FRANCISCO DE MANUEL

“En la temporada 2022 he crecido como torero tarde a tarde”

miércoles, 19 de octubre de 2022 · 17:10

Uno de los triunfos más importantes de la temporada 2022 en la Plaza de Toros de Las Ventas, lo protagonizó el pasado día 12 de Octubre, Francisco de Manuel, quién cortó tres orejas y salió en volandas camino de la Calle Alcalá en compañía de Andrés Roca Rey. Transcurridas unas jornadas del referido éxito venteño, nos hemos citado con el joven torero madrileño para hablar ampliamente de cómo fue esa tarde del Día de la Hispanidad, cómo la vivió y la sintió él, así como para analizar con detalle la que ha significado para Francisco de Manuel su primera temporada como matador de toros, en la que también se alzó como ganador de la Copa Chenel y que ha culminado con la Puerta Grande soñada por todos los toreros.

El año 2022, que ha sido para ti el primero como matador de toros, ha sido realmente muy importante, de menos a más, con actuaciones de peso, que han calado entre los aficionados. ¿Qué valoración haces del conjunto de tu temporada?

Ha sido un año muy positivo, sobre todo porque he podido sentir que he crecido como torero tarde a tarde. Cada día que entrenaba o que iba al campo, sentía que había una evolución en mí. Como es lógico, también estoy muy feliz por cómo han salido las cosas al final. En conjunto, el balance ha sido más que positivo.

Hablando de lo que ha sido para ti la Copa Chenel, pienso que te ha dado mucho como torero, que te ha hecho crecer mucho, al tener también que enfrentarte a toros de distintos encastes y darle la respuesta adecuada a cada una de esas embestidas, tan diferentes entre sí. Creo que te ha aportado bastante, al hacerse necesario dominar más registros técnicos para estar a la altura de los animales.

Sí, desde luego. Han sido ganaderías y encastes distintos dentro de una misma tarde, y eso siempre es difícil para acoplarte a los diferentes tipos de embestida. Aparte de todo eso, otro aspecto a tener en cuenta es la enorme seriedad que han tenido las corridas de la Copa Chenel, tanto es así que podían haberse lidiado en plazas de segunda categoría e incluso en algunas de primera. Cuando tú te ves capaz de afrontar esos compromisos, de triunfar y estar por encima de las circunstancias, es lo que te hace crecer mucho interiormente.

Por eso, considero que esas corridas de la Copa Chenel, que han sido cuatro en total, han supuesto para ti un avance grande interiormente como torero, porque has tenido que hacer frente a animales con matices muy distintos a la hora de embestir, ya que poco o nada se parece la embestida del toro de Domecq con otro de Santa Coloma, ni éstas con la de un toro de Cebada Gago. De ahí, entre otras cosas, que la Copa Chenel sea una experiencia muy enriquecedora para los toreros.

Totalmente. Al final, uno quiere que le entren el mayor número posible de toros en la cabeza, y eso la Copa Chenel lo ha hecho posible. Estabas obligado a amoldarte muy rápido a la embestida de cada toro y, al mismo tiempo, ser capaz de entender y comprender las características de cada encaste.

A mi juicio, otra virtud de la Copa Chenel es la de ganarse en el ruedo la próxima actuación en el Certamen, con lo que el torero sea capaz de desarrollar frente al toro, porque supondrá un plus más de motivación.

Desde luego. Te hace que tu motivación sea mayor y que la competencia entre los compañeros también lo sea. Tienes que ir creciendo tarde a tarde para así ganarte el puesto en la siguiente corrida. Durante todo el Certamen intenté entregarme plenamente en cada una de las citas y en cada toro, para ser lo más competitivo posible y marcar la diferencia.

Siguiendo con la Copa Chenel, también hay que resaltar la oportunidad que supone para mostrarse al público, para darse a conocer, sobre todo para los toreros jóvenes, que todavía estáis poco vistos, contando también en este sentido con la ayuda inestimable de las cámaras de la televisión pública madrileña.

Claro. El formato establecido en la Copa Chenel todavía no se había visto en corridas de toros, sí en cambio en certámenes novilleriles con y sin caballos. Para los toreros jóvenes es vital para darse a conocer, como en mi caso, que no teníamos una temporada extensa en cuanto a contratos y gracias a esto hemos podido sumar más paseíllos. Además, como dices, todas las corridas han sido televisadas por Telemadrid, con lo que ha llegado a muchos hogares. La creación de la Copa Chenel creo que ha sido un verdadero revulsivo, fundamentalmente para los toreros jóvenes.

Después de alzarte ganador de la II Edición de la Copa Chenel, llegaron dos corridas de toros en Arganda del Rey y en Colmenar Viejo, en las que también estuviste a un buen nivel y conseguiste, nuevamente, llamar la atención de la afición, sobre todo en Colmenar Viejo, dónde saliste a hombros con un encierro de Monte La Ermita.

Así es. Cuando uno torea más seguido y se pone delante del toro en más ocasiones, todo fluye de otra manera, tú mismo te ves más natural, más suelto y más capaz de hacerle cosas a los animales. Eso es lo que se pudo ver en Arganda del Rey y en Colmenar Viejo, dónde además ayudaron los toros. Pienso que en esas plazas pude dar una dimensión positiva, incidiendo en lo que venía realizando a lo largo de la temporada.

Tras las buenas sensaciones que dejaste en tu confirmación de alternativa en Madrid en la Goyesca del 2 de Mayo, regresabas a Las Ventas en una fecha emblemática y muy torera, como es la del 12 de Octubre, y con unos compañeros de terna de lujo, como fueron los Maestros Alejandro Talavante y Andrés Roca Rey. Sin duda, que el compromiso era muy importante y atractivo pero, a la vez, era también un arma de doble filo, porque para cualquier torero es muy bonito ver su nombre anunciado en esos carteles pero la responsabilidad y la presión también son máximas, más si cabe conociendo que con bastantes días de antelación estaba puesto el “no hay billetes” en las taquillas.

Pues sí. Era un compromiso muy fuerte, al lado de dos toreros totalmente consolidados, con una ganadería de primer nivel y en la plaza más exigente del mundo. Todo eso en lugar de amilanarme me motivaba más, hacía que me viniera arriba, porque es ahí, en esos carteles, dónde uno quiere verse. Tienes que intentar estar a la altura, que es complicado porque ellos han toreado más que tú, pero al final con ganas, con ambición y con un trabajo previo muy intenso se puede llegar a conseguir.

Imagino que al afrontar una tarde así, tener una mentalización fuerte, trabajar mucho la mente, entre otras cosas, es fundamental para no venirte abajo pase lo que pase a lo largo de la corrida y estar concentrado y muy metido en lo que tienes que hacer.

Tienes que estar muy mentalizado y ser consciente que en realidad eres el más débil pero tienes que intentar venirte arriba y confiar mucho en ti, decirte para sí que puedes con esa situación y con esa presión, y salir a la plaza a hacer lo que tienes que hacer y entregarte al máximo.

Centrando ahora más la mirada en lo que fue el desarrollo de la tarde, tu primer toro fue noble, tuvo movilidad pero menos clase que el segundo de tu lote.

Sí, fue un toro que se movió, que transmitió mucho a los tendidos pero que se venía por dentro en muchas ocasiones. Fue un toro encastado, al que había que hacerle las cosas muy bien y poderle por abajo. Al lograr someter al toro, la faena llegó bastante al público.

Al segundo toro tuyo le hiciste un gran quite por chicuelinas, en el que lo llevaste muy toreado, que fue un adelanto de lo que vendría después en el último tercio.

Ya desde el capote, ese toro marcó una calidad y un ritmo excepcionales, destacándose por encima del resto de los toros jugados ese día. En el tercio final mantuvo esa calidad, a pesar de que a partir del tercer o cuarto muletazo de cada serie le costaba ir hacia adelante, pero era muy noble y obediente, lo suficiente para perseguir la muleta hasta el final. El ritmo que tenía en la embestida me permitió torearlo muy a gusto, y muy despacio, ya que el animal embistió a cámara lenta.

En mi opinión, el toro tuvo nobleza, bravura, clase, calidad, en definitiva, fue un gran toro pero, al mismo tiempo, era uno de esos toros que descubre a un torero, porque el animal tenía muchas cualidades, pero también era exigente. Había que esperarlo mucho a que metiera la cara en el engaño y tener un temple y un pulso especial en las muñecas para conducirlo muy despacio, sin tirones, sin ningún toque a destiempo y sin brusquedad.

Sí. Había que aguantarlo mucho, confiar en que iba a coger la muleta cuando tú se la dejaras puesta. Al pasar la cadera o poco más, el toro embestía casi al paso, entonces eso puede hacer que te quites o que termines el muletazo antes. Creo que la clave fue esperarlo mucho y, como decía antes, confiar en que tomara la muleta. En muchos momentos de la faena, logré reducirle la velocidad a la que embestía y que el muletazo durara mucho, de ahí la trascendencia y el calado en el público.

Además era un toro que embestía mejor por abajo, que cuánto más se le arrastraba la muleta mejor lo hacía, en cambio por arriba, en los remates con el pase de pecho tendía a protestar más.

Sí, eso es lo que tienen los toros bravos, que cuánto más por abajo los torees y cuánto más suave los enganches mejor te lo da el animal. Sin embargo, si lo tocas fuerte o le sacas la muleta por arriba, el toro se descompone porque no es lo que necesita. El toro tenía bastante casta aunque embestía tan despacio, y lo que pedía era ese arrastre, ese poder y ese mando.

Por último, ¿Esperas que este rotundo y contundente triunfo en Madrid de tres orejas te valga para estar incluido en las primeras ferias de la próxima temporada, como pueden ser las Fallas de Valencia, la Feria de Abril de Sevilla y, por supuesto, la Feria de San Isidro?

Debería servir. El triunfo ha sido al final de temporada, en una fecha muy buena, ya que ahora mismo se está hablando de ello y todavía no hay nada hecho para el año que viene. Pienso que un éxito así de importante y de rotundo en Madrid debería de posibilitarme entrar en las primeras ferias, y de ahí, si yo soy capaz de mantener un nivel alto, continuar toreando a lo largo del año.