GREGORIO JESÚS GARCÍA

"Me arrepiento de no haber intentado mi vuelta a los ruedos"

Maxi Mollá nos acerca la figura del conocido ganadero de festejos taurinos populares, su anterior etapa como matador de toros y la actual como apoderado
jueves, 03 de enero de 2019 09:00
jueves, 03 de enero de 2019 09:00

Casi un cuarto de siglo hace desde que D. Gregorio Jesús García Collantes torease su última corrida de toros, más concretamente hace veinte dos años y nueve meses de aquella cita fallera en la que lidió toros de la sevillana ganadería de D. Manolo González siendo acompañado por los espadas Juan Carlos Vera y Víctor Manuel Blázquez. Trascurrido todo este tiempo y tras haber alcanzado la máxima fama como ganadero de los festejos taurinos populares, no todos los aficionados recuerdan o conocen la vida e historia de Gregorio de Jesús, Torero.

Esta toma carácter de Doctor en tauromaquia el 22 de Julio de 1990 en Tarragona de manos de Tomás Campuzano y en presencia de Emilio Oliva, una historia de seis años precedida por un exitoso paso novilleril y refrendada con setenta y siete corridas de toros en su mayoría con el más exigente ganado bravo y en las ferias más toristas del circuito.

Tras esto y su adiós, una larga transición del toreo en la que nada ni nadie logra poder ver al torero valenciano en una plaza de toros, ni cerca del sistema o aficionados al arte de Cuchares, hasta que el pasado año se le pudo ver en el callejón de la plaza de toros de El Herrumbrar acompañando al novillero Alberto Pozo.

Es por esto y por su trayectoria profesional por lo que hoy, 29 de diciembre del 2018, decido acercarme hasta su finca ganadera en Sueca para intentar dar a conocer el torero que fue y es, Gregorio Jesús García.

Gregorio, cinco años y siete meses, setenta y siete corridas de toros, tres puertas grandes en Valencia, presentación en Madrid y México, varios contratos por cumplir, una multitud de seguidores y un mar de ilusiones creadas en el inicio de la temporada del 96, ¿qué sucede para que pongas fin de esta forma tan fulminante a tu trayectoria?

Maxi, la vida no es un camino firme, está llena de baches y muchas veces te somete y coloca en situaciones inesperadas y tal vez algo desconcertantes, situaciones que hoy a los cincuenta y un años, en frío y con las heridas cicatrizadas, puedes mirar a los ojos y ver solución pero que con veinte años menos y la herida sangrando no ves salida ni solución y menos en un sistema que se empeñó en encasillarme sin darme opción a desarrollar mí concepto del toreo. La necesaria obligación del triunfo diario hizo mella en mi toreo y mis ilusiones terminando por ver como única escapada el cese momentáneo de mi vida torera.

Si quieres que no te mienta, muchas han sido las veces que me planteé volver a los ruedos, pero en todas ellas mi sentido común me desaconsejó la vuelta. Hoy veo a este sentido común como el menos común de los sentidos y me arrepiento de no haberlo intentado.

 

 

Dices que muchas veces te arrepientes de no haber vuelto a intentarlo, ¿Qué es eso que te hace arrepentirte y que te quedó por hacer?

En realidad mi cese era temporal, yo nunca me he cortado la coleta y creo que nunca me la cortaré. Después de presentarme en Madrid, Barcelona, México y los triunfos en Valencia, la gente no conoce mi concepto del toreo, el sistema numérico establecido que te obliga a triunfar a diario te roba la personalidad lo que hace que la afición no conozca de verdad cual ha sido y es mi concepto del toreo. También me hubiese gustado debutar en Sevilla,” La Maestranza”, una de las plazas con las que uno sueña cuando empieza a querer ser torero. El resto, puramente son migajas que alimentan el amor propio de cualquier torero. Entrar en el circuito de las grandes ferias taurinas y sentirse querido. Aunque con el paso del tiempo he podido sentir que en realidad era mucho más querido y valorado de lo que yo creía.

Gregorio, nos hablas de tu toreo, toreo para muchos, valiente y poderoso. ¿Cuál es ese toreo que siente Gregorio de Jesús y que tal vez muchos no conozcamos?

La presión, las circunstancias y el ganado mandan y estando en activo tuve que acoplarme, hoy en la soledad del campo y sin presiones logro expresar lo que siento, logro desarrollar el alma y sentirme pleno después de cada muletazo. Terminar una faena desde el interior es sentirse vivo y llenar el alma. Esto te da la felicidad suficiente para seguir viviendo.

Tal como cito en la introducción de esta entrevista, tras muchos años alejado de los ruedos se te pudo ver en varias plazas (entre ellas Madrid) acompañando al novillero manchego Alberto Pozo, ¿Cómo nace y que te lleva a ello?

Hace unos años que logré cerrar las heridas y retomé el contacto con mis amistades toreras de aquellas épocas. Uno de estos encuentros tuvo lugar en mi finca y de la mano de nuestro amigo Paco Álvarez entraron Alberto Pozo y Alfredo Bernabéu en casa, su personalidad, su enorme corazón y sus ganas de ser hicieron mella en mí, conectando de una forma especial, así, luego han pasado ambas largas temporadas viviendo en mi casa, sintiendo el toreo, conociendo el toro en el campo y olvidando la capital y sus comodidades. Por eso, cuando este agosto me llamó Alberto para pedirme que le acompañase me sentí especial, fue todo un honor poder estar a su lado y si las circunstancias lo permiten lo seguiré acompañando a lo largo de este año.

 

 

¿Qué papel ejerces o te gustaría ejercer en ambos y cómo definirías el toreo de estos dos jóvenes novilleros?

Creo estar en el papel de asesor, lo que quiero es poder trasmitirles mis conocimientos y ayudarles a crecer sin robarles su personalidad ni influir en ella.

Son dos toreros muy diferentes, mientras Alberto es un torero hecho en capeas poderoso y seguro, Alfredo esta más tierno y tiene un concepto del toreo más amanerado y clásico. Pero si por algo estoy dispuesto a ayudarlos es por su implicación y forma de ser como personas.

¿Cuál es el objetivo en este incipiente 2019?

En cuanto a mi vinculación con estos dos toreros está clara, seguiré acompañándolos siempre que ellos quieran y mi dedicación a la ganadería me lo permita. Y en lo relacionado a mí persona, vuelvo a estar ilusionado y voy a iniciar una nueva etapa en mi faceta empresarial, tengo algunas cosas cerradas y , si no se tuerce, debutaré como empresario en festejos mayores (novilladas y festivales) a pesar de la complejidad existente para dar estos espectáculos. Así como también estoy dispuesto a enfundarme la calzona si las circunstancias lo requieren y actuar en algún festival.

Al fin y al cabo, la vida se hace de momentos y hay que hacer reales las ilusiones.

Hay algo de cierto en los rumores de los mentideros taurinos que aseguran que Gregorio de Jesús podría intentar hacerse con una punta de animales destinada para la lidia ordinaria?

No, sí hay ilusiones y hay que vivirlas, pero también hay que ser sensato y consecuente y esa aventura es inviable tanto económicamente como en el espacio y condiciones de mis instalaciones. Esta ilusión la dejaremos para más adelante, jejeje

Después de haber realizado un breve repaso a tu historia y conocer tus ilusiones de presente y futuro, creo haber llegado a ese punto de la entrevista en la que debo despedirme y no veo mejor forma de hacerlo que sean tus palabras las que den fin a lo que espero haya sido un entretenido instante tanto para ti como para nuestros lectores.

Pues nada, aprovechar esta oportunidad para agradeceros vuestra visita y este instante en el que me habéis vuelto hacer sentirme torero. Así como el hecho de poder hacer públicas mis ilusiones por seguir ligado al mundo taurino que en realidad es lo que alimenta mis ilusiones y da sentido a mí vida.

 

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