Un buen encierro de Lagunajanda se marcha con las orejas puestas
Al menos cinco toros con opciones, segundo, tercero y quinto de triunfo gordo. El confirmante Peñaranda dio los mejores pasajes de la tarde con el cierra plaza dando una vuelta al ruedo
Seis toros de Lagunajanda, de dispar presentación pero de gran juego, la mayoría de mucha nobleza y recorrido en la muleta, casi ninguno apretó de verdad en varas. Manuel Escribano no pasó de voluntarioso con su lote, sorteó un gran segundo, el cual mereció más. Joselito Adame apenas dijo nada con su lote, muy mecánico y rápido, no sé logró entender con el buen tercero, el cual le desbordó. El confirmante Alejandro Peñaranda dejó los muletazos de más peso con el cierra plaza, el cual, casualmente fue de los que menos opciones tenían, aún así logró cuajar dos buenas tandas de derechazos, la estocada fue defectuosa y por tanto, la oreja que se le pidió exagerada, vuelta al ruedo a su compromiso y actitud.
1. Vinatero. Castaño bragado meano y axiblanco fue el primero de la tarde, de buen cuerpo pero faltándole algo de cara. Humilló bastante en el recibo de capa, por verónicas, que el confirmante Alejandro Chicharro le recetó. Picó bien Pedro Pío García en dos puyazos que cayeron en la yema donde el de Lagunajanda se dejó pegar.
Tras la ceremonia de confirmación, en la que Manuel Escribano actuó de padrino y Adame de testigo, Alejandro Peñaranda brinda su toro a Madrid. Desde el tercio le anda al toro el conquense por derechazos y pases de pecho, ya en los medios se pone con la derecha ante el astifino animal, el cual tenía mucha clase por ese pitón, dejó Chicharro algún buen muletazo, sobre todo en la primera tanda, en la que le dio espacio y aire al toro, tras eso se fue montando encima y el animal protestando, final por arrimones de poca emoción, epílogo por bernardinas sin estoque. Media tendida en lo alto, cinco descabellos. Silencio tras aviso para Alejandro Peñaranda.
2. Triguero. Por verónicas y una media recibió Manuel Escribano al segundo de la tarde, todo un tío de toro, muy serio de cara. Dos puyazos traseros recibió el toro, en el primero derribó al picador -por agarrarse mal- que no al caballo, gracias a la magnífica labor de los monosabios. Tres pares de banderillas puso Escribano, los tres a toro pasado, cosa que le recriminó bastante una parte del sector venteño.
Inicia el sevillano su obra con pases por arriba y un par de trincheras que deslucieron ya que el animal perdió las manos, en los medios se fue a la diestra, muy noble el animal y con recorrido, le cuaja una buena tanda Escribano por ahí, de muleta baja, quizá faltó algo más de temple y más quietud en los pases. Por el izquierdo también es bueno el animal, Manuel le da dos tandas muy largas de naturales, con algún muletazo suelto muy buenos pero dando la sensación de estar muy acelerado. Otra más por el derecho donde el toro acaba aburrido, amagando con irse a tablas. Epílogo por naturales y trincheras en donde el de Lagunajanda vuelve a humillar y embestir con mucho recorrido. Sartenazo y espadazo entero. Silencio tras aviso para Manuel Escribano y ovación en el arrastre para el toro.
3. Papelero. Algo anovillado y justito de cara el melocotón que hizo de tercero, le saludó Joselito Adame por verónicas donde el animal obedeció bien. No sé picó el animal en los dos entradas reglamentarias, en las que el picador, a orden del matador mejicano, marcó la puya y la levantó enseguida, fue obligado, con muy buen criterio por parte del presidente, a ponerle una tercera vez.
Brinda a Madrid Joselito Adame que le recibe con algún que otro "viva México" por parte de sus paisanos, tras eso se saca al colorado a los medios para iniciar el trasteo por el derecho, faltó temple y mando en la muleta de Adame, ante un toro que fue yendo de menos a más durante la lidia, sobre todo por el pitón derecho, en donde terminó desbordando al matador. La faena de Adame no cogió alturas, ni para bien ni para mal, como si no dijera nada, todo artificial y rápido, faltando pellizco, faltando lo importante, que es llegar a los tendidos. Mató recibiendo en primera instancia, en donde pinchó, luego hizo la suerte habitual, pinchando una vez y dejando una media caída. Silencio para Joselito Adame y palmas en el arrastre para el toro.
4. Vengador. Fiel a su esencia Manuel Escribano se fue a puerta gayola para recibir al cuarto, a unos cinco metros de la segunda línea de picar se puso de rodillas Escribano para, en los medios, darle una limpísima larga cambiada, se levantó inmediatamente y le veroniqueó con gusto hasta que el animal se fue suelto. Manso declarado el toro que huyó despavorido en las cuatro entradas al caballo que tuvo. Tercio de banderillas protagonizado por Escribano, el primer par de nuevo a toro pasado, los otros dos al violín con un quiebro previo, lo que requiere dejarse pasar el toro, en el tercero expuso una barbaridad dejándose llegar al animal mientras estaba sentado en tablas. Recibió una ovación.
Brinda a Madrid Escribano y en los medios llama al toro, dos pases por atrás, dos de pecho, un trinchera y un natural. De mejor embroque que final el mansito cuarto, Escribano trazó su obra intentando que no se marchara a tablas el animal, haciendo una labor costosa pero con la que logró arañar buenos muletazos, sobre todo por la diestra, en los primeros compases de la faena. Tras las tres primeras tandas el toro empezó a pasar sin ninguna gracia ni nobleza, amenazando siempre con rajarse. Alargó de mas la faena el sevillano, sobrándole, al menos, las dos últimas tandas. Estoconazo un pelo trasero pero efectivo. Palmas para Escribano.
5. Sifuera. Bien de pitones y armónico de cuerpo el quinto de la tarde, le veroniqueó Joselito Adame con más prisas que gusto. Benedicto Cedillo se encargó de la carnicería del día, tres puyazos malos no, horribles, dos en la paletilla, otro trasero. Se fue el picador al galope a la puerta del cinco para evitar la bronca del siete, que aún así se llevó.
Ayudados por alto de inicio, luego el mejicano se saca al toro a los medios para ponerse con la diestra, de nuevo todo muy acelerado, faltando temple y mando. El de Lagunajanda, pese a la masacre en varas, tuvo sus opciones, con transmisión en la embestida y yéndose largo, de un claro pitón derecho para dejar diez buenos muletazos, no lo vio Adame que todo pase que daba acababa en enganchón, sin bajarle la mano. Tras varias tandas y viendo el poco calado que tenía en los tendidos se marchó a por la espada. Estoconazo contrario en lo alto. Silencio tras aviso para Joselito Adame.
6. Navajero. Ovacionado de salida el sexto de la tarde, con dos velas de pitones y muy largo de cuerpo. Salió muy suelto el animal y le paró con mucho oficio Alejandro Peñaranda. Cristián Romero, para seguir con la costumbre, puso la primera puya en la paletilla y la segunda trasera, yéndose con una bronca.
Peñaranda ando al toro hasta los medios mediante pases con la rodilla genuflexa, en donde hubo un par de buenos muletazos, luego le dio distancia al astado para iniciar con la derecha, mucha voluntad y ganas del confirmante ante el toro con menos opción de la tarde, aún así estuvo muy firme, logrando arañar buenos pasajes con la diestra. Al natural imposible lucirse por la embestida a media altura y sin transmisión del animal. Al final de la faena logró adaptarse a las características de su rival y dio los dos mejores tandas de la tarde, a base de derechazos, sin bajarle la mano del todo, por la condición del animal, pero logrando dar pases muy ligados y de buen trazo. Espadazo un pelín bajo y atravesado pero muy efectivo. Petición de oreja minoritaria. Vuelta al ruedo para Alejandro Peñaranda y palmas en el arrastre.
FOTOGALERÍA - MURIEL FEINER
FICHA:
Plaza de toros de Las Ventas (Madrid).- Vigésimo tercera de la Feria San Isidro. Corrida de Toros de Lagunajanda para Manuel Escribano, Joselito Adame y Alejandro Peñaranda. Entrada: Tres cuartos de plaza
Manuel Escribano, Silencio tras aviso y Palmas;
Joselito Adame, Silencio y Silencio tras aviso;
Alejandro Peñaranda, Silencio tras aviso y Vuelta al ruedo;