Ginés Marín al natural toca el cielo de Madrid

Rugió Las Ventas tras el toreo sentido de Ginés Marín en el 6º que le valió la Puerta Grande. Morante dejó su sello en el 1º al que le cortó una oreja
martes, 12 de octubre de 2021 · 17:22

Cuando todo parecía ser que iba a ser una tarde donde la miel se quedaba en los labios de la repleta plaza de toros de Madrid, llegó una conjunción que alcanzó el éxtasis: “Secretario” y Ginés Marín. Con la noche ya caída, y sin augurios de triunfo tras los compases iniciales del de Alcurrucén, llegó la magia cuando toro y torero se quedaron solos en el ruedo venteño. Comenzó por la mano derecha el de Badajoz, pero en un cambio de mano se vio la profundidad que tenía el pitón izquierdo de “Secretario”, un oasis para hacer el toro. Y vaya que sí se hizo… Con la muleta plantada en la mano izquierda, ofreció los vuelos de su muleta Ginés Marín al toro que respondía con una emoción y una transmisión primorosas. Se rompió el torero, se rompió el toro a embestir y se rompió Madrid con sus característicos “olés” roncos y sonoros que son lo más bello que se puede vivir en una plaza de toros. Todo ello, gracias a la condición y al juego de muñecas de un joven de tan solo 24 años que decidió apostar por el toreo clásico, el de su mano izquierda, esa que no le tiene envidia a ninguna del escalafón; y consiguió llegar el éxtasis a Madrid. Dos orejas, y en la memoria perdurará una faena para el recuerdo…

Anteriormente, no se arrugó Ginés Marín en el tercero de la tarde tras un quite extraordinario de Morante de la Puebla por chicuelinas, fueron tres, ¡pero qué tres chicuelinas! Madrid se puso en pie con el torero de la Puebla, pero en medio de esa ovación se marchó a los medios Ginés para responder al quite, por el mismo palo, de distinta ejecución, pero mismo resultado… Un duelo de quites que nos dejaron a los asistentes con ganas de más.

El de la Puebla, paseó un apéndice en el primero de la tarde de nombre “Guitarra” que fue el que más se dejó de salida y propició una verónica de ensueño que enloqueció a Madrid. Las ganas y la disposición estuvieron palpables desde el inicio, con un quite por chicuelinas donde se paró el tiempo al compás del capote de Morante… ¡Inigualable fue la cuarta! Pero, no se quedó ahí la cosa, sino que, tras ello, llevó al caballo al primero por un galleo, haciendo así un guiño a la antaña tauromaquia. Consiguió también alcanzar cotas de buen toreo con la muleta, especialmente al natural y en los mismos medios de la plaza, con un poso y firmeza reconocibles en un torero que tenía ganas de volver a Madrid y así se notó. Una gran estocada puso fin a su obra y le permitió cortar una oreja.

Se notaba las ganas que había de Morante y las ganas de Morante por cruzar el umbral de la Puerta de Alcalá, pero el 4º de la tarde no le dio posibilidad alguna y nos quedamos con la miel en los labios por volver a saborear el toreo exquisito del de la Puebla.

El otro actuante, López Simón, sufrió una aparatosa y angustiosa voltereta en el segundo de la tarde sin graves consecuencias pero que le dejó mermado. En ambas faenas a sus toros, decidió acortar distancia desde los niños y meterse entre los pitones del animal sin llegar a los asistentes de Las Ventas.

 

Las Ventas (Madrid) - Festejo de la Hispanidad con un lleno en los tendidos de “no hay billetes” donde se lidiaron toros de Alcurrucén que estoquearon Morante de la Puebla, López Simón y Ginés Marín.

Ficha del festejo:

Morante de la Puebla, oreja y silencio

López Simón, saludos tras petición y silencio

Ginés Marín, saludos y dos orejas

SECUENCIA del percance de López Simón

Fotos: Álvaro Ramírez

 

 

 

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