SEVILLA
Curro Durán: “Mi sueño es estar anunciado en Sevilla en 2026… y ojalá confirmar en Madrid”
El joven diestro de Utrera atiende a Burladero al término de una campaña que, aunque breve, ha sido clave en su crecimiento profesionalFrancisco Damián Durán Rubio, conocido artísticamente como Curro Durán, continúa forjando su camino en el mundo del toro con pasos firmes y decididos. Hijo del reconocido maestro utrerano del mismo nombre, el joven torero ha demostrado en esta temporada una notable evolución que confirma su compromiso con una vocación que, pese a los intentos iniciales de su padre por mantenerlo alejado del ruedo, terminó imponiéndose con fuerza.
Su alternativa llegó el 25 de mayo de 2024, en un escenario tan simbólico como su tierra natal, Utrera, y rodeado de figuras de primer nivel: Alejandro Talavante actuó como padrino de la ceremonia, mientras que Pablo Aguado fue testigo del acontecimiento. La corrida, firmada por la ganadería de Luis Algarra, marcó el inicio oficial de su carrera como matador de toros.
Una temporada corta pero reveladora
En este 2025, Curro Durán ha afrontado su segunda temporada como matador, caracterizada por una escasa presencia en los carteles -tan solo cuatro paseíllos-, pero cargada de contenido en lo que a desarrollo personal y profesional se refiere. El propio entorno del torero y los aficionados que han seguido su evolución coinciden en destacar el crecimiento interior, las sensaciones positivas transmitidas en el ruedo y una madurez artística que lo alejan cada vez más de la etiqueta de “novel”.
Aunque los números no han acompañado en cantidad, la calidad de sus actuaciones y la seriedad de su propuesta taurina han sido suficientes para consolidar su nombre como uno de los jóvenes valores a tener en cuenta dentro del escalafón actual.
Un legado que continúa
La figura de su padre, el maestro Curro Durán, planea inevitablemente sobre su carrera, no como una sombra, sino como un referente al que honra y del que se distancia con su propio estilo. El joven Curro ha sabido tomar el testigo con humildad, pero también con la personalidad de quien no pretende ser una copia, sino una nueva voz en la tauromaquia contemporánea.
Aún queda camino por recorrer, pero el futuro de Curro Durán apunta con fuerza hacia nuevas plazas y mayores retos. Lo vivido en esta segunda temporada no ha hecho más que reforzar su identidad como torero, una identidad que empieza a definirse con claridad y que promete seguir creciendo en los próximos años.
Curro, muchas gracias por atender a Burladero. Hemos llegado prácticamente al final de la temporada, ¿no es así?
"Muchas gracias a ustedes. Sí, efectivamente, si no surge nada de última hora, esta temporada está prácticamente cerrada. Ahora toca pensar ya en la siguiente: seguir entrenando y preparándome con más fuerza".
Más allá del número de festejos, que han sido cuatro, lo importante en estas primeras temporadas tras la alternativa son las sensaciones. ¿Cómo han sido las tuyas?
"La verdad es que muy buenas. Aunque hayan sido pocas tardes, he tenido la oportunidad de torear con figuras que están constantemente en activo, y eso te obliga a dar no el cien, sino el mil por mil. Quieres estar a su altura, no quedarte atrás, y eso te exige muchísimo como torero".
Una de esas tardes fue en Cazorla, donde saliste a hombros. Terminar con una Puerta Grande siempre deja un buen sabor de boca, ¿verdad?
"Sí, sin duda. Venía de una tarde que no salió como uno espera, donde la corrida no sirvió y el sabor fue amargo. Pero en Cazorla tuve la suerte de encontrarme con un gran toro de Julio de la Puerta, y pude disfrutar. Fue un triunfo importante para mí, tanto por el resultado como por lo que significó moralmente al cierre de temporada".
Tomaste la alternativa en 2024 en Utrera, tu tierra. A partir de ahí comienza una etapa distinta. Pero además, llevas el nombre de tu padre, lo cual añade responsabilidad. ¿Cómo convives con esa herencia?
"Es una responsabilidad grande. La gente, sobre todo los más veteranos, recuerdan mucho a mi padre y buscan en mí un reflejo de él. Y además, muchos creen que, por ser hijo de torero, he toreado mucho, pero no ha sido así. He tenido muy pocas oportunidades sin caballos y también con caballos. Mi rodaje ha sido prácticamente tarde a tarde, con trabajo constante y mentalización. Es cierto que algunos encuentran similitudes entre nosotros, pero yo intento ser yo mismo, diferenciarme y que el público me identifique por mi personalidad, no solo por mi apellido".
Pero debe ser bonito que te comparen con una figura como tu padre, ¿no?
"Por supuesto, es un privilegio. Pero también lo vivo como una gran responsabilidad, especialmente aquí en Utrera y en Sevilla, donde mi padre ha triunfado tantas veces. Eso pesa, pero también motiva".
Este año han sido cuatro festejos: Morón de la Frontera, Priego de Córdoba, Utrera y Cazorla. Ahora llega el invierno y empieza la preparación para la próxima temporada. ¿Hay algún plan definido? ¿Quizás América?
"Ahora mismo no tengo previsto ir a América, aunque ya he toreado allí como novillero. Fue en 2019, antes de la pandemia: toreé once novilladas y un festival en México. La afición mexicana es muy cálida y, además, mi mujer es de allí, así que tengo muchas ganas de volver. Si surge algo, estaré encantado. Pero sí, el plan es aprovechar el invierno para prepararme bien aquí, porque mi gran sueño es poder estar anunciado en la Maestranza. No he tenido sitio en los carteles estos dos años, pero ojalá a la tercera sea la vencida".
¿Y Madrid? ¿Está en los planes a corto plazo o prefieres esperar?
"Madrid es la plaza más importante del mundo y requiere una preparación muy seria. No creo que vayamos a principio de temporada. Si se da la oportunidad, preferiría ir más adelante, cuando me sienta más rodado. En esa plaza no se puede ir a probar; hay que ir a triunfar. Espero tener esa oportunidad cuando esté realmente listo".
Se suele hablar de las diferencias entre el novillo y el toro, pero también entre el novillero y el matador. ¿Cómo has vivido tú ese cambio?
"Sinceramente, en cuanto a las embestidas, no he notado tanto el cambio porque en novillero ya toreé novilladas muy fuertes. Pero sí es verdad que el toro tiene una embestida más seria: cuando dice "voy", va de verdad, y como no estés bien colocado, te pasa factura. En lo técnico, he tenido la suerte de compartir cartel con toreros que torean todos los días, con más de 20 años de alternativa. Para mí es un privilegio ver cómo colocan la muleta, cómo se mueven por la plaza, y aprender de ellos. Eso es lo que debe buscar un torero joven: empaparse de los que saben".
¿Qué meta te marcas para 2026?
"Lo he dicho antes y lo repito: mi sueño es estar anunciado en Sevilla. Y si la temporada va bien, ojalá confirmar alternativa en Madrid a final de año. Todo torero entrena para estar en esas plazas y triunfar. Ojalá se dé".
La última vez que actuaste en Sevilla rozaste la Puerta Grande…
"Sí, fue una tarde muy especial. El presidente interpretó que la espada había sido caída y eso me privó del triunfo. Pero bueno, esto es así. Hay que seguir trabajando para que no queden dudas la próxima vez".
Curro, muchísimas gracias por tu tiempo. Desde Burladero te deseamos toda la suerte del mundo.
"Muchas gracias a vosotros, de corazón".
FOTOS: Miguel Navarro