MANUEL VIERA

Morante, con televisión y sin televisión

Así, resulta contradictorio el deseo de Morante de torear en la Maestranza el Domingo de Resurrección, dos tardes más en el ciclo continuado y una cuarta por San Miguel y no dejar que sus actuaciones sean televisadas
miércoles, 30 de enero de 2019 06:02
miércoles, 30 de enero de 2019 06:02

A medio camino entre la definición y el mormullo transcurre los prolegómenos de un ciclo tan esperado como enredado, a veces, en su elaboración. La aparente falta de noticias en la conformación de la Feria de Abril empieza a dar como resultado la acostumbrada telaraña de rumores que después se traducen en alguna que otra decepción. Además, como siempre, y no es nada nuevo, algunas exigencias con planteamientos rigurosos, a modo de decisivas peticiones a la empresa, traen como consecuencia el atasco en las negociaciones y el necesario avance en la estructura de un ciclo de compleja confección.

Así, resulta contradictorio el deseo de Morante de torear en la Maestranza el Domingo de Resurrección, dos tardes más en el ciclo continuado y una cuarta por San Miguel y no dejar que sus actuaciones sean televisadas. Lo real en lo imposible. Y es que el diestro cigarrero le complica, cada vez más, las cosas a las empresas con su actitud y demandas. Conducta, quizá para algunos de parecido chocante, que pone en práctica con frecuencia. Antes fue la petición de rebaje de la pendiente del ruedo de la Maestranza, o la de pintar de blanco la última fila del tableado del ruedo de la plaza de toros de Utrera. Apariencia de no sé qué obsesión o, tal vez, arrogantes imposiciones que derivan de su acusada personalidad.

El caso es que al torero cigarrero no le gusta la forma de locutar las corridas de toros que emplean los actuales comentaristas de televisión. Lo ha declarado sin tapujos. Quiere más silencios mientras el toro embiste y el torero torea. Los toros pertenecen a la mística, ha dicho, y por tanto sobran comentarios. Algo difícil de conseguir, debido a intereses perseguidos por empresa y plataforma televisiva, que obstaculiza el camino deseado.

Sin embargo, se hace necesario buscar cuál es el equilibrio estable y rentable para todas las partes. Acabar con polémicas repletas de contrariedades. Encontrar la realidad en ese espacio que pueblan los mitos que tienen la capacidad para convertir lo que hacen en el ruedo en algo tan particular como diferente. Y que buscan dar satisfacción al alma y a los sentimientos a través de esa sedación de emociones que es la obra dicha y hecha en la plaza. Con televisión o sin televisión.

 

38
30
7%
Satisfacción
0%
Esperanza
60%
Bronca
3%
Tristeza
7%
Incertidumbre
21%
Indiferencia

Comentarios

Otras Noticias