ARLES

Castella a hombros y Chamaco, triunfadores de la tarde

Perera sin suerte en su lote, saludó en el que cerraba plaza
domingo, 21 de abril de 2019 · 16:49

Antonio Borrero Chamaco, a quien el público recibió con una sonora ovación, no es uno más y no ha vuelto para serlo y así lo ha puesto de manifiesto esta tarde en la que reaparecía. Podrá gustar o no su particular tauromaquia pero indiscutiblemente su personalidad, heredada en buena parte de su padre, le ha permitido hoy conquistar el corazón de Arles con una actuación que indiscutiblemente a nadie ha dejado indiferente.

La tarde comenzó con cierto tono de decepción, ya que el torero de Huelva se las vio con un primer ejemplar de Jandilla que salió muy suelto y al que quitó por chicuelinas. En el último tercio el animal no colaboró lo más mínimo con el torero que lo intentó por un pitón y por el otro. Dado que poco se podía hacer con semejante material, no tardó en ir en busca de la espada. Pinchó antes de dejar una estocada casi entera.

El huracán del sur llegó ante el cuarto, con el que Chamaco comenzó su labor muleteril con unos ayudados por alto, para continuar luego toreando con la diestra consiguiendo hacer vibrar al público. Fue prendido, sin consecuencias, y a partir de ese momento el torero onubense dio rienda suelta a su personal y heterodoxo concepto del toreo, con el que formó un alboroto. Mató de media y descabello recibiendo una oreja no sin cierta división entre el público.

Castella que saludó muy bien a la verónica al noble segundo de la tarde ante el que intervino en replica quite, luciéndose por unas gaoneras que remató con una revolera. Muleta en mano cuajouna faena importante en la que toreó con temple y al ralentí a un muy buen toro de Vegahermosa, dejando con la tizona un pinchazo hondo.

Castella comenzó con unos doblones su faena ante el noble quinto, marcada por el clasicismo. Hubo muy buenas tandas por los dos pitones evidenciando ese gran momento que atraviesa en su carrera. Rodó al toro sin puntilla de una certera estocada.

Miguel Ángel Perera, que había protagonizado un quite por chicuelinas al segundo, lo hizo luego por gaoneras ante el tercero, otro buen ejemplar de Vegahermosa, para comenzar ya con la muleta con unos escalofriantes pases cambiados por la espada ejecutados de rodillas en la misma boca de riego. Su faena, siempre muy asentada y que estuvo además marcada por la ligazón y el temple, concluyó con unas bernardinas antes de dejar una estocada entera perdiendo con el verduguillo la oreja que ya casi tenía en el esporton.

El que cerró plaza se lo  brindó Perera a Chamaco. Fue este un animal que tenía el defecto de echar siempre la cara arriba. Pese a que el torero extremeño echó mano de su técnica, el animal fue yendo a peor. Muy firme en todo momento consiguió poco a poco construir una entonada labor que fue cada vez a más hasta culminar dándose un arrimon en su epílogo. De nuevo la espada le traicionó, pese a todo hubo petición de trofeo.
 

Ficha del festejo

Plaza de toros de Arles, Francia, tercer festejo de la feria de Pascua. Toros de Jandilla para Chamaco, Sebastián Castella y Miguel Ángel Perera. Tres cuartos de entrada.

Chamaco, silencio y oreja tras aviso

Sebastián Castella, saludos tras aviso y dos orejas tras aviso

Miguel Ángel Perera, saludos tras dos avisos y vuelta tras dos avisos

 

FOTOGALERÍA DEL FESTEJO

 

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