante y cada vez más exigente. Serna, que no toreaba en la capital desde hacía casi dos años, acudía a Madrid en busca de una última oportunidad. Y si bien logró el premio, la recompensa aún se resiste.
Durante la tertulia, se valoró positivamente su paso por Las Ventas, donde, más allá del trofeo, demostró actitud, técnica y madurez. La oreja obtenida no fue solo un símbolo de triunfo, sino una muestra del carácter de un torero que se niega a rendirse.
La reunión concluyó con el deseo, compartido por todos los presentes, de que Rafael Serna vuelva a vestirse de luces en plazas de la categoría de Sevilla y Madrid en la próxima temporada. El propio torero lo expresó con convicción: “Ahí me jugaré mi futuro.”
El acto sirvió también para recordar la importancia de estos espacios de conversación y encuentro entre aficionados, toreros y profesionales del toreo. La Tertulia Espartaco, bajo el amparo del maestro que le da nombre, se consolida así como un foro imprescindible para el análisis y la defensa de la tauromaquia, desde la reflexión serena y el respeto por la verdad del toreo.
Serna, con la humildad del que ha tenido que reinventarse en silencio, pero con la fe intacta, salió del Meliá Colón arropado por el calor de los suyos. Consciente de que en la vida, como en la plaza, a veces una sola tarde puede cambiarlo todo.