ARANJUEZ

Puerta grande para Roca Rey y Ginés Marín en un buen encierro de El Freixo en Aranjuez

Toros de El Freixo para Juan Ortega, Roca Rey y Ginés Marín.
domingo, 2 de junio de 2024 · 18:32

 

 

En una tarde calurosa y vibrante, la Bicentenaria plaza de toros del Real Sitio y Villa de Aranjuez acogió la esperada corrida de la feria de San Fernando 2024. Con una temperatura de 30 grados a la sombra, los tendidos repletos y los toreros Juan Ortega, Andrés Roca Rey y Ginés Marín lidiaron con los toros de El Freixo en una jornada que combinó maestría, emoción y momentos inolvidables. La presencia de figuras destacadas y la actuación sorpresa de Vicente Ruiz "El Soro" con su trompeta añadieron un toque especial a una tarde que quedará grabada en la memoria de los aficionados.

El primero de la tarde fue para Juan Ortega, un toro de nombre "Aparejo", con un peso de 535 kilos y capa negra, del primer estado de la ganadería de El Freixo del Juli. Ortega inició su labor con un saludo capotero que dejó huella. Con un toreo a la verónica lleno de empaque y muy sevillano, remató la serie con una media verónica que levantó los "olés" de los aficionados presentes.

Ya con la muleta, Juan Ortega comenzó la faena por abajo, hilvanando derechazos muy profundos que dejaron ver las virtudes del astado por el pitón derecho. La calidad del toro se hizo evidente, y el diestro supo aprovecharla toreando despacio, con gran temple y dominio. La faena se adornó con molinetes que añadieron belleza y emoción, capturando la atención del público. Ortega, disfrutando de cada pase, se mostró en un gran momento artístico, demostrando por qué es uno de los toreros más esperados para la próxima cita en Madrid el 8 de junio, donde lidiará con los astados de Román Sorando. Esta actuación en Aranjuez no solo reafirma su buen momento, sino que también eleva la expectación para su próxima actuación en Las Ventas. Oreja, ovación en el arrastre al toro.

El segundo de la tarde fue para Andrés Roca Rey, un toro de nombre "Cortesano", de capa Colorado y un peso de 545 kilos. Roca Rey saludó al astado con un capoteo breve, que dejó a los aficionados con ganas de más. Sin embargo, el peruano lo solventó rápidamente, tras colocar al animal, y realizó un quite por chicuelinas y medias verónicas, cerrando el tercio con gran estilo.

Al tomar la muleta, justo antes de dar el primer pase, sonó una trompeta desde el tendido 1. La plaza guardó silencio y miró atentamente, descubriendo que Vicente Ruiz "El Soro" estaba tocando unos acordes con su trompeta, añadiendo un momento especial antes del inicio de la faena de Roca Rey.

El diestro comenzó su labor con tandas por el pitón derecho, mostrando su gran dimensión como torero. Los pases profundos y bien ligados arrancaron los "olés" y la música en el coso de Aranjuez. Intentó probar por el pitón izquierdo, pero el animal se revolvía constantemente, impidiéndole el lucimiento. Persistente y enfocado, Roca Rey volvió al pitón derecho, sacando todo lo que el toro tenía para ofrecer. Con una media estocada certera, el toro cayó rápidamente. Silencio.

El tercer toro de la tarde fue para Ginés Marín, un ejemplar negro mulato de 531 kilos, de nombre "Rebujino". Desde el inicio, el animal mostró debilidad, lo que dificultó el lucimiento del torero durante la lidia.

A pesar de ello, Marín comenzó su faena de muleta de rodillas en el centro del ruedo, arrancando "uy" de la afición. Con la muleta, el torero demostró tesón y técnica, intentando buscarle las vueltas al toro. Tras varios intentos por ambos pitones, consiguió finalmente lidiar por el pitón izquierdo y derecho logrando varias tandas profundas que fueron del agrado del respetable. Para cerrar su actuación, Ginés Marín optó por unas manoletinas, mientras la música todavía resonaba en la plaza. Con un espadazo certero, el toro cayó, y al grito de "¡torero!" el público pidió las orejas, reconociendo la entrega y el arte del torero. Dos orejas.

La tarde quedó en manos de Juan Ortega con su segundo toro, un ejemplar negro de nombre Enemigo, que pesaba 542 kilos. El sevillano, decidido a no conformarse con una única oreja, volvió a recibir al animal con verónicas de puro estilo sevillano, arrancando aplausos del público.

Antes de comenzar con la muleta, Vicente Ruiz "El Soro" volvió a sorprender tocando su trompeta desde el tendido, añadiendo un toque especial al momento. Con la muleta en mano, Juan Ortega se lució toreando por ambos pitones, sintiéndose torero y dándole al animal el espacio necesario para ligar tandas llenas de empaque y torería. La música no dejó de sonar en toda la faena, acompañando cada pase. Juan Ortega cerró su actuación con una tanda de molinetes, terminando con un natural por la mano izquierda que arrancó los "olés" de la afición. Espadazo a la segunda. Leve petición de oreja que el presidente no cree suficiente para dar la oreja. Ovación. Palmas en el arrastre al toro.

El quinto de la tarde, de nombre "Pajarito", con 528 kilos y capa negro mulato, fue para el peruano Andrés Roca Rey, quien buscaba resarcirse tras su primer toro. Su saludo capotero fue escueto, pero en el quite, después de picar al animal, lo remendó con unas verónicas bien ejecutadas.

Inició la faena de muleta por el pitón derecho, ligando muletazo tras muletazo y culminando con un pase de pecho que ya calentó al respetable. En algunas tandas, se le vio un poco despegado del toro, sin arrimarse del todo, pero siguió por el otro pitón, disfrutando y aprovechando las cualidades de este quinto de la tarde. El toro de El Freixo, que ha demostrado gran calidad, permitió a Roca Rey lucirse en una faena que fue ganando en intensidad. Con un espadazo certero, el peruano cerró su actuación, dejando un buen sabor de boca y consolidando una tarde de gran dimensión para la ganadería. Dos orejas. Palmas en el arrastre al toro.

El último de la tarde en Aranjuez, de nombre "Catauvas", con 531 kilos, fue para Ginés Marín. El toro salió con brío, y Marín lo saludó con un capoteo lucido, completando el quite con unas chicuelinas muy ajustadas, rematadas con una larga que arrancó los aplausos del público. El segundo subalterno de Marín se desmonteró tras una destacada actuación en banderillas, lo que aumentó la expectación entre los asistentes. Tras una brega notable y el aplauso de la gente, Marín comenzó su faena con la muleta, colocando al toro con precisión.

La música comenzó a sonar, y Marín, toreando por la mano izquierda con el estaquillador a la derecha, se gustó en cada pase, mostrando detalles de un torero de gran dimensión. Los naturales fueron profundos y llenos de torería, evidenciando su gran calidad y su deseo de triunfar. Ginés Marín no defraudó, dejando una última faena marcada por la entrega y el arte, cerrando así una tarde memorable en la Bicentenaria plaza de toros del Real Sitio y Villa de Aranjuez. Oreja. Palmas al toro en el arrastre

 

Plaza de toros de Aranjuez (Madrid).- Corrida de Toros de El Freixo para Juan Ortega, Roca Rey y Ginés Marín. Lleno.

Ficha del festejo:

Juan Ortega, oreja y ovación

Roca Rey, silencio y dos orejas

Ginés Marín, dos orejas y oreja

Fotos: Chema Urueña