IGNACIO SAÉZ MANSILLA

“Valdelapeña sigue el plan establecido”

martes, 28 de noviembre de 2023 · 10:09

En 2020, el valenciano Ignacio Sáez Mansilla se hizo con el hierro de la "V", formado en 1902 por el matador de toros aragonés don Nicanor Villa "Villita". Adquirió vacas de El Parralejo, Jandilla y de don Pedro Luis García la Rubia, y sementales de El Parralejo, y formó su propia ganadería, llamada Valdelapeña, que situó en la finca “Peña Rubia” de la población jienense de Ibros. Esta temporada ha sido su presentación en sociedad, una prueba que ha pasado con sobresaliente. Se ha visto anunciado en cuatro festejos y todos se saldaron con un éxito ganadero rotundo, lo que le da argumentos para seguir con el plan que trazó cuando inició el proyecto.  

Este año ha lidiado en clases prácticas en Albacete y Bocairent, y además tres ejemplares en Cantimpalos y otros tres Sanchidrián, y en todas las ocasiones obtuvo rotundos éxitos.

En la plaza abulense de Sanchidrián los novilleros hicieron pleno y cortaron las seis orejas y los tres rabos, y en la segoviana de Cantimpalos se les dio la vuelta al ruedo a dos novillos. Después de que en Bocairent y Albacete también salieran las cosas bien, con un novillo de vuelta al ruedo en cada coso, pensaba lidiar el encierro que me quedaba en Checa, donde iba a producirse el debut de un chaval. Pero los animales tenían demasiado trapío y decidimos que no era lo más oportuno para una fecha tan comprometida. Surgió la posibilidad de llevar tres a Sanchidrián y tres a Cantimpalos y salió muy bien.

¿Es cuestión de suerte o de trabajo?

Yo he “quemado” bastantes animales en el campo y lo que me quedaba era lo que, en teoría, tenía que salir mejor. También he de admitir que, parte de mi éxito, ha radicado en que quienes se han puesto delante han entendido a mis novillos.

Es para estar muy contento.

Lo que más me satisface es que acerté en las predicciones y los animales resultaron como pensaba: el que debía tener más motor lo tuvo, el que tenía que sacar más clase la sacó… Mi ganadería es corta pero la tengo en la cabeza. Seguramente otro año se romperán todas mis quinielas pero, de momento, lo que más me reconforta es que todo ha salido como preveía.

En la feria de Algemesí, la Federación Taurina Valenciana organiza un certamen para alumnos valencianos de la Escuela de Tauromaquia de Valencia. La guinda sería que los novillos fuesen de un ganadero valenciano.

Sería una ilusión cumplida que el año que viene pudiese debutar en Algemesí, una plaza que tanto quiero y admiro. Llevo muchos años viendo festejos en ese singular y emblemático coso y sueño con lidiar allí. Mi hija vino este año conmigo y quedó prendada del ambiente que se vive en las calles durante todo el día.

¿Comienza a ser una ganadería rentable?

Llevo tres años con la ganadería y ya sabía que necesitaba al menos cuatro o cinco temporadas para forjarla. Es verdad que cuando yo empecé apareció el Covid y lo complicó todo, empezando por los costes, que se dispararon. Pero, a pesar de los contratiempos económicos que trajo la pandemia, sé que todavía no estoy en la fase de tener ingresos.

Este año ha parido la primera vaca, de nombre Tallada, tentada en tu casa y con su hierro.

Sí, ha parido un macho. De momento sólo tengo dos vacas aprobadas con mi hierro, y las dos las tentó Nek Romero. Creo que también fue fundamental que me dejase verlas bien en el tentadero. No todos saben hacerlo, porque es muy distinto torear en una plaza o hacerlo en el campo para probar a los animales. Muchas veces los chavales pretenden cuidar a las vacas llevándolas a media altura para que duren y lo que yo quiero es que les bajen la mano para saber lo que aguantan. Si se caen en el campo no pasa nada, porque hay astados que cuando les aprietan se vienen arriba y sacan un fondo que parecían no tener, y eso es lo que necesito comprobar.

Ya ha puesto a sus dos sementales con sus correspondientes lotes de vacas.

En Salamanca y en Extremadura tienen un clima más adverso y echan a los sementales más tarde. Mi finca está en Jaén, donde predomina el calor, y este año he adelantado dos semanas el plan de cubrición, de forma que la paridera comience un poco antes y cuando apriete el calor los becerros ya hayan empezado a mamar y estén un poco más hechos y fuertes.

He visto en sus redes sociales que está criando a una becerrita a biberón.

Ya me ha pasado en tres ocasiones con la misma vaca, que rechaza a sus crías, incluso se pone violenta con ellas. La única razón que le doy es que pueda sentir dolor en las ubres al amamantar, porque es antinatural que, en vez de defender a su descendencia, les agreda. Sólo me pasa con esa vaca en concreto, por fortuna su becerrita parece que saldrá adelante.

Valdelapeña ya aparece en el catálogo de la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia.  

Desde 2018 no salía el libro de la Unión. Este año se ha vuelto a editar y es el primero en el que aparezco como ganadero de Valdelapeña. Me ha hecho especial ilusión. Estoy orgulloso.

 

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