RICARDO DÍAZ.MANRESA

Madrid: Callejón gran tapón

domingo, 2 de junio de 2024 · 09:59

Lo nunca visto en San Isidro son los No Hay Billetes con carteles flojos o regulares, sin uno rematado, todos los nombres muy repartidos, todos con algún aliciente salvo cuatro o cinco carteles manifiestamente mejorables, carteles hechos para pagar bien  a uno, medio bien a otro y al tercero, la merienda. Todo muy pensado y muy equilibrado.

He preguntado a mucha gente por este fenómeno y me dicen cuarenta causas: mucha publicidad (como nunca), buen funcionamiento de las redes sociales, facilidad para adquirir entradas por internet y similares, anuncio de los carteles con muchísimo tiempo desde el 1 de febrero, atracción a la juventud con numerosas oportunidades de copas en los bares de la misma plaza, reacción ante la política del PSOE de perseguir los toros, buen tiempo, aumento del abono al estar muy repartida la calidad en las muchas combinaciones toreras de la feria etc etc.

Y… la gente se agolpa en los tendidos tarde tras tarde toree quien toree. Y el milagro en un período en el que sólo hay dos figuras en el escalafón: Morante y Roca Rey. Y muchos toreros muy vistos y algunos en plena decadencia pero llenando carteles con el nombre que tuvieron y que ahí siguen. Vivir para ver. Ver para creer. Moda para explicar. Que hasta las localidades fuera del abono, y bastantes más caras que en los pliegos anteriores al dar libertad de tarifación, se agotan sin problema alguno. Todo raro o al menos sorprendente. No había visto nada igual en medio siglo de toros en Las Ventas.

Y el callejón, siempre repleto en San Isidro, es este año un gran tapón. No caben tantos. Están en los burladeros como latas en sardina. E incluso algunos no caben y están expuestos a que se le ocurra saltar a algún toro, circunstancia extraña ahora y muy frecuente antes.

Salven los burladeros de la autoridad, la seguridad, la empresa, los trabajadores, los apoderados, la Comunidad propietaria de la plaza, veterinarios, etc. Pues abarrotados los demás asientos, muchos de los invitados en tan privilegiados asientos con cara de ser la primera corrida que ven en su vida y algunos atendiendo más a su móvil que a la lidia. El gran reportaje sería una encuesta para conocer qué pintan allí o quien los ha invitado. O mejor, entrevistas individuales de algún reportero con la misma pregunta. Sería interesantísimo aunque bastante difícil de lograr. Y también saber qué movimientos, peticiones, influencias o amistades para conseguir puestos tan relevantes como espectador. Y gratis. Y encima, por la cara. Y qué cantidad de mujeres.

Está muy bien que la empresa invite a famosos porque es positivo y da prestigio y popularidad al espectáculo. Aunque ni los canuteros de la tele saben aprovecharlos, esos en que sus “entrevistas” dan la enhorabuena a todos incluso a los que le echan un toro al corral. Son los “microfoneros enhorabuenas”.

Que inviten a famosos de verdad, no a pseudofamosos de la tele, que dan vergüenza porque han llegado a la “popularidad” por caminos increíbles.