FERIA TOROS Y SALSA 2025

Ser o no ser

El coso de Dax despidió su temporada con un mano a mano de altura entre Daniel Luque y Clemente, que brindaron una tarde vibrante ante una notable corrida de Santiago Domecq
domingo, 14 de septiembre de 2025 · 14:27

 

El torero no sólo pone en juego su vida cada tarde pero también su destino, el ser o no ser. En el caso de Clemente, esta tarde, en mano a mano con Daniel Luque, era un tremendo desafío, esperado por la afición francesa, una apuesta por el futuro pero cuyo desenlace obviamente era imprevisible. El torero de Burdeos ha demostrado que habrá que contar con él, que no le teme a las figuras y ha vuelto a conquistar a su gente. Ante un gran toro de Santiago Domecq, en una faena plagada de momentos de inspiración, de una entrega total, que inició hincándose de rodillas para recibirlo. No hubo pausas, el ritmo fue trepidante y el torero hizo vibrar a la plaza con circulares por la espalda interminables, intercalándolos con pases de las flores con mucho regusto. Faena larga, vibrante, de una tal comunión entre ambos que provocó una enorme petición de indulto. El presidente no la atendió y el torero cobró un espadazo,  cortando las dos orejas y el rabo, algo realmente excepcional y que significa sin duda en la carrera del francés un antes y un después. Al sexto de la tarde, liberado de todas las presiones que pudo tener, lo toreó con un regusto y un temple mayestáticos que auguran un toreo grande y del que disfrutará pronto toda la afición del toro. La petición no fue suficiente, la espada quizás cayera al baja, pero la hondura de su toreo ha dejado huella. También pudo tocar pelo en su primero, un toro algo insulso de Santiago Domecq con el que no anduvo certero con los aceros.

Daniel Luque estuvo extraordinario en el tercer toro de la tarde. Pocos toreros habrían podido sacarle lo que consiguió el torero de Gerena. Desde su toreo de capote, en el que el astado se mostraba reticente, le fué enseñando a embestir, creyó en él y poco a poco lo metió en vereda. Un verdadero diálogo, que demuestra que torear no es un nunca repetitivo, que cada toro tiene su lidia, sus tiempos, que se trata de un intercambio en el que los dos han de escucharse.

Extraordinario inicio de Luque, estático, de un desparpajo rezumando torería. El toro no llegaba al final, pero no importaba, Daniel, en la plenitud de su toreo, subyugó al toro y a la plaza con su temple. Enorme, tanto que incluso le concedieron una vuelta al ruedo póstuma a un toro que no la mereció. Ver a este torero hoy en día es un regocijo cada tarde y una lección de toreo, del mejor toreo.

Sus otros dos toros tampoco fueron buenos, el quinto, endeble, embestía sin la mínima transmisión y la primero, con su poder fuera de lo común, lo domeñó para cortarle una merecida oreja.

El público salió encandilado de la plaza tras haber visto a un torero en la cumbre, probablemente el rey del toreo en Francia, y a un torero de la tierra que ya no solo es una apuesta, es el futuro del toreo en este país.

FICHA:

Dax (Francia).- Segunda de la Feria de Toros y Salsa. Corrida de Toros de Santiago Domecq para Daniel Luque y Clemente, mano a mano. Entrada: Plaza llena

Daniel Luque, Oreja, Dos orejas y Palmas

Clemente, Silencio, dos orejas y rabo y palmas;

 

FOTOGALERÍA - WILLIAM LUCAS

 

 

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