#HUELVA. - 3º FERIA

Tres toreros a hombros y un indulto en el cierre de las Colombinas

Perera indulta al Parladé, Roca Rey desoreja a su primer toro y David de Miranda toca pelo en sus dos faenas
martes, 3 de agosto de 2021 · 19:34

Huelva tenía ganas de triunfo. No solo lo demostraba el cartel de “no hay billetes”, también los aledaños de La Merced momentos previos al festejo. Demasiadas ganas, quizás; aunque es un tema a abordar más adelante.

Último pañuelo mostrado en el palco presidencial para dar inicio al festejo que cerraba la feria Colombinas 2021. Himno de España previo al paseíllo y aviso a los tendidos con las medidas sanitarias -difícil de comprender viendo la distribución de las localidades en todos los festejos-.

Volviendo al ruedo, Perera iniciaba la tarde de la mano de Oteador. Primer Domecq justo de fuerzas y noble, con buenas embestidas por el pitón derecho, donde el diestro extremeño marcaba tandas templadas. También sacó naturales por el pitón izquierdo, pero no tan meritorias. Estocada desprendida que le hacía tocar pelo. Faena suave que dejaba buen sabor de boca para comenzar el festejo. In crescendo iría su tarde cuando asomó el cuarto de la tarde. El único Parladé no llevaría su nombre por casualidad. ‘Vitoreado’. Y tan vitoreado que salió el astado de la plaza de La Merced. Con el capote hizo un juego variado de pases. Breve paso por el caballo y faena de muleta. Estuvo notable, no hay que negar lo realizado, pero también se vio que el toro fue de menos a más. No terminaba de acometer unas embestidas dignas de pañuelo naranja, pero a la afición de Huelva parecía importarle poco. Los tendidos querían triunfo, y triunfo buscaron. Poco a poco, las embestidas del Parladé fueron mejorando, hasta el punto en el que Perera logró ligarle una serie de naturales que enloqueció a los tendidos. Pese a que la presidencia insistió en que había que estoquear al animal, la afición pedía el indulto. Si la afición de Huelva no quiere ganarse la imagen de ‘regala premios’, debe comenzar a tener un juicio más severo. Quizás hubiese en las gradas más espectadores que aficionados. La cuestión es que hubo un nuevo indulto que, además, no terminó con los máximos premios. De hecho, Perera dio la vuelta al ruedo de vacío tras negarse desde la presidencia las dos orejas como medida de castigo. Pero ese es un tema para tratar aparte. El triunfador de las pasadas Colombinas defendió su trono.

Roca Rey…, siendo Roca Rey. Recibiendo a su primer adversario, el segundo de la tarde, con un juego variado de capote, gustaba a los tendidos. Brevísimo paso por el caballo y comienzo de faena de muleta. De rodillas, queriendo que el animal se adaptara a su figura. El animal, desentendido, terminó por caer en lo planeado por el peruano. Repetir y repetir hasta encauzar las embestidas por donde el diestro quería. El astado se fue viniendo a menos y Roca Rey comenzó a meterse en terrenos donde se ha ganado su fama. Tanto es así que se llevó un pitonazo que acabó resultando un susto. Su raza desorejaba al Domecq. La fortuna le dio la espalda en el quinto, el toro más deslucido y complicado de la tarde. Sudor y esfuerzo le costó a Roca Rey sacar algo con lo que lucirse. De nuevo, puso su sello a la terna acortando mucho las distancias. El temple y la frialdad de este torero es digna de admiración. Faena de oreja, pero quizá la presidencia anduvo renqueante en los premios tras el regalado indulto a Perera, otorgado por vox populi.

Cerraba el cartel el onubense David de Miranda, quien estrenaba un traje precioso color azul Huelva y oro. Palmas al compás choquero para recibir al de Trigueros en sus dos astados. Quiso torear despacio al tercero de la tarde, un jabonero que no cerraba sus embestidas. Destacó su quite con el capote tras el puyazo. Con la muleta, el animal se fue viniendo abajo, arremetiendo con nobleza, lo que hizo que el espada onubense terminara una faena más de raza que de torería. No es algo nuevo que David de Miranda saque su casta porque su oponente no de todo lo que el diestro busca. Entrega que sería reconocida por los tendidos con acalorados aplausos. Ya con el cierraplaza en el albero, el onubense no quiso dejarse nada en el tintero. Buena faena de capote, destacando el quite realizado tras ser picado el último Domecq; pies muy juntos en una figura inmóvil. Sangre fría que no se calentó con la muleta. A sones de Nerva, David de Miranda buscaba alargar los naturales, pero su oponente no tenía fondo y embestía a media altura. Viendo que el animal se venía abajo, se colocaba muy cerca de las astas del toro, entregando su valentía. Aún no estaba todo dicho. El festejo, y con ella la feria, finalizó con un quite por manoletinas que levantó a los tendidos. Qué final de faena para cerrar la tarde, para culminar la feria.

Para lo que estamos acostumbrados a ver esta temporada en lo que a Domecq se refiere, el ganado de Juan Pedro no estuvo mal. Un total de siete orejas -dos de ellas, simbólicas- y un injusto indulto. Notable colofón a unas reseñables Colombinas.

 

 

TORO A TORO

Plaza de toros de Huelva.- Última de feria de Colombinas. Toros de Juan Pedro Domecq para Miguel Ángel Perera, Roca Rey y David de Miranda.

Abreplaza para Miguel Ángel Perera, triunfador de la pasada feria Colombinas. Serio y concentrado, su faena de capote daba a entender que no venía a hacer una tarde cualquiera. Huelva es para Perera lo que para el diestro es esta tierra. Quite por chicuelinas tras pasar por el caballo. Muleta en mano, el espada extremeño quiso dejar alto el listón, pero su oponente no estaba por la labor. Justo de fuerzas, aunque con condición. Perera sacó lo que el astado le permitió. El acierto con la espada le valió la primera oreja de la tarde.

Segundo de la tarde para Roca Rey. No quiso quedarse atrás y, tras dar unas verónicas, dio unas chicuelinas a gusto de los tendidos. Muy breve fue su paso por el picador, suficiente para que Andrés diera la señal. De rodillas comenzaría su faena de muleta, queriendo que el toro se adaptara a su figura, pese a buscar el animal las tablas. Valió la pena la espera, pues el quite levantó a los tendidos. El temple que tiene este torero es digno de admirar. Supo darle tiempo y distancia, pasándoselo muy cerca, poniendo su sello. Corto hasta para matar, donde clavó bien el estoque; aunque tuvo que tomar el descabello para desorejar a su rival.

Palmas por Huelva para recibir a David de Miranda. Había ganas de ver a torear al onubense. Quiso torear despacio desde el primer momento, aunque el jabonero no terminara de cerrar sus embestidas. Lo terminó por conseguir, aunque destacó su quite tras el puyazo. Un quite con el capote a la espalda que se aplaudió desde el Conquero. Poca fortuna tuvo con la muleta. El de Domecq se vino abajo pronto, dando unas últimas duras embestidas a una faena donde David de Miranda terminó de sacar más raza que torería. Tampoco es que se pudiera sacar mucho más. Los aficionados aplaudían su entrega. Con la espada, pareció más pinchazo que estocada, pero fue suficiente para que su oponente para que su oponente se echara al albero. Oreja para el natural de Trigueros.

Pasado el ecuador de la tarde, el capote de Miguel Ángel Perera parecía no poder sacarle mucho al cuarto de la tarde, salvo por los lances que realizó tras embesir al picador. También de rodillas comenzó un quite que puso en pie al coso onubense. Los sones de Ayamonte rompían ante la torería que acababa de mostrar Perera. Le costó al toro entrar en el juego hasta que, pasados unas series, el único Parladé de la tarde dio el juego que Perera, y Huelva buscaba. Naturales por bajo, de carencia. Se empezaron a escuchar pitos desde los tendidos buscando un injusto indulto. Desde la presidencia se dijo, hasta en dos ocasiones, que clavada el estoque, pero el diestro extremeño seguía toreando dadas la reprimenda de los tendidos. Se quería un indulto que no era necesario. Pero, oídos sordos a la presidencia, los tendidos seguían pidiendo lo que acabó siendo inevitable. Indulto inmerecido en La Merced. Perera, con dos orejas que rechazó porque quería el rabo, terminó dando la vuelta al ruedo de vacío.

Quinto de la tarde tras la polémica. Poca faena con el capote. Con la muleta, sacó el juego del animal; exprimiendo hasta la última gota. Pero poco a resaltar. Toreo muy ceñido al de Domecq, arrancando naturales que hicieron sonar a los tendidos. Certero con el estoque, aunque, por lo visto, no lo suficientemente para otorgarle una oreja al diestro peruano. Roca Rey recogió la ovación con la que se despidió de Huelva.

Dos horas y medias de corrida y salía por la puerta de toriles el cierraplaza. Previo al caballo, David de Miranda quiso finalizar la feria sin dejarse nada en el tintero. Buena faena de capote; tanto antes, como después de pasar por el caballo. Este último quite muy quieto, en el sitio, como comenzaría a posteriori con la muleta. Compases de Nerva acompañaban la terna del onubense, que estiraba los naturales queriendo impregnar en la mente de los aficionados una nueva tarde en su tierra. Lástima que las fuerzas del animal se vinieran abajo, aunque la faena se cerró con una gran serie a sones de un fandango proveniente del tendido. Qué final de faena para cerrar no la tarde, para culminar la feria. Estocada que tumbó pronto al oponente y sumó la segunda de las orejas con la que abría la puerta grande un año más.

Ficha del festejo:

Miguel Ángel Perera, oreja y dos orejas simbólicas tras indulto

Roca Rey, dos orejas y ovación

David de Miranda, oreja y oreja

Fotos: Arjona

 

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