EL PUERTO DE SANTA MARÍA - 4ª ABONO

Un gran Víctor Barroso, descerrajó la Puerta Grande

Barroso muy seguro y variado desorejó al cuarto, mientras Caballero cortó una oreja ante el quinto, y Román firmó dos faenas de toreo caro pero sin espada. Los aceros se llevaron una tarde de lujo. Buena e importante novillada de La Cercada.
jueves, 10 de agosto de 2023 · 17:41

 

 

“Importante” abrió plaza, un bien hecho, ofensivo, fino de cabos. Algo abanto de salida pero tras fijarlo el portuense le endosó varios delantales de buen gusto. Cumplió en varas sin demasiado castigo en sus dos entradas. Brindó a Julián López ‘El Juli’. El novillo empezó a embestir a media altura y tirando un derrote al final del sincero muletazo. Mejor inicio que final. Barroso -lo sobó- de primeras para mandar después. Presentó el portuense la pañosa con la panza para agarrar de forma sabrosa el trazo a derechas en tandas bien cinceladas. A izquierdas, mismo planteamiento con un torero fibtrado y trazando por abajo tandas con gusto. Le faltó romper del todo al noble animal que salía de cada muletazo con la cara arriba. En conjunto notable labor y bien estructurada sin terminar de eclosionar del todo por la falta de transmisión –sosito y tecloso- pero noblote abreplaza. Todo lo que le faltó al primero lo puso Víctor Barroso en su relevante quehacer. Estocada arriba -que bien merecía la oreja-  haciéndolo todo el joven portuense. Petición, ovación con saludos.

“Enemigo” un astado –segundo- muy similar al anterior, fino de cabos y cornidelantero al que Caballero lanceó con buen gusto y personalidad. Lo mismo que en el precioso galleo por chicuelinas para llevarlo al caballo. La media de lujo y el utrero embistiendo de dulce. Manuel entendió que había que dejarlo a su aire en las tandas iniciales para construir sin molestar a su antojo. Tras las dos primeras tandas rompió la música, después de sendas series llenas de ligazón y temple ante un novillo enclasado y humillador. Buen ejemplar de La Cercada que embistió pronto y por abajo ante la suave y conjuntada muleta de Caballero. Faena elegante y muy bien ejecutada por ambos pitones por donde la expresividad y regusto se adueñaron de El Puerto. Los de pecho que abrochaban las series de pitón a rabo. Cumbres, de lienzo. Lástima que los pinchazos estropearon la preciosa obra. Ovación con saludos.

“Alcohólico” tercero, uno más hecho que los otros y de más cuajo. A este, Román le dibujó el toreo a la verónica ganando terreno. Cada lance un precioso y preciso capotazo. Buen saludo que caló hondo en la parroquia portuense. Saludaron tras buenos pares Javier Ambel y Perico. Antes un tercio de varas sin estridencias. Brindó a El Juli. A la postre el cordobés Román realizó una faena de llena de torería y bonitas formas. Un joven que entendió la clase de su oponente para pasajear por ambos con estética y mucho empaque. Hubo ligazón y desmayó en series en carrusel donde la exigencia y el embarque  -tras posterior trazo- cautivaban por su naturalidad y prestancia. Naturales hondos y llenos de temple y, derechazos plenos de belleza. Lástima que la espada no quiso entrar y emborronó un triunfo gordo ante uno bueno de La Cercada. Ovación con saludos

“Morisquete”, un bonito ejemplar que hizo cuarto. Este un colorado engatillado de pitones -ojinegro y bociblanco- que salió abanto y suelto. Al cuarto, Barroso le sopló una larga cambiada en el tercio -reacción fría del respetable o más sin enterarse de aquello- y un variado saludo con verónicas y chicuelinas de mucho fuste. Tras el trato inicial continuaba suelto pero una impecable lidia de José Manuel Berciano lo enceló en los engaños y en el peto. Torerísimo quite del portuense con una larga cordobesa de enjundia. Brindó a Carlos Zúñiga. Víctor apostó de primeras y se plantó de rodillas en los medios para embarcar con mucho poder y personalidad una tanda inicial que explotó por torería, mando y capacidad. El carrusel embarcando de hinojos a derechas y el genuflexo fueron cumbres. Ahí atacó el pasodoble el maestro. Un Barroso tranquilo, seguro y torero frente a uno de buena condición pero justo de poder al que había llevarlo muy cosido y sin tirones, algo que hizo a las mil maravillas. Víctor toreó a placer, variado y muy entregado firmando una labor de mucho parangón e importancia por su enorme metraje. Desplantes, ligazón, temple, de rodillas, estética, gusto y hambre de triunfar en una actitud inequívoca de querer y poder. Espadazo arriba y dos rotundas orejas ante uno enclasado pero de justa transmisión y recorrido. Faena de las marcan un antes y un después por su gran pluralidad y contenido. El epílogo de hinojos por manoletinas de señorío. Dos orejas.

“Importante” el quinto, un novillo abierto de sienes y con cuerpo de torito. Un colorado al que Caballero recibió con más eficacia que lucimiento por una embestida irregular. Se dosificó en el jaco y tras el oportuno cambio de banderillas, Manuel sin probaturas empezó a torear -exigente- a derechas. Compuso tandas de mano baja y trazo largo donde acompasó con la cintura hasta llegar muy al final. Todo ante un animal que metió la cara con prontitud y fijeza que fue perdiendo fuelle a medida que transcurrió la notable faena. El albaceteño acortó distancias y se metió en un alarde de valor entre los pitones para tirar con criterio de la corta arranca que por entonces sacaba el quinto. Faena justa y medida donde la imposición del joven suplió la poca transmisión del segundo de su lote. Estocada y oreja tras una faena de enteros.

“Alcahuete” cerró la tarde. Un novillo que pareció sacar un aire en la cara y blandear de manos. A pesar de eso, Manuel Román dibujó varias verónicas de ensueño y una media en el centro de cartel. Toreó con las yemas de los dedos. Una vara medida y cambio de tercio. Buena lidia de Javier Ambel al sexto. Brindó al respetable y comenzó abriendo los caminos. La tanda inicial fue una clara demostración de intenciones con un toreo desmayado y muy atrás. La cintura viajó al son del temple y la conjunción fue bellísima. Todo a derechas. Surgieron series milimétricas y profundas -a veces el utrero venía dormido- pero Román, sereno soltó su muñeca e impregnó el muletazo de puro almíbar. El toreo al natural fue lento, muy lento, de muñecas rotas y hondura impecable. Bordó el toreo cual un príncipe del Arte de Cuchares y puso a El Puerto en pie. Faenón de cante grande por torería y naturalidad, por temple y belleza singular, ante uno de mucha clase y entrega al que toreó a placer. La espada le robó un triunfo muy grande ante uno que mereció la vuelta al ruedo. 

 

Plaza Real del Puerto de Santa María (Cádiz).- Cuarta Temporada Veraniega . Novillos de La Cercada, bien presentados y de buen juego en general. Víctor Barroso, Manuel Caballero y Manuel Román, en el cartel. Asistencia: Un tercio de entrada.

Ficha del Festejo:

Víctor Barroso, Ovación con saludos y Dos orejas

Manuel Caballero, Ovación con saludos y Oreja

Manuel Román, Ovación con saludos y Vuelta al ruedo

Cuadrillas: Javier Ambel y Perico saludaron en el tercero. José Manuel Berciano lidió ejemplarmente al cuarto.

Fotos: Héctor Rey

 

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