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Diego Bastos: “La Alternativa es el día con el que soñaba desde que era niño"

Cuenta atrás en la localidad sevillana de Constantina que se viste de gala para la alternativa de su paisano
jueves, 7 de mayo de 2026 · 08:18

La localidad sevillana de Constantina respira ambiente de acontecimiento grande tras darse a conocer a finales de marzo en el Salón Teatro Antonio Navarro el cartel de la corrida prevista para el sábado 16 de mayo, en el marco de la Feria de Muestras Ganatur, una cita que marcará un punto de inflexión en la trayectoria del novillero con picadores Diego Bastos, quien ese día dará el paso definitivo a matador de toros. El empresario Pedro Pérez ‘Chicote’, ha perfilado un cartel de marcado acento sevillano. Junto a Diego Bastos trenzarán el paseíllo los diestros Oliva Soto y Esaú Fernández, quienes lidiarán un encierro de Lora Sangrán en una tarde cargada de simbolismo.

Bastos no ha ocultado su emoción ante la cita más importante de su carrera hasta ese momento: “Es un cartel soñado y un sueño también tomar la alternativa en mi pueblo, ante mis paisanos que me han acompañado a lo largo de toda mi carrera”. El joven torero, que atravesaba un momento de especial madurez, ha subrayado la responsabilidad compartida con sus compañeros de terna: “Es un cartel bonito con tres sevillanos que vamos a darlo todo”.

Esa pasión por la tauromaquia, según relató, tenía raíces profundas: “Mi afición nace desde muy niño. Recuerdo que mi padre me llevó por primera vez a una plaza y aquello me marcó para siempre”. Aquella tarde quedó grabada en su memoria, especialmente por la histórica faena de Manuel Escribano al toro “Cobradiezmos”, de la ganadería de Victorino Martín, que fue indultado. “Me impactó todo: el ambiente, el toro, el vestido de luces… ahí empezó todo”, rememoró.

A escasos días de su alternativa en Constantina, el novillero con picadores Diego Bastos repasa, en una conversación cargada de emoción y responsabilidad, las sensaciones que preceden al momento más decisivo de su carrera.

El joven torero agradeció, en primer término, la atención recibida, subrayando que este tipo de encuentros servían para acercar al aficionado la magnitud de la cita: “Esto siempre sirve para que el público vea el gran día que le espera”. No ocultó que el 16 de mayo representaba la culminación de aquellos sueños que comenzaron en la infancia, cuando empezó a entrenar con la ilusión de llegar a ser matador: “Se cumplen esos sueños de aquel niño que empezaba a ver toros con esa ilusión… y ya en pocos días se va a cumplir”.

En su relato, Diego Bastos evocó los años de sacrificio desde que, con apenas diez años, inició un camino marcado por la constancia. A sus 21, reconoció que en su mente se agolpaban recuerdos, esfuerzos y, sobre todo, la gratitud hacia quienes lo habían acompañado: “Se me pasa todo por la cabeza… los sacrificios, mi familia, la gente que ha estado siempre apoyándome”.

La cercanía de la fecha también transformó su estado de ánimo. Si bien en un principio aseguró haber recibido el anuncio con cierta calma, el paso de los días incrementó la conciencia de la responsabilidad: “Al principio parecía como si fuera otra más, pero te das cuenta de la repercusión… y empieza a quitarte el sueño”. Una inquietud que, lejos de rechazar, asumió como parte esencial del oficio: “Esos nervios, esos ‘gatos en la barriga’, se echan de menos… me gusta estar en capilla”.

Su trayectoria reciente avaló ese paso adelante. Tras varias temporadas curtido en plazas de relevancia -incluyendo escenarios como Plaza de Toros de Las Ventas o la Real Maestranza de Caballería de Sevilla-, Bastos se definió como un privilegiado por haber podido torear en cosos donde soñó hacerlo de niño: “He toreado muchísimo… tal y como están las cosas, soy un privilegiado”. Esa experiencia, explicó, fue determinante para sentir que el momento de la alternativa había llegado: “El año pasado ya quería dar el paso… y ahora sentía que era el momento”.

En cuanto a la planificación de la temporada, consideró acertada la fecha elegida, al situarse en un tramo que permite proyectar el resto del año: “Mayo es una fecha ideal… y ya hay corridas firmadas para agosto y septiembre”. Su principal objetivo, no obstante, fue claro: “No quiero que mi nombre se olvide… aunque sea en los pueblos, quiero que suene por todos lados”. Y, cómo no, con la vista puesta en una meta mayor: “Sevilla está siempre en la mente… ojalá podamos estar el año que viene”.

Sobre su concepto, el sevillano aseguró haber encontrado la identidad que buscaba: “Creo que he encontrado al torero que estaba indagando”. Se definió como un espada de corte clásico, pero con poder y ambición de totalidad: “Van a ver un torero clásico, poderoso y lo más completo posible”.

En su camino, destacó el papel fundamental de su entorno más cercano, especialmente el de Manuel Carbonell, a quien consideró un pilar esencial: “Para mí es un segundo padre… me da cobijo, me da todo”. Un apoyo que, según confesó, "Resulta clave en mi evolución diaria".

También recordó su paso por América, especialmente por México, donde encontró un tipo de lidia diferente que enriqueció su formación: “El toro allí es distinto, más lento… y tienes que confiar mucho en él”. No descartó regresar en el futuro: “Dios quiera que pueda volver en invierno, tanto a México como a Perú”.

En el terreno más íntimo, Diego desveló algunos detalles cargados de simbolismo. Sobre el traje de luces de la alternativa, avanzó únicamente que sería “de un color clarito”, dejando el resto para el misterio. Más claro se mostró al hablar del brindis del toro de su doctorado, que tendrá un destinatario muy especial: “Va a ser para mi padre… siempre le dije que ese día sería para él”. Un gesto que, según explicó, respondía al sacrificio y entrega de quien lo acompañó desde sus inicios: “Le debo la vida”.

Con la emoción contenida y la determinación intacta, Diego Bastos afrontará así una fecha irrepetible, consciente de que la alternativa es, como él mismo afirmó, “un día que solo se vive una vez” y que, por encima de todo, debía disfrutarse de principio a fin.

FOTOS: Gentileza de Diego Bastos