LIBROS

"Maestro", de Joserra Lozano

miércoles, 20 de enero de 2021 · 13:45

Nos cansamos de argumentar ante los muchos detractores de la Fiesta que la Tauromaquia es arte, algo que refleja y manifiesta claramente el fotógrafo José Ramón “Joserra” Lozano en cada página de su libro “Maestro”, porque cada retrato fotográfico parece una obra de arte, que bien pudiera compararse con cuadros de Goya, Sorolla, Roberto Domingo, Zuloaga… El libro constituye una verdadera joya, apta para coleccionistas, aficionados y para los que no lo son.

La mayoría de las fotos están en blanco y negro, porque el resultado final resulta más impactante, ya que a veces el color distrae de los detalles, la profundidad y el mensaje que comunica la imagen.

Entre fotos de grandes figuras como Manzanares, Morante, Cayetano, Talavante… salen asimismo otros personajes menos conocidos, y también composiciones excepcionales como el juego de espejos en los que aparecen, Sebastián Palomo padre e hijo, el primero, por un lado, vestido de traje de calle y el segundo, en el otro, de luces; las “fumatas” de Talavante y Morante; y este último colgando sus pies en el aire desde lo alto de la terraza del Hotel Wellington.

Destaca también una serie de fotos de la terna histórica de José Mari Manzanares, Morante de la Puebla y Julián López “El Juli”, el día 24 de septiembre de 2011, en la penúltima corrida celebrada en Barcelona (José Tomás toreó al día siguiente, echando el cerrojo definitivo al coso tan emblemático), tarde en  la que los tres consiguieron un éxito inaudito: una imagen de complicidad entre los tres diestros antes de emprender el paseíllo, la salida a hombros multitudinaria y triunfante por las calles de Barcelona hasta el hotel como antaño, y finalmente relajándose juntos, felices y sonrientes, en la habitación. Hay infinidad de otras fotos insólitas como Morante montado en burro, sentado ante un limpiabotas o compartiendo una perspicaz y casi amenazante mirada con un búho…

Escribe Javier Hernández en su epilogo: “Trabajar con la luz y con la sombra, con el espíritu de los toreros en base a su idea. Desde el Morante Salvador mimetizado en Dalí al otro Morante clásico del puro y el coche antiguo. Del Joselito de luces y al de las cicatrices ya sobre las primeras arrugas. Del sempiterno Ponce al vanguardista Roca Rey pasando y reposando en la inigualable mirada de José Tomás…. Del clasicismo y purismo más ajustado a los cánones a la extravagancia con tal de hacer llegar el mensaje a la sociedad, fuera de la muralla cada vez más alta donde se refugia, tal vez se esconde, la Tauromaquia y sus valores.”

Texto y Fotos: Muriel Feiner

 

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