VÍCTOR HERNÁNDEZ

“Busco la sensación de paz y de toreo pleno"

miércoles, 4 de febrero de 2026 · 12:26

Tiene 26 años, tomó la alternativa en 2023 y el año siguiente fue el triunfador de la Copa Chenel. Su carrera es la de un torero forjado a base de constancia, convicción y una fe inquebrantable en su concepto. Sin hacer ruido, pero sumando argumentos tarde a tarde, Víctor Hernández ha ido consolidando un nombre propio en un escalafón cada vez más exigente. La pasada temporada supuso un paso adelante importante, tanto en número de actuaciones como en poso artístico, y 2026 se abre para él con la responsabilidad y la ilusión de iniciar el año en una feria de primera categoría como Fallas. Con serenidad y hambre de triunfo, el madrileño analiza su camino recorrido y el que está por venir.

Víctor, arrancas la temporada en una plaza de primera como Valencia. ¿Qué supone comenzar el año en Fallas?

Es el primer puerto de plazas de primera de la temporada y, para mí, anunciarme y arrancar el año en Fallas es algo muy bonito, muy ilusionante y, al mismo tiempo, una gran responsabilidad. Valencia es una plaza que forma parte de la historia del toreo, no sólo por su categoría, sino también por la importancia que siempre ha tenido dentro del calendario taurino. Empezar aquí significa mucho

¿Se prepara igual una temporada en invierno cuando el primer compromiso es una feria de primera categoría?

Te diría que sí en cuanto a la preparación, pero con un matiz muy positivo: la ilusión es todavía mayor. Cuando sabes que el primer compromiso es una feria de esta entidad, a uno le cuesta menos sacrificarse en los entrenamientos. Todo se hace con más ganas y con una motivación especial.

¿Crees que Fallas es una feria que mide realmente el sitio de cada torero en el escalafón?

Sí, creo que las plazas de primera son donde las figuras del toreo dan su verdadero nivel. Valencia es una feria temprana y eso hace que los toreros que han trabajado bien durante el invierno puedan recoger los frutos de ese esfuerzo. Aquí se ve quién llega preparado.

¿Eres una promesa o ya una realidad?

Yo no soy quién para decirlo. Al final, lo único que puedo hacer es prepararme cada día para superarme y para seguir aprendiendo. Me considero un torero joven; sólo tengo dos años de alternativa y todavía no soy un torero hecho. Sea una cosa o sea la otra, creo que puedo dar que hablar en Valencia y, sobre todo, dejar al aficionado con ganas de volver a verme.

Cuando alguien no ha visto a un torero, lo primero que suele preguntares si es de arte o de valor

Esta es una profesión en la que hay que buscar el equilibrio entre ambas cosas. El valor es algo que, en determinados momentos, me puede caracterizar, pero siempre intento utilizarlo para torear despacio y de una forma estética y armónica.

Se aprecia mucho mando y temple en tu concepto.

Al final, el toreo es eso, mandar sobre la embestida del toro y hacerlo dela forma más sutil posible, al menos para mi gusto. Intento llevarlos siempre muy enganchados y mandar desde el temple.

Hay quien te compara con José Tomás por la importancia que le das a la colocación frente al toro

Bueno, para mí la colocación es fundamental. Cuando te colocas en el sitio, como se suele decir, donde el toro embiste, todo resulta más fácil. Le doy mucha importancia porque creo que la tiene de verdad.

De novillero abriste la puerta grande de Las Ventas, y allí has cortado ocho orejas en cuatro años. ¿Crees que el aficionado de Madrid te ha entendido especialmente?

Las Ventas es muy importante para mí. Yo la considero mi plaza. Allí también me he hecho como aficionado, viendo muchas corridas como espectador. Creo que nos entendemos bien y ojalá que esta buena relación dure mucho tiempo.

La Copa Chenel fue un punto de inflexión en tu carrera.

Para mí fue un escaparate tremendo. Llegó en un momento en el que acababa de tomar la alternativa y en el que muchos toreros sufren el llamado parón. La Copa Chenel me sirvió para tener continuidad, para seguir toreando y para demostrar cosas. Gracias a ese triunfo pude torear más festejos y también hacerlo en carteles importantes, como la Feria de Otoño.

¿La de 2025 ha sido una temporada de consolidación o de reivindicación?

Creo que ha sido más una temporada de consolidación. He aprendido mucho, me he ido mejorando conforme avanzaba el año y he ido entendiendo mejor los secretos del toreo. Sigo siendo un torero joven y todavía tengo muchas cosas que aprender.

Hablando de Valencia, ¿qué recuerdos taurinos personales tienes de esta tierra?

He tenido la suerte de torear bastante por esta zona de novillero con picadores en plazas como Algemesí, Bocairent, Requena, Valencia...Destacaría la afición valenciana, que tiene un equilibrio muy bonito entre ser entendida y, al mismo tiempo, valorar el espectáculo y el triunfo de los toreros.

¿Puede marcar el devenir de la temporada una buena tarde en Valencia?

Sin duda. La Feria de Fallas es una feria de muchísima categoría y además es la primera del año. Lo que se haga aquí puede marcar mucho el rumbo de la temporada, porque hoy en día las ferias se cierran muy pronto.

Lidiarás toros de la ganadería de Santiago Domecq.

Es una ganadería de garantías, con una trayectoria muy importante y que en los últimos años está dando tardes muy buenas. Tiene un toro bravo, que gusta al aficionado exigente, pero también un toro enclasado con el que los toreros podemos expresar nuestro toreo.

Miguel Abellán se ha incorporado a tu equipo de apoderamiento. ¿Qué te está aportando?

Me está ayudando mucho, tanto en lo profesional como en lo personal. Es un torero muy experimentado, conoce la profesión en profundidad y sus consejos me están viniendo muy bien.

¿Y en lo mental? ¿Se aprende a convivir con la presión?

Sí, se aprende. Uno de los consejos que me ha dado es que, cuando triunfas con dos toros, el premio son otros dos toros. Hay que saber vivir con eso y aceptar la presión como algo positivo. Bendita sea esa presión si es para estar anunciado donde uno quiere estar.

¿Sientes que estás ante un año clave en tu carrera?

Cada temporada es clave, pero este año lo es especialmente porque nunca había empezado tan bien colocado en las ferias. Es donde quiero estar y no estoy dispuesto a bajarme del barco.

¿Qué sueña Víctor Hernández cuando se viste de luces?

Sueño con torear un toro de la forma en la que yo lo siento, despacio y con verdad. Más allá del triunfo inmediato, busco esa sensación de paz y de toreo pleno. Tengo la certeza de que cuando se alcanza ese punto, también llegan los triunfos, y esos son los que de verdad tienen valor.