OTROS FESTEJOS

El Herrumblar, como lienzo, el rejón como pincel: Rocamora pinta emociones, Donat esculpe pasiones

Toros de Palancares para José Rocamora y Pablo Donat
domingo, 10 de agosto de 2025 · 21:10

En la plaza de El Herrumblar, donde el eco del toreo a caballo resuena con solemnidad, se lidió el primero de la ganadería de Palancares, un toro de seria presencia, aquerenciado y agarrado al piso, que exigía firmeza, temple y conocimiento.

Lo recibió José Rocamora con “Pitón”, dejando un rejón de castigo en lo alto, ejecutado con precisión y clasicismo. Ya en banderillas, con “Olé”, se vivieron los momentos más hondos de la faena: lidia de poder a poder, con el caballo metido en la cara del toro, sin concesiones, en una labor de entrega absoluta. Cada pasaje fue una lección de doma y torería, destacando la expresión del caballo, que guiñaba las orejas como si entendiera el rito. Con “JB”, Rocamora colocó dos banderillas sin cabezada, de gran mérito técnico y estética sobria. El público de El Herrumblar, sensible al toreo puro, respondió con calurosa ovación.

Cerró la faena con “Gitano”, dejando dos banderillas cortas y un teléfono de gran expresión, rubricando una obra de corte clásico. Con la hoja de acero, dejó dos pinchazos, siendo el segundo profundo y certero. Oreja para José Rocamora, que ofreció una faena de clasicismo ecuestre, donde la pureza, la medida y el respeto al toro fueron los pilares de su actuación.

Al segundo de la tarde lo recibió Pablo Donat con “Grenho”, dejando dos rejones de castigo en el sitio, ejecutados con corrección y firmeza. El toro, de Palancares, mostró desde el inicio una embestida exigente, cruzada y adelantada a los cites, lo que obligó al rejoneador a tirar de oficio y temple. Con “Haxixe”, caballo entregado y expresivo, colocó cuatro banderillas desde las afueras a los medios, siempre en la cara del toro, con orejas guiñadas en cada encuentro, como si el caballo también toreara con el alma. La lidia fue de ajuste y riesgo, ante un astado que no regalaba nada.

Finalizó con “Mestizo”, dejando dos buenas banderillas cortas, de ejecución sobria y medida. Sin embargo, la faena se emborronó con los aceros: varios pinchazos y un rejón algo contrario restaron redondez al conjunto. Oreja para Pablo Donat, por una faena de entrega, expresión y mérito, ante un toro que exigía torero y caballo en plena conexión.

Al tercero de la tarde, José Rocamora lo recibió a lomos de “Núncio”, dejando buenos rejones de castigo a un toro de Palancares que acusaba muchos kilos y mostraba querencias marcadas hacia toriles. Animal complicado, que pedía torero con cabeza y caballo con temple. Con “Banderín”, caballo elegante y de gran expresión, Rocamora dejó cuatro banderillas muy expresivas, llevándole con pulso y medida, siempre desde la verdad, sin alardes ni efectismos. Todo se hizo desde el clasicismo, con pureza, en una faena sobria que respetó los cánones del toreo a caballo y la liturgia del rejoneo.

Cerró con “Gitano”, con el que pinchó en una ocasión antes de dejar un rejonazo de efecto fulminante, que hizo rodar al toro sin puntilla. Dos orejas para José Rocamora, por una faena de torería a caballo, donde el respeto, la elegancia y la verdad fueron los pilares de una actuación que honró el rejoneo clásico.

El cuarto y último de Palancares fue, sin duda, el más exigente del festejo: aquerenciado, con querencia de fuga y mucho peligro, un toro que pedía torero con facultades y valor. Pablo Donat se echó encima de él con “Manoletina”, dejando rejones de castigo de mérito, en una entrada de poder y decisión. Con “Haxixe”, tuvo que tirar de facultades lidiadoras, darle todas las ventajas y clavar en la cara, en una labor de ajuste milimétrico y verdad sin adornos. El toro se anticipaba, y cada encuentro fue una prueba técnica, resuelta con torería y temple.

Finalizó con “Mestizo”, dejando dos banderillas cortas importantes, de ejecución sobria y eficaz. Con el rejón de muerte, dejó un pinchazo y luego un rejonazo en el sitio, seguido de un certero golpe de descabello. Dos orejas para Pablo Donat, por una faena de entrega, técnica y verdad, ante un toro que exigía todo y al que el rejoneador le dio más aún.

Ficha:

El Herrumblar (Cuenca) .- Corrida de Rejones con toros de  Palancares : De buena presencia y complicado juego.

Entrada : Dos tercios de plaza

José Rocamora : Oreja y Dos orejas.
Pablo Donat : Oreja y Dos orejas.