CARLOS ARANDA

"Yo me siento torero y lo que más me llena es torear"

El novillero de Daimiel hace este el domingo el paseíllo en Ossa de Montiel. Hablamos con él a escasas horas de sentir la emoción de volver a pisar el ruedo
viernes, 19 de marzo de 2021 · 09:39

Lo primero de todo, ¿qué tal Carlos, ¿cómo has pasado tanto tiempo parado y sin poder vestirte de luces?  

Hasta hace poco más de 15 días he estado trabajando, pero lo he tenido que dejar al estar ya anunciado en un cartel. Durante este tiempo me he podido relacionar con gente de fuera del mundo del toro, que tiene ilusiones diferentes y me ha servido para seguir madurando y creciendo como persona. Hasta que he tenido esta primera fecha, había estado compaginándolo, pero ahora ya concienciado y dedicándome al 100% al toreo, porque es a lo que me quiero dedicar plenamente, quiero vivir del toro, quiero ser torero. Durante ese tiempo no he dejado de entrenar en mi pueblo, salía de trabajar y me iba al lado de la plaza de toros para seguir con mi rutina, algunas veces solo y otras con compañeros que se adaptaban a mi horario, como Marco Galán o Francisco Rodríguez “El Molinero”.

De cara a esa cita del domingo en Ossa de Montiel, ¿cómo te encuentras?

Sinceramente me encuentro bien, con muchas ganas de retomar lo que me gusta después de este paréntesis obligado y de volver a sentirme realizado con lo que más me llena. Además, estoy disfrutando mucho de la preparación, del día a día, de los entrenamientos, de los días que he ido al campo…

Mi idea durante todo este tiempo era estar preparado para cuando sonara el teléfono estar preparado, como si me tuvieran que llamar de un día para otro yo tenía que sentirme preparado. Además, estoy muy agradecido a ganaderos e incluso a amigos, que a pesar de no tener nada a la vista, me han llamado y me han ofrecido vacas incluso novillos aún sin tener nada a la vista. Es de agradecer que se acuerden de mí y más en la situación en la que se encuentran los ganaderos ante esta situación trágica.

Ese momento de enfundarte el traje, ¿cómo será ese momento?

Muchas emociones; sobre todo alegría y felicidad. Yo me siento torero, soy torero, y lo que más me llena es torear. Aunque uno toree en el campo no es lo mismo que hacerlo en la plaza que es donde se pueden cumplir los sueños. Además, es una novillada televisada que la va a poder ver mucha gente y que coincide que no hay ningún festejo más ese día; lo que suceda ese día creo que tendrá mucha repercusión.

En la cita del domingo compartes paseíllo con Rocío Romero y Diego García, ¿qué piensas del cartel y de tus compañeros?

Es un cartel bonito. Con Rocío no he coincido en ningún cartel con ella, es la primera vez y me hace especial ilusión. Solo la he visto en el campo, pero creo que tiene un concepto personal y que puede llegar al aficionado; además la admiro como compañera ya que delante del toro somos iguales tanto hombres como mujeres; en lo poquito que la conozco solo tengo palabras buenas hacia ella. En cuanto a Diego, lo conozco más y he coincidido con él, de hecho, en su debut con caballos en Collado de Villalba compartimos cartel. En él veo una evolución bastante buena, un torero de corte clásico. Tanto a Rocío como a Diego les deseo lo mejor para el domingo y que rueden las cosas y podamos disfrutar de una gran novillada.

Hemos hablado de los compañeros de cartel, pero de la ganadería, Daniel Ramos, ¿qué esperas de ella?

Tengo muy buena relación con Daniel Ramos. La primera vez que fui a su casa me presenté a la tapia con un compañero que la noche de antes me llamó que había un tentadero allí. Y él nos abrió las puertas de su casa y creamos un buen vínculo. En cuanto a la ganadería creo que tiene una base muy buena, con diferentes vías pero que creo que, aunque es una ganadería nueva, se puede mover para bien.

Esa tarde, ¿es una tarde de responsabilidad para ti?

Siempre que te anuncias tienes una responsabilidad. Primero, con uno mismo, y sobre todo con el toro, que está dispuesto a entregar su vida regalándote sus embestidas. Lo mínimo que podemos hacer es estar entregado a lo mismo. Además, también es una responsabilidad ante el aficionado que va a verte a la plaza a verte a ti y a tus compañeros. También he de decir que echaba de menos sentir esta responsabilidad, esa sensación de miedo, de miedo al fracaso… Son ratitos malos que a veces se pasan pero que son muy necesarios para superarte día a día.

La última tarde que estuviste anunciado fue el 13 de octubre de 2019 en Madrid, ¿qué cambios vamos a ver del Carlos Aranda anunciada esa tarde en Las Ventas al que vamos a ver en la primera novillada del año?

Pues sí, ¿quién me iba a decir que pasaría tanto tiempo y más por una circunstancia así? La verdad que aquella tarde fue bonita y gracias a ella parecía que mi camino se iba allanando y se me prestaba atención en sitios que antes no había obtenido respuesta. Pero bueno, todo pasa por algo. Creo que he conseguido madurar y la tarde del domingo la afronto como una tarde importante como un novillero que ha pasado por grandes sitios, pero con las ideas claras de que tengo que seguir trabajando para conseguir mi objetivo. Es evidente que cada tarde es diferente, pero en cuanto a mí forma de sentir el toreo mi concepto no va a cambiar mucho porque es como yo lo siento y como creo que debo hacerlo. Dentro de mi personalidad, lo que intentaré es seguir buscando en mí y conseguir esa profundidad con la que sueño.

Dejando a un lado este tema, ¿cómo ves el futuro de la fiesta?

El futuro de la fiesta… A pesar de los tiempos que estamos pasando, soy positivo. Está claro que se deben de tomar medidas urgentes. Todos los que nos gusta y amamos el toro tenemos la obligación de aportar nuestro grano de arena, pero es cierto que la gente de arriba son los primeros que tienen que empezar a tomar esas medidas; e intentar buscar el equilibrio; y que aunque no siempre llueva a gusto de todos, podamos encontrar una balanza equitativa para que la fiesta siga hacia delante y podamos salir adelante.

Dentro del escalafón al que perteneces es difícil abrirse hueco y no hay a lo mejor tantos novilleros como antiguamente que destacan de una manera abrumadora.

Yo creo que hay compañeros preparados, novilleros con cosas por decir; el problema es que no hay novilladas. Es cierto que se necesita aire fresco, pero para eso hay que dejar ver a los que estamos ahí. Al fin y al cabo, el torero se hace toreando. El problema no viene ahora por la pandemia, viene de antes. Sin ir más lejos, un árbol empieza desde la raíz hasta la copa verde, pero para conseguir eso hace falta unas raíces fuertes y potentes; y si esto mismo lo trasladamos a la tauromaquia necesitamos esas bases en novilladas para poder llegar al escalafón. Sin novilladas es muy difícil que un novillero llegue con mucha fuerza al día de su alternativa.

Cuando se hacen novilladas con interés, la gente acude a las plazas pero el problema está que por los costes administrativos que hay en pueblos para llevar a cabo una novillada son muy similares a los que conlleva una corrida de toros y muchos de esos pueblos tiran hacia delante con un poco más con una corrida de toros y esas novilladas con caballos se están perdiendo.

¿Se ha perdido afición en el mundo del toro?

No creo que se haya perdido la afición, a lo mejor lo que a veces falta es creatividad a la hora de realizar los carteles. Es cierto que el empresario es el que se juega el dinero, pero hay que escuchar al aficionado y al gran público que va a ser el que va a ir a la plaza y te va a dar ese beneficio. Es lo que necesita, empresarios valientes y con ganas de luchar por la tauromaquia de verdad.

En cuanto a tu tierra, Castilla La Mancha, y tu provincia, Ciudad Real, siempre han sido tierras de toreros importantes y que ahora parece ser que hay un vacío… ¿te ves con fuerzas para ser ese torero manchego que destaque?

Lo que tengo claro es que me gustaría. A raíz de mis dos tardes en Madrid se creó una nueva ilusión en los aficionados y así lo siento la verdad. Siento que la gente de Ciudad Real tiene mucha fe puesta en mí y eso me llena de responsabilidad, pero también de orgullo. Tengo mucha fe en mí y espero no fallarles. Ciudad Real siempre ha tenido muy grandes toreros, como Antonio Sánchez Puerto, que me encanta hablar con él porque es como una enciclopedia de toros; también toreros como Aníbal Ruiz, Víctor Puerto, Luis Miguel Vázquez… Espero empezar, mejor dicho, continuar mi camino y ser el próximo nombre destacado de esta provincia.

Y para ir terminando, ¿qué es lo más bonito para ti de este mundo?

Para mí lo más bonito de este mundo es cuando llego a entenderme con un animal. No hay ninguna sensación como esa, es lo que realmente a mí me llena. No hay nada más bonito que esa conexión con tu oponente. A mí lo que realmente me llena es torear.

Sin mucho más que añadir, te damos las gracias por habernos atendido y te deseamos lo mejor para todo lo que venga por delante.

 

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