CRUZANDO FRONTERAS

De Arnedo a Kaswanga: el toreo de Urdiales conmueve a una aldea de Kenia

Un grupo de niños de la isla keniana de Rusinga descubrió la tauromaquia gracias a un voluntario español que les mostró una faena de Diego Urdiales
domingo, 30 de noviembre de 2025 · 15:30

La tauromaquia posee un lenguaje propio, capaz de emocionar dentro y fuera de las plazas. Y, en ocasiones, ese lenguaje viaja más lejos de lo imaginable. Hasta Kaswanga, una pequeña aldea de la isla de Rusinga (Kenia), ha llegado la emoción del toreo de la mano de Javier Frías, voluntario del Proyecto Milman iAttract, iniciativa dedicada a atender y apoyar a niños huérfanos y en riesgo.

Aficionado al mundo del toro y seguidor del maestro Diego Urdiales, Javier quiso compartir con los jóvenes del poblado una de las grandes faenas del diestro riojano. Con medios precarios y una conexión limitada, logró descargar el vídeo en su teléfono móvil. Un grupo de chicos se reunió a su alrededor y quedó impactado por aquellas imágenes: la estética, la cadencia y el temple del toreo se convirtieron en un hallazgo que los dejó absortos.

El suplemento Crónica de El Mundo, en un reportaje firmado por Zabala de la Serna, recoge esta historia singular que une dos mundos aparentemente opuestos. El propio Urdiales narra en el texto la mezcla de emoción y gratitud que sintió al ver la fotografía que acompaña el reportaje, testimonio gráfico de cómo su tauromaquia había cruzado fronteras hasta llegar al corazón de África.

Desde ese primer descubrimiento, aquellos niños de Kaswanga han visto otras obras del torero arnedano. Hoy, pese a la distancia y la diferencia cultural, comparten admiración y sentimiento. También ellos son, ya, urdialistas.

 

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