PACO DELGADO

Esto dio de sí (y de no)

jueves, 12 de diciembre de 2019 · 07:00

Cuando apenas quedan dos semanas para cambiar de calendario, y con la temporada americana en pleno apogeo, la campaña española es ya recuerdo.

Una campaña marcada por los percances, graves, que marcaron decisivamente su desarrollo. Nada más comenzar el ejercicio, en plena feria de fallas, Enrique Ponce, vestido de blanco y azabache en homenaje al valencia C.F. que ese día celebraba su centenario, buscando asegurar la puerta grande, además de llevarse una cornada en el glúteo se destrozó la rodilla izquierda y sufrió la fractura de una costilla y la tibia izquierda. Un accidente que tuvo al de Chiva en el dique seco durante cinco largos meses. Y en julio, y tras su amargo paso por San Fermín, sin apenas poder manejar su brazo derecho, Roca Rey daba por zanjados sus compromisos y se ponía en manos de los médicos para que le arreglasen los destrozos causados por un toro en San Isidro.

Y así, con dos de los principales protagonistas fuera de juego, el liderato del escalafón se peleó en dos planos. En el numérico El Juli, un año más pletórico y con su capacidad lidiadora intacta, ganó al sprint a Ginés Marín, Cayetano y Perera, que llegaron juntos tras una carrera de desigual contenido y recompensa (Perera volvió a dejar claro que a garra y corazón le ganan pocos y que merece mejor trato por parte de todos) y sacando apenas seis o siete festejos a un grupo compuesto por Manzanares, Castella (que completó una de sus mejores últimas temporadas), Morante, El Cid (a favor del tirón de su campaña de despedida) y El Fandi, que rodó cómodo pero como si con ellos no fuese el triunfo. Por detrás llegaron Emilio de Justo, Chacón, Fererra, Ureña, Ponce (que reapareció en agosto y recobró buena parte de lo perdido en ese casi medio año en el dique seco), Escribano, Curro Díaz, David de Miranda (que sacó provecho de su demarraje en Madrid para llegar entre los destacados) y Román, otro de los damnificados por las cornadas y que tras escapar de milagro de una gravísima en Las Ventas logró recuperar tiempo y estar al final entre los veinte mejores de una lista que llegaba hasta los 141 diestros que torearon al menos un festejo.

Pero si se fija uno en lo hecho por cada cuál, dónde, cómo y atendiendo a las circunstancias, hay que premiar al conjunto de lo hecho a lo largo de la temporada por Paco Ureña. El torero murciano, que tras perder un ojo en Albacete a finales del año anterior reapareció en fallas y mano a mano con Ponce, ha cumplido un ejercicio notable, con presencia en todas las ferias principales y plazas de primera, obtenido triunfos destacados en plazas como Madrid, Nimes, Valencia o Bilbao y dado la cara allá donde actuó. Además, ha pulido de manera notable su toreo, dando más naturalidad a su empaque y trascendente profundidad.

Emilio de Justo dejó un curso de nota alta que debe revalidar y Pablo Aguado, tras su zambombazo sevillano no acabó de rematar la faena. Diego Urdiales sigue en su línea y de los nuevos, aunque ya llevan unos años..., Ginés Marín fue el que más se dejó ver y Álvaro Lorenzo el que mejores sensaciones tuvo en tanto que Juan Leal y Juan Ortega apuntaron sus dorsales para el año nuevo.

Y en una temporada en la que el líder lo fue con poco más de 40 contratos, entre los novilleros se pelearon el triunfo entre poco más de una docena, siendo Javier Orozco el que más toreó, 32 novilladas, ilusionando Diosleguarde, Francisco de Manuel, Antonio Grande, Fernando Plaza, Carlos Aranda, Tomás Rufo, Rafael González, los franceses Maxime Solera y El Rafi o los mejicanos Diego San Román, Héctor Gutiérrez o Isaac Fonseca. Y la nueva hornada valenciana, con Miguelito, Polope y El Niño de las Monjas.

A caballo la mayor parte del pastel fue para los Hermoso de Mendoza, Diego Ventura, Leonardo Hernández, Andy Cartagena, Sergio Galán... pero fue Lea Vicens quien encabezó la lista y entrando en el top ten Ana Rita, que tiene mucho que decir.

En cuanto al ganado, un año más los dos hierros de Domingo Hernández marcaron la pauta, junto a Fuente Ymbro, Núñez del Cuvillo, Victoriano del Río, Jandilla, y Santiago Domecq, que sorprendió con lo hecho por sus productos en plazas como Sevilla, Madrid o Dax. .
Victorino lidió mucho y hubo de todo, Adolfo Martín sigue buscando la regularidad y la ganadería de Luis Algarra volvió a dejar claro que sus toros pueden estar en las principales plazas y ferias. Como ya lo están desde hace mucho los de Alcurrucén y los omnipresentes juanpedros
 

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