MANUEL VIERA

Líbreme Dios de favorecer sus deseos

Inciden en los modos de ataque a la libertad o, si lo prefieren, en las formas escrupulosas y maniáticas de cómo aniquilar. Siguen, y seguirán, intentando conducir a su terreno a todos lo que necesitan oír lo que le dicen con su utópico discurso. Toda una operación de marketing que muchos escuchan, pero muy pocos leen. Y es ahí, en el extenso proyecto electoral, donde fluye el oportunismo de prohibir.

Una vez más el cuento del animalismo. Otra vez el camuflaje teórico. La complicidad en la ceremonia de vetar. El jueguecito que les permite diferentes estados de agresión al toreo. Desde sofisticadas mentiras hasta el “complejo” sistema de prohibiciones. Los toros dejados en la cuneta por Adelante Andalucía. Alianza, formada por Podemos e Izquierda Unida, presente en los próximos comicios electorales andaluces. Así lo dejan dicho en el apartado 6.4 de su programa electoral dedicado a la Tauromaquia. Lo tienen claro: “transición hacia la tauromaquia cero”. Y más:“prohibirla participación y asistencia de menores de 18 años a entrenamientos a puerta cerradas con reses de lidia, espectáculos, festejos con este tipo de animales, y clases prácticas con reses celebradas en escuelas taurinas autorizadas”. Y siguen: “Luchar por la prohibición de las actividades con cualquier animal, en cualquier festejo, que conlleve algunos de los maltratos descritos”.

Uno tiene la sensación que con el toreo ha surgido la peor izquierda. El modo de proceder es de una simplicidad pasmosa: prohibiendo.No admiten la circulación de ideas, pero, sin embargo, sus creencias son intocables. Quieren arrebatar la libertad de hacer, de escoger, de ver, gozar, sufrir, disfrutar, emocionar… Quieren quitar el derecho a asistir a una función legal. Buscan la desaparición de un arte, de una cultura, de lo imprevisible, del valor de lo subjetivo, de lo arriesgado, de lo imprescindible para miles de familia que viven del toro.

Resulta curioso comprobar de qué extraños modos se sirve el progresismo actual para sentirse deudor, de una u otra manera, con el maltrato animal. Sigo empachado de tantas presiones sobre la libertad. De esta saga de idealistas populistas que tratan de fantasear con hipocresía su falso sentido animalista.

Agotados los argumentos, líbreme Dios de echar una papeleta en una urna favoreciendo sus obsesivos deseos.  

36
2
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Satisfacción
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Esperanza
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Bronca
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Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia

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