TEMPORADA AMERICANA
Imanol Sánchez firma una actuación de mucha verdad en Seybaplaya y corta una oreja de peso
El matador aragonés Imanol Sánchez protagonizó la tarde más impactante en Seybaplaya tras imponerse a un violentísimo toro de Golondrinas que lo volteó en varias ocasiones. Su entrega y capacidad acabaron conquistando al público mexicano en una corrida de enorme durezaLa plaza de toros de Seybaplaya, en el estado mexicano de Campeche, registró prácticamente un lleno en una tarde marcada por el fuerte calor, el ambiente de las grandes ocasiones y la enorme exigencia de un encierro de Golondrinas que puso a prueba a los actuantes. El festejo contó con la participación de Cristian Ortega e Imanol Sánchez, lidiando dos toros cada uno.
Cristian Ortega se encontró con un lote complicado y de escasas posibilidades, siendo silenciado en ambos turnos tras una actuación condicionada por las dificultades del encierro.
La dimensión de la tarde cambió con la salida del segundo toro de Imanol Sánchez, un animal de extrema violencia y peligro que convirtió la faena en una auténtica batalla. El aragonés sufrió varias volteretas muy duras, algunas de ellas de enorme dramatismo, quedando a merced del toro y viendo cómo el vestido de luces terminaba prácticamente roto por la brutalidad de las embestidas.
Lejos de amilanarse, Sánchez respondió con una actuación de máxima entrega, tirando de oficio y corazón para mantenerse firme delante de un animal que no regaló absolutamente nada. La faena tuvo emoción constante, verdad y un punto de épica que terminó metiendo de lleno al público en la actuación. A base de imponerse al miedo y de apostar cada muletazo, el matador consiguió terminar dominando la situación ante un toro que exigía valor seco y mucha capacidad.
La plaza estalló tras una estocada entera que rubricó una obra de enorme mérito y que le permitió cortar una oreja de gran importancia en una tarde donde el triunfo tuvo sabor a heroicidad.
Ficha:
Seybaplaya (México) .- Corrida de toros de Golondrinas,
Cristian Ortega: silencio y silencio.
Imanol Sánchez: palmas y oreja.