MANUEL MARTÍNEZ ERICE

"El cambio de apoderado le aportará ilusiones renovadas a Sergio Galán"

Primera parte de la entrevista con Manuel Martínez Erice, actualidad estos días tanto por la despedida de los ruedos de Manuel Jesús 'El Cid' como por el apoderamiento de figuras con Román Collado y Sergio Galán o promesas como Rafael González
domingo, 19 de enero de 2020 11:47
domingo, 19 de enero de 2020 11:47

Acabáis del volver de Colombia, ¿cómo ha ido todo allí?

El Cid ha tenido siempre un gran cartel allí, ha toreado mucho, ha sido un fijo de sus grandes ferias. La despedida ha sido una continuación de lo vivido en España. En Cali estuvo muy bien con los dos toros, la pena es que falló con la espada pero la gente estuvo muy cariñosa con él, le obligaron a dar dos vueltas al ruedo. Tuvimos la suerte de ir a Manizales, para mí la feria más fuerte y consolidada de América, y Manuel Jesús estuvo fenomenal con una corrida de Santa Bárbara que embistió. Cortó tres orejas, desorejó al segundo después de pincharle y la gente estuvo también muy atenta con él en todo momento. Hizo el paseíllo también en el festival nocturno en honor a la Virgen de la Macarena, un festejo espectacular. Disfrutó mucho de su paso por Colombia, con la pena de no haber podido estar en Medellín que es quizá la plaza donde ha recibido más cariño en Colombia, pero no ha podido ser.

 

El Cid, Erice y Román en Manizales

 

Vamos con la temporada recién terminada y la despedida en España de Manuel Jesús "El Cid", ¿cómo se vive desde la barrera el adiós de un mito como el de Salteras?

No solo la temporada, desde el mes de octubre del año pasado en que se puso en contacto conmigo para pedirme que le acompañara en la temporada que iba a ser de su despedida, ya fue todo un honor para mí. Que alguien como un matador de toros confíe en ti la gestión de su carrera me genera muchísima responsabilidad, un compromiso enorme para intentar hacer las cosas lo mejor posible. El Cid y yo tenemos una relación personal de amistad desde hace años y que pensara en mí para una temporada tan especial como esta fue un honor, como te decía, y así ha sido todo el año, un placer.

Imagino que las sensaciones se acumulan por doquier, ¿pero cuál ha sido el momento más emotivo o inolvidable en este largo adiós?

Imposible destacar uno solo, te tendría que decir dos que al final han sido tres. Ha sido una temporada cargada de emociones ya que cada paseíllo en cada plaza era el último, una despedida. Tenemos que agradecer a todos, público, empresas, ayuntamientos, agrupaciones de peñas y a todos los aficionados el cariño que nos han mostrado. Cada tarde ha habido un reconocimiento, todas han sido bonitas y Manuel Jesús las ha disfrutado y agradecido muchísimo.

A medida que avanzaba la temporada e íbamos programando el final de la misma, todos sabíamos que había dos citas que iban a ser  el zénit de la emotividad, Sevilla y Madrid. Por la importancia de las dos plazas y por lo que han significado en la carrera de El Cid. Pero estas son tardes peligrosas, y me explico. Teniendo en cuenta los triunfos que había tenido el torero en ambas, sueñas con una última tarde triunfal, pero luego tienen que salir dos toros que, por mucho cariño que la gente te dé al principio y al final de la corrida, te devuelven a la realidad de la exigencia y la dificultad de actuar en estas plazas en las que triunfar no es fácil y la posibilidad de que las cosas no salgan hay que contemplarla. Gracias a Dios todo salió bien. La tarde de Sevilla fue inenarrable, es su tierra, su casa, su gente. Los días previos, la mañana de la corrida, la gente le paraba por la calle, todo el mundo esperando el día. Esa plaza abarrotada, ese cartelazo con Ponce y Manzanares… Tuvo la oportunidad de torear con el capote como pocas veces había toreado en Sevilla. Luego esa última faena con la música sonando desde antes del primer muletazo hasta que entró a matar.  Mató bien, cortó una oreja merecida y la imagen de El Cid sentado en el estribo llorando, roto fue muy emocionante.

 

Despedida de El Cid en Las Ventas - Muriel Feiner

 

Una semana después teníamos el mismo compromiso pero en Madrid. “Su plaza” Todos sabemos de su idilio con Las Ventas. Y las cosas volvieron a salir bien, dio una gran tarde, pudo estar a gusto con los dos toros, matando al último como mandan los cánones, ¡con la cantidad de trofeos que ha perdido en esa plaza por la espada! Dio una vuelta al ruedo y me quedo con la reacción de la gente tirándose al ruedo para pasearle a hombros, toda la plaza no solo el 7, la salida por la puerta de cuadrillas, la llegada a la furgoneta y la gran cantidad de gente que no le dejaba avanzar.

Sevilla y Madrid serían los dos momentos más especiales por los que me preguntabas, pero el destino nos tenía reservado un último regalo. La despedida definitiva, su última corrida en España, en Zaragoza, el día de El Pilar, con ese extraordinario cuarto toro de García Jiménez, bravo y exigente, con el que Manuel Jesús estuvo tremendo, cuajándolo de principio a fin, cortándole las dos orejas, lo que le valió para ser el triunfador de la feria.     

Creo que esas tres últimas corridas en Sevilla, Madrid y Zaragoza fueron el broche de oro perfecto a una brillantísima carrera.

 

Pase de pecho de El Cid en su despedida en Sevilla en San Miguel - Arjona

 

Visto desde fuera y con tantas horas de trayecto juntos, ¿cómo es el Manuel Jesús más humano, más allá de los toros?

Esta es la típica pregunta con la que sientes impotencia, porque si te digo que es una persona extraordinaria, sonara a tópico, a qué voy a decir, ¿verdad? Pero es que en este caso es cierto, lo sabe cualquiera que le haya tratado, yo he tenido este año la fortuna de convivir más con él, hemos viajado juntos y convivido mucho, hemos compartido horas de callejón y te digo que siendo figura del toreo no se puede ser más sencillo, tremendamente cercano, humano en el trato con todo el mundo, con la gente, con su cuadrilla y un extraordinario compañero.

Otra cosa que me ha maravillado de Manuel Jesús es su tremenda afición, ha disfrutado, como te decía, de cada tarde, de cada toro, de los buenos momentos y de los menos buenos en plazas como Madrid, Sevilla, Bilbao... donde torear es un privilegio. Pero también hemos pisado plazas pequeñas en pueblos y es admirable con la pasión que ha vivido cada tarde, sus toros y los de sus compañeros, disfrutando con los triunfos de todos ellos. En toda la temporada no me ha preguntado ni una vez cuanto ganaba en ningún sitio, comentábamos carteles y ganaderías como es lógico y se ha limitado a torear y a disfrutar. Hubo un momento en que las cosas se pusieron difíciles y él era el primero en animarme. Es un hombre muy feliz y satisfecho de lo que ha conseguido y para mí ha sido un lujo acompañarle, no ha olvidado en ningún momento sus comienzos, durísimos, es un torero y un hombre hecho a sí mismo y por eso ha sido capaz de saborear cada muletazo hasta el final.

Vamos con el presente, Manuel Martínez Erice, nuevo apoderado de Román...

Así es, se suele decir que cuando se cierra una puerta siempre se abre una ventana y así ha sido, he cerrado un ciclo con El Cid, aunque aún nos quedan algunas actuaciones en América, y comienzo otro junto a Román que simboliza un nuevo proyecto, una nueva ilusión para mí, que afronto con las mismas ganas que siempre y con la responsabilidad que supone que alguien que acaba de empezar como quien dice deposite en tus manos su carrera. Tengo mucha fe en él, cuando doy un paso así es porque creo que se puede trabajar, que hay margen de mejora, convencido que con su esfuerzo y mi ayuda podemos lograr cosas importantes.

El diestro valenciano es ya una realidad, ¿cómo vais a afrontar una temporada que creo va a ser crucial en su trayectoria?

En el caso de toreros que están en la situación de Román, todas las temporadas son cruciales y ésta más porque ha ido creciendo, no es tanto ya un proyecto como una realidad que tiene que consolidarse y seguir progresando. Me gusta ser realista, planificar una temporada es algo que solo pueden permitirse las figuras, decidiendo si quieren torear más o menos, pero obviamente no es el caso de Román, el quiere torear más y más. MI labor será velar para hacerlo en aquellas sitios donde se den las condiciones de categoría o nivel necesarias. Nuestro deseo es empezar en Marzo en Castellón y Fallas y terminar en El Pilar, ir a todas las ferias, en corridas de nuestro gusto.

 

Román en Albacete - Javier Guijarro

 

En condiciones normales, el comienzo de año pasará con seguridad por Castellón y Valencia, confío en que vuelva a Sevilla tras no estar anunciado el año pasado y lógicamente irá bien colocado a San Isidro porque se lo ha ganado con su esfuerzo, sus triunfos y su sangre. Una vez pasen estas ferias, en el mes de junio nos sentaremos y en función de lo que haya pasado veremos la situación, si hay que levantar el pie de las pretensiones o apretar el nivel de las exigencias, pero siempre con los pies en el suelo y con el objetivo de que crezca como torero.

¿No crees que hay ciertos matices en su toreo que debería pulir para dar ese golpe definitivo?

Tiene muchas cosas por mejorar, por supuesto, pero él y todos, esta es una profesión donde se evoluciona, se cambia y se crece constantemente, y más siendo joven. Román está en esa etapa donde lo más complicado es encontrar el equilibrio, la necesidad de cortar orejas y triunfar no te deja torear siempre como quieres o sientes. La juventud tiene unas virtudes y la madurez otras. Román tiene que ir profundizando en su toreo en el día a día y delante del público, descubriendo el torero que quiere ser porque a estas edades no lo tienen claro, son muy volubles. Entre él con sus experiencias y la ayuda de la gente cercana, tiene que ver qué cualidades tiene que potenciar y mejorar. Tiene condiciones de sobra para ser torero y un torero importante. Tiene valor y está dando la cara sin regatear esfuerzos, posee una gran personalidad, conecta con facilidad con los tendidos y ha mejorada muchísimo. Hace unos días en el toro indultado en Manizales al que cuajó de principio a fin dio un nivel de toreo que incluso sorprendió a sus más allegados.

Y Sergio Galán, también presente...

Así es, ya te comentaba que por mi forma de entender el apoderamiento mi implicación es máxima y con él será así. Rara vez he apoderado a más de un torero al mismo tiempo, me da miedo que haya un primero y un segundo, por eso no he querido apoderar a otro matador que seguramente hubiese tenido que ser de categoría inferior a Román, dos toreros que se pudieran hacer competencia entre ellos me hubieran podido dificultar mi trabajo. Por eso me apetecía apoderar a un rejoneador, es otro "palo" distinto, pudiendo dedicarme a los dos al máximo.

Viendo el escalafón de rejoneadores, Sergio colma mis expectativas. Tengo experiencia en el terreno, aunque hace algunos años de ello, apoderé junto a Julio Fontecha a Pablo Hermoso de Mendoza durante cuatro o cinco temporadas, de hecho estuve en su presentación en México. He apoderado también a Andy Cartagena junto a Alejandro Da Silva. Me apetecía volver. Como hoy en día los matadores no torean tanto como antaño, entendí que aunque me dedicara a tope a la carrera de Román, me quedaba tiempo y margen para poder hacer más cosas. Sergio es veterano, figura máxima del rejoneo, tengo poco que enseñarle, será él quien tenga que hacerlo y ponerme al día en muchos aspectos, me gusta de él la obsesión que tiene por cuidar la categoría, la suya y la de la profesión, es un hombre que se viste por los pies; oyes cosas por ahí de algunos rejoneadores sobre si actúan de forma poco digna y en ese sentido Sergio es muy escrupuloso, quizá por eso torea menos que otros, cuida las condiciones mínimas y no te hablo solo de dinero.

Es un rejoneador con un corte muy clásico, torea con mucha pureza, con una cuadra extraordinaria, tiene el poso de un veterano pero con la visión de un joven ya que con menos de cuarenta años lleva más de veinte en la profesión. Me consta que estaba contento con Ángel Bernal pero quizá el cambio de apoderado le aporte ilusiones renovadas, un reto nuevo. Creo que entre los dos podremos hacer cosas importantes.

 

Sergio Galán en Las Ventas - Raúl Valdivielso

 

El escalafón de rejoneadores está muy cerrado por arriba, las corridas de rejones escasean, el reto va a ser muy complicado Manuel...

Por supuesto, pero aquí no hay reto sencillo, siempre ha sido difícil y hoy en día lo es mucho más. Te voy a decir una cosa y espero que no se me malinterprete, yo no digo que sea más difícil rejonear que torear a pie, pero sí que es cierto que los rejoneadores lo tienen más complicado para llegar a ser figuras, precisamente por lo que comentas, ahora las ferias son más cortas, pero cuando constaban de ocho o diez tardes, había ocho corridas, una novillada y una de rejones, por eso para ellos entrar en las principales ferias y situarse arriba es mucho más complicado, y con la situación actual, más todavía.

Sergio lleva unos años toreando entre veinte y veintidós corridas con lo cual no voy a llegar yo y va a torear cincuenta. El objetivo será que toree algo más, sin bajar un ápice la categoría y el nivel de exigencia. Cada apoderado tiene una fuerza propia que llega a sitios donde no llega la de otros, la de su apoderado anterior podía estar ya algo gastada y ahora se trata de gastar la mía. Como te decía con Román, arrancaremos en Castellón y esperar que eso ayude para abrir nuevas plazas a las que últimamente no estaba yendo, si al final de año alcanzamos las treinta corridas estaré muy satisfecho.

Habitualmente preguntamos al matador o al rejoneador por qué se deciden por tal o cual apoderado. Ahora te hago la pregunta a ti, ¿por qué Román y por qué Sergio?

Siempre he tenido las cosas claras, antes de apoderar a un torero hay que sopesar qué puedes aportarle, es un poco triste lo que te voy a decir, pero no puedes fijarte en si te gusta o no como torero, que también es importante, no podría apoderar a uno que no me gustara, pero hay matadores que tienen unas condiciones magníficas pero que por las circunstancias están parados. Yo me guio como te decía por lo que puedo darles, si puedo ponerle en mis plazas o si voy a ser capaz de llevarle a Madrid. Si la respuesta es no o muy difícil, me lo pienso. En el caso de Román y Sergio, además de encantarme como toreros, uno por su margen de mejora y el otro por su condición de figura contrastada, me veo capacitado con ambos para aportarles cosas. Trato de ser sensato y honesto con ellos y confiar en que ellos respondan y que todo salga bien.

Te llegarán decenas de ofrecimientos, ¿les has dicho "no" estos días a algún torero? Sin dar nombres, ¿cuáles son las razones?

Llegan bastantes, pero no puedo atenderlos, las razones te las daba antes cuando hablaba de Román y Sergio, llegan ofrecimientos de toreros con condiciones pero que por circunstancias  están parados. Y es lo que te decía, si mi capacidad de gestión se va a limitar a rogar o pedir por favor que les pongan en Madrid y jugarnos todo a esa carta, y si luego las cosas no salen bien tener problemas para conseguir que toreen, pidiendo favores, pues sinceramente no lo veo factible. A parte de sus condiciones tengo que ver las posibilidades que tengo de sumarles en positivo, lo sencillo sería decir que sí y jugárnosla en Las Ventas y si suena la flauta pues a funcionar. Sentiría que estoy estafando al torero.

 

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