La indudable heroicidad de Emilio de Justo ante la nula exigencia de Madrid
El de Torrejoncillo salió de enfermería tras ser prendido por el primero, cuajando una enorme faena al cierra plaza salvo por el mal uso de la espada, lo cual le debió privar de la segunda oreja, pero Madrid, con la presidencia como cómplice plegaron dando una puerta grande muy barata.
Cinco toros de Victoriano del Río y uno de El Cortés, de impecable presentación pero deslucido juego. Tomás Rufo se llevó el lote con más posibilidades en un petardo del de Pepino, al que no se le pasó ni media por parte del sector crítico. Borja Jiménez estuvo más que digno en otra grande del de Espartinas en donde la espalda le privó de tocar pelo. Emilio fue cogido en el primero, yéndose a enfermería y luego salió para estoquear el sexto, en una heroica y cumbre faena. La espada se le fue atrás y baja, y si Madrid, fuese la de toda la vida, se le hubiera dado una oreja de ley al extremeño, pero la presidencia plegó ante las ganas de puerta grande de los ocasionales y se le concedió los dos trofeos al matador, no exentos de crítica y polémica.
1. Pudoroso. Serio de cara el primero de Victorino del Río aunque algo justito de cuerpo, de capa negra y 570 kg. Emilio de Justo le recibió sin probaturas, con ocho chicuelinas desde los adentros hasta los medios que adornó a una preciosa media para levantar los primeros olés de la tarde. Inspirado el de Torrejoncillo, que colocó al toro mediante chicuelinas al paso y una larga. Dos puyazos toma el Victoriano, medidos y en buen lugar. El animal se emplea en los inicios para luego dormirse y marcharse. Precioso quite de Borja Jiménez por delantales y una media en pleno centro del ruedo que hizo rugir a Madrid.
Elegante Emilio, de verde y oro, inicia su faena andando al toro con dos pases genuflexos y una bonita trinchera. En el centro del ruedo iba a plantear su faena el extremeño, cuando en el primer pase el toro le prende del pecho y las costillas, dejando visiblemente herido a Emilio, el cual se lo llevan en volandas a enfermería. Borja Jiménez coge los trastos y se limita a machetear para entrar a matar, dejando una media efectiva en lo alto. Silencio.
2. Carterista. Se corre turno y salta al ruedo Carterista, toro reseñado en tercer lugar al que Tomás Rufo lidiará, convirtiendo la tarde de hoy en un improvisado mano a mano. Precioso el de Victoriano, negro listón salpicado, el de Pepino salió de capa por verónicas, en donde el astado apenas humilla ni se presta para el lucimiento del matador. Primer puyazo del toro, muy trasero en donde el animal empuja con la cara abajo y riñones durante un rato largo, luego Rufo le coloca mediante tres delantales, de preciosa armonía, lentitud y clase, para adornarse con una larga en donde deja perfectamente puesto al toro, que vuelve a apretar en un puyazo que si que cayó arriba. Destacó en banderillas Fernando Sánchez con un gran par.
Brinda Rufo al respetable madrileño, el cual, como en tardes de expectación como estás, tiene ese "run run" tan de Madrid. En el tercio inicia su obra, a rodilla genuflexa, alternando entre derechazos largos y de pecho, los cuales sirven para que la monumental entone sus particulares "bieeen". En los medios da distancia al astado para ponerse con la diestra, dos tandas por ahí, lleno de altibajos, con algún muletazo bueno, ajustado y largo y otros tantos muy por fuera y al hilo. En la mano que da el dinero Madrid condenó, condenó el toreo perfilero de Rufo, el abuso del pico y los retorcimientos innecesarios y feos, cuando el toreo es naturalidad pura y, las dos tandas por el izquierdo del de Pepino fueron de todo menos naturales, Madrid condenó y con ello la faena se vino abajo. El bajonazo final terminó por dictar sentencia. Silencio para Tomás Rufo y palmas para el toro en el arrastre.
3. Bocinero . Turno para Borja Jiménez, el cual se mide a un toro negro de buen cuerpo y cara al que recibe por verónicas de rodilla genuflexa, tres de ese palo, de buen recorrido hasta que el animal le desarma. Tras eso el de Espartinas se recompone y en los medios le abrocha un generoso ramillete de verónicas que remata a una monumental media en pleno centro del ruedo, para arrancarse la camisa. Dos puyazos toma el toro, en donde se emplea y empuja de verdad, poniendo en serios aprietos al picador, al que se le partió la vara y no pudo evitar que el astado le cogiera los pechos al caballo, el cual, aguantó la pelea, no sin la ayuda de los monosabios, los cuales fueron reprendidos, con razón, por el 7, encarándose estos mismos con el tendido.
Enorme el gesto de Borja Jiménez, el cual brinda su toro a la enfermería, en donde están atendiendo a Emilio de Justo, tras eso, y con una ovación cerrada y unánime, se marcha a los medios para llamar al toro, a pies juntos, tres pases por atrás, de infarto, donde no cabía ni un milímetro entre toro y torero, dos de pecho y un natural de bandera mirando al tendido. Derechazos desde los medios, de mucho acople, siempre bien colocado y corriéndole la mano al bueno de Victoriano, el cual tenía mecha y emoción. A más la faena, apretando muchísimo Borja al toro, el cual responde por abajo y yéndose largo. Al natural bajó la nota el de Victoriano, mucho más parado y a medio embestir, Borja fue tirando de él, de uno en uno y con el pecho siempre por delante, tragando miradas y parones para lograr cuajar una buena tanda. Finalizó con un arrimón en toda regla, arreó el más que su adversario y, dejándose llegar los pitones del astado a los muslos, le cuajó una infartante tanda de derechazos para irse a por la espada con una oreja medio cortada. Epílogo de ayudados por alto y un buen cambio de mano. Aviso previo a entrar a matar. Pinchazo y espadazo ligeramente caído. Ovación con saludos para Borja Jiménez.
4. Bochornoso. Ensillado y feote de cara el cuarto de la tarde, el cual debiera haberse lidiado en sexto lugar. Tomás Rufo optó por una lidia en favor del toro, sin alardes de capa, limitándose a sacarse al animal hasta los medios. Coloca de largo al toro, el cual toma dos puyazos donde aprieta en los inicios para luego dormirse en el peto. Se le castigó bastante al animal.
Brinda Tomás Rufo a Florito, mítico mayoral de la plaza y que recientemente anuncio su jubilación tras terminar la temporada. Pronto y en la mano fue el de Pepino, el cual inicio rápidamente con una tanda por la diestra, de nuevo sin entenderse con Madrid, el cual le recriminó la colocación en más de una ocasión. No mejoró la cosa durante toda la lidia, kilómetros entre toro y torero y un abuso del pico descarado, no perdonó de nuevo Madrid y ni si quiera los ocasionales se animaron con algún "olé" como en anterior toro. Completamente superado y eclipsado Rufo, que en estos momentos y, pese a las enormes cualidades que se sabe que tiene, no es ni la sombra de lo que prometía ser en sus dos primeros años de alternativa, donde logró a enamorar a esta plaza que hoy no le perdona una. La faena, vacía de contenido y el toro, con sus posibilidades y clase aunque sin ser algo del otro mundo, aburrido. Pinchazo y tres cuartos de espada caída y atravesada. Silencio con algún pito para Tomás Rufo.
5. Soleares. Quinto de la tarde, con el hierro de Toros de Cortes, lo cual es hermano de Victoriano, le saluda Borja Jiménez con capotazos de probatura hasta los medios. Dos picotazos toma el toro, en donde apenas aprieta y se sale en cuanto puede, perdiendo las manos la primera vez y completamente desatendido en la segunda
Inicio clásico de Borja, el cual brindó al respetable madrileño, dos trincheras de cartel, dos de pecho y un preciso cambio de mano. Noble y con fijeza fue el de El Cortés, toro muletero con el que Borja Jiménez se fajó en los inicios con la derecha, en muletazos de buen recorrido pero faltando algo de ajuste, destacaron siempre los de pecho, hasta el rabo y de cartel. Tras esas dos tandas iniciales el de Espartinas basó el resto de la faena por el izquierdo, dando largas tandas en donde pudo correr bien la mano pero la falta de transmisión del toro hizo que no cogiera vuelos su obra. Finalizó, ya con el toro muy a menos, montándose encima de él, en dos arrimones por ambos pitones, de mucho valor pero escaso eco. Espadazo algo trasero y tendido. Ovación con saludos para Borja Jiménez.
6. Diamante . Ovación monumental para Emilio de Justo, recién salido de enfermería, previo a la salida del cierra plaza, un precioso y serio toro. De hinojos en el tercio le recibió el de Torrejoncillo, con un precioso farol para luego soltarle cinco inmensas verónicas en un palmo de terreno, poniendo boca abajo a la plaza, se adornó con un remate a una mano que terminó por poner a Madrid en pie. Chicuelinas al paso para colocar al de Victoriano, de nuevo muy vitoreadas por unos tendidos que estaban completamente volcados con el extremeño, buenos dos puyazos toma el animal, con la cara abajo y empujando en los inicios.
En pie recibió el brindis Madrid que le regaló Emilio de Justo, conmovedor con uno de sus toreros predilectos. En los medios, con la derecha y sin la ayuda llama al toro Emilio, cumbre el de Torrejoncillo, cuatro naturales con la diestra largos para rematar con una trinchera hilada a uno de pecho, Madrid en pie ante la torería y valor de Emilio. Una más por ese pelo, de nuevo los naturales diestros cumbres, metiéndose la embestida del Victoriano por detrás de la cintura, sigue de ese palo, en una improvisación inspiradísima continúa adornando la tanda con un molinete, de pecho, molinete invertido y de pecho que pusieron boca abajo la monumental. Cierra su obra con una por el izquierdo, el toro con clase y haciendo el avión y de Justo cumbre con la muleta puesta en el hocico y tirando de él. Epílogo por naturales a pies juntos, de nuevo cumbres. Espadazo trasero y caído pero que deja rodado al toro, poniendo en un gran compromiso al presidente ya que más dos orejas se iban a pedir. Concede la primera muy pronto y la segunda se pide en mayoría y con fuerza, plegando el presidente ante la petición, siendo muy criticada por el sector duro de Madrid, al grito de "fuera del palco". Dos orejas para Emilio de Justo y ovación en el arrastre para el toro.
FICHA:
Plaza de toros de Las Ventas (Madrid).- Segunda de la Feria de Otoño. Toros de Victoriano del Río para Emilio de Justo, Borja Jiménez y Tomás Rufo. Entrada: Plaza llena.
Emilio de Justo, Silencio y Dos orejas;
Borja Jiménez, Ovación con saludos y Ovación con saludos;
Tomás Rufo, Silencio y Silencio;
Incidencias: Cuando Emilio iniciaba su faena de muleta, en el primer pase, el toro le prenda feamente cogiéndole por el pecho y la zona de las costillas, yéndose en volandas a enfermería, visiblemente herido. Se corre turno y lidiará en segundo lugar Tomas Rufo, convirtiendo la tarde de hoy en un improvisado mano a mano.
FOTOGALERÍA CHEMA URUEÑA
Sorteo:
Ya han sido sorteados y enchiquerados cinco toros de Victoriano del Río y uno de Toros de Cortés para la segunda cita de la Feria de Otoño. Esta tarde, en en la Plaza de Toros de Las Ventas, a las 18h., serán lidiados por Emilio de Justo, Borja Jiménez y Tomás Rufo.
FOTOGALERÍA DE LOS TOROS