PACO DELGADO

Los cimientos primero

jueves, 12 de noviembre de 2020 · 07:30

Muy loable el empeño de la Fundación del Toro de lidia, infatigable en su lucha por la defensa de la tauromaquia y evitar a toda costa que esta temporada que por fin parece que termina no pasase en blanco.

Y  reconozco sus méritos y felicito a las huestes  que preside otro incansable, Victorino Martín, quien se ha dejado la piel en ese intento de salvar un año que pasará a los anales del  toreo como el más nefasto desde aquel infausto 1936.

Pero sigo pensando que falta algo, sin que esto sea restar un ápice a los méritos de la FTL, todo lo contrario; sólo me permito, modestamente, aportar una idea que me parece adecuada a estos tiempos de renovación y nuevos caminos: no hay que empezar la casa por el tejado, frase proverbial para indicar que no se debe alterar el orden lógico, pues con ello nada se consigue, dejando de paso, dos ideas básicas de todo quehacer: coherencia  y orden.

Sin ninguno de estos dos conceptos se consigue nada, al menos duradero y consistente. Y para que el proyecto que este año ha esbozado la FTL creo que se precisa algún sostén básico. Ya lo he comentado más veces, sin unión no se llega lejos. Es preciso que todo el toreo, matadores, ganaderos, empresarios y etcétera, vayan al mismo son y con idéntico compás. Aunque eso pueda significar que, en algún momento, los intereses de alguno de aquellos elementos pueda parecer erosionado; a la larga todo serían ventajas y beneficios para el conjunto.

Se ha dado un primer paso, pero es fundamental, repito, que todos, todos, acaten y sigan una línea directriz que marque el camino. De poco serviría que se organice nada si luego cada cual mira sólo por sus propios intereses y desprecia el común.

¿Habría resultado más brillante, eficaz y convincente una Gira de Reconstrucción si todos hubiesen estado por la labor y puesto de su parte? Yo creo que indudablemente, y la repercusión hubiese sido mayor y el paso dado tenido más alcance y poso de cara a la próxima campaña. Hay veces que es preciso ceder para luego compensar. Nadie sabe, cuando se levanta, en qué ha de acabar el día.

 

Con la política hemos topado

Nunca la política ha tenido en gran consideración al mundo de los toros salvo para beneficiarse de él, eso está claro, la historia nos recuerda cómo reyes y Papas han intentado acabar con la tauromaquia cuando así les ha convenido. Pero nunca se pudo acabar con ello.

Ahora la cosa pinta mal y hay una especie de confabulación, y a nivel mundial, no sólo en España, que pretende, como Woody Allen quería hacer con la cultura, acabar con los toros de una vez por todas. Pero lo que es inadmisible es que sean nuestros propios representantes los más empeñados en conseguir ese fin. 

Y ahí está otro de los objetivos ineludibles y primordiales de quienes lleven el timón de esta Reconstrucción o renovación: no se puede consentir que se nos dispare desde dentro. No entro ya en que no se tenga en cuenta para nada a la tauromaquia en los Presupuestos, aunque sí se debería ayudar a la ganadería y hacer menos gravoso el montaje de espectáculos, por poner dos ejemplos candentes y que merecen reflexión por parte de quien nos gobierna. Algo que, si es verdad que, como proclaman, lo hacen para todos y no quieren dejar atrás a nadie, no haría falta ni recordar ni señalar como deber. Pero como, desgraciadamente, no es así, y ahí está la hemeroteca -antes de que la censuren o la quemen- hay que tratar de revertir ese trato y buscar, con el apoyo del mayor número de efectivos posible. Hay más tema, pero, en principio, sólo así se podrá empezar la casa sin temor a que se derrumbe. Con unos buenos y sólidos cimientos.

 

7
1
22%
Satisfacción
44%
Esperanza
11%
Bronca
0%
Tristeza
22%
Incertidumbre
0%
Indiferencia